SUBMARINO NAUTILUS

Por Stewart Nelson,
miembro del Explorers Club, New York

En setiembre del 2005, el mini submarino de 2 plazas JAGO, fue usado para redescubrir y documentar al largamente olvidado submarino ártico Nautilus, hundido en el fiordo de Bergen, Noruega en 1931.


Muchos consideraron la expedición trans-ártica submarina de Wilkins-Ellsworth de 1931, como una locura inentendible. Otros pensaron que no era mas que una proeza publicitaria. Sin embargo, para el aventurero australiano Sir Hubert Wilkins, era la oportunidad de ser el primero en cruzar el Océano Ártico con un submarino y llegar al Polo Norte por esta vía. Había ganado su fama por sus hazañas aéreas, incluyendo en 1928, ser el primer aviador que voló a través del Océano Ártico de Point Barrow, Alaska hacia Spistbergen, Noruega, una proeza que le brindó su título de caballero.

Asociándose con Simon Lake, pionero en el diseño de submarinos,. y el oficial Sloan Danenhover, Sir Hubert adquirió un antiguo submarino de la 1° guerra mundial identificado como el O-12. Construido en 1918 y radiado del servicio en 1924, el O-12 estaba por ser desguazado en una base de la marina en Philadelphia. Con el compromiso de que iba ser usado sólo con fines científicos, fue alquilado por cinco años, con el valor simbólico de un dólar por año. El soporte financiero llegó por muchos lados, especialmente del millonario americano, Lincoln Ellsworth.
Grandes modificaciones se le hicieron al O-12 para prepararlo en su operación bajo el hielo. Estas incluían algunas características especiales como una proa reforzada de 4 metros, un periscopio tipo taladro capaz de atravesar 5 metros de hielo, un sistema de intercambio de aire, posibilidad de recargar las baterías mientras estuviera sumergido, una cámara para que un buzo pudiera dejar el submarino (buzo pesado con equipo Siebe, N del T) y un laboratorio científico.

En una ceremonia en Brooklyn, New York, el 24 de marzo de 1931, el O-12 fue renombrado como Nautilus en honor al submarino ficticio de la novela de Julio Verne, “Veinte mil leguas de viaje submarino”. La Sra. Wilkins, anteriormente una artista de Broadway llamada Suzanne Bennett, bautizó el sumergible con un simbólico cubo con hielo. También asistió Jean Jules Verne, nieto del famoso escritor.

El submarino Nautilus, siendo remolcado en Portsmouth Englaterra, 1931



Luego de algunas modificaciones y testeos, el Nautilus comenzó el cruce del Atlántico el 4 de junio, para cumplir un encuentro planeado para julio en el Polo Norte, con el dirigible alemán Graf Zeppelín. En el medio del cruce ambos motores fallaron y en un mar encrespado y tormentoso un SOS (“Save our Soul”, salven nuestras almas, N del T) fue enviado. El acorazado Wyoming fue en su rescate y remolcó al averiado Nautilus hasta las costas de Queenstown, Irlanda.
Después de unas reparaciones de emergencia, el submarino fue remolcado hasta el puerto de Devonport, Inglaterra para unos largos meses de refacciones. Finalmente, el 1° de agosto, el Nautilus alcanzó Bergen, Noruega, donde el tercer miembro de la expedición estaba esperando. El jefe científico era Harald Sverdrup, quien más tarde se convirtió en director del prestigioso Scripps Institution of Oceanography.
Con 20 personas abordo, el submarino puso proa Norte hacia Tromso para repostarse antes de rumbear hacia Spistbergen. El encuentro con el Graf Zeppelín, fue dejado de lado, pero Sir Hubert estaba determinado al menos, de llegar al Polo Norte si no cruzaba el Océano Ártico. Llegaron al pack de hielo el 14 de agosto y pasaron varios días haciendo observaciones científicas en la superficie. El 22 de agosto decidieron realizar un buceo de prueba pero los problemas surgieron. Un buzo fue enviado a revisar la popa (parte posterior del navío, N del T) y reportó que los planos de buceo habían desaparecido. Comenzaron a realizar muchas conjeturas, pero Sir Hubert y Sloan Danenhower sospecharon sabotaje.
Los científicos ocupados en ellos mismos con varios proyectos y algún pseudo buceo fueron hechos por el submarino debajo del hielo flotante. El 6 de setiembre, el averiado Nautilus dejó el pack de hielo y arribó a Bergen el 20 de setiembre. Se pidió que el navío fuera retornado a los Estados Unidos pero en esta condición era imposible.
Finalmente se otorgó un permiso para que el submarino fuera hundido, y el 30 de noviembre de 1931, el Nautilus fue remolcado fuera del fiordo de Bergen y hundido a 1138 pies de profundidad (380 mts, N del T)

El submarino Nautilus flotando entre hielos.


Mi interés en el Nautilus comenzó varios años atrás, pero no fue hasta el año 2004 que supe por contactos con el Museo Marítimo de Bergen que el minisubmarino JAGO iba a ser usado para un proyecto en Spitsbergen en el verano del 2005 y luego sería cargado a bordo en Tromso para retornar a Alemania. Esta fue la chance que estaba buscando, se establecieron rápidas comunicaciones con el Dr. Hans Fricke del Max Planck Insitute y fueron hechos planes de una semana siguiendo los preparativos de la expedición Spitsbergen para traer el minisub JAGO de Bergen a Tromso. El nombre era “Proyecto Nautilus 2005” y comenzaron mis esfuerzos y los del Dr. Hans Fricke para conseguir los sponsors necesarios. Debe darse un especial agradecimiento a la Holland America Line, Thyssen Foundation, and the American Philosophical Society. Como miembro del Explorer Club, estaba muy honrado de que este proyecto fuera premiado con llevar la bandera del club.
La Buena suerte se puso en mi camino cuando supe que la Royal Norwegian Navy (RNoN) estaba planeando conducir una misión de demostración fuera de Bergen usando un HUGIN 1000 AUV (Remote Operated Vehicle, ROV, N del T). Preguntamos si era posible extender el área de operación hasta la supuesta localización del Nautilus. La RNoN nos brindó una impresionante imagen de sonar. En la tarde del domingo 11 de setiembre del 2005, el Proyecto Nautilus con su base en el muelle de Bergen, aguardaba las evoluciones del minisub JAGO.
El team JAGO estaba constituido por el Dr. Hans Fricke, como el sub jefe de proyecto; Juergen Schauer, piloto del minisub; Karen Hissmann, gerente de operaciones y Sebastian Fricke, asistente de operaciones. Tambien estaba presente Arild Hansen del “Bergen Maritime Museum” y otros dos residentes de Bergen, críticos del proyecto: Halvor Mohr, oficial del navío de soporte Navigator y su colega Atle Toskedal.
Durante la semana del 11 de setiembre, un total de 4 inmersiones productivas fueron hechas sobre el histórico Nautilus. Aproximadamente 1800 imágenes digitales y 8 hs. de video fueron realizadas, todas con una razonable imagen.
Estábamos particularmente ansiosos por examinar parte de la popa donde faltaban los dispositivos de dirección. Desdichadamente estaba hundida en el fondo. Entre las distintivas características visibles estaba la proa reforzada, el periscopio con el taladro para perforar la capa de hielo, los taladros para lograr el intercambio de aire, y las cámaras para buceadores.
Que pasará ahora con el Nautilus? El “Bergen Maritime Museum” iniciará una exhibición con las imágenes recogidas e intentará designar al área del hundimiento como “sitio de naufragio histórico”. No hay planes para reflotar al submarino.

Traducción: Federico J Serino, Presidente Asociación Amigos del Museo