ACADEMIA DEL MAR
CUADERNO TALÁSICO
Nº 13
Presentado por:
Académico
de Número nº 16
Doctor Jorge O. Codignotto.
Tema:
CONTROL DE COSTAS.
Presentación:
28 de marzo de 2000.
Expuesto
y debatido en la Sesión Plenaria Ordinaria Nº
36 del 28 de marzo de 2000.
Buenos
Aires,
1999.
CONTROL
de COSTAS
INTRODUCCION
El título precedente, es lo que técnicamente
se conoce como Manejo Costero, que incluye los conceptos
de Vulnerabilidad (al ascenso del nivel del mar), Riesgo
Geológico (erosión, inundación por
olas atípicas y fenómenos de remoción
en masa en general), contaminación, destrucción
de ecosistemas y de paisajes.
De hecho, es conceptualmente una visión interdisciplinaria
que involucra especialidades existentes en nuestro medio.
Sin embargo cabe señalar, que mientras países
desarrollados y Naciones Unidas, elaboran cabalmente el
concepto de interdisciplinario, en nuestro país
se elaboran proyectos costeros con criterios obsoletos,
de muy alto costo social.
Prueba de ello, son los proyectos de obras costeras como
por ejemplo aeroisla, Puente Colonia Buenos Aires, rellenos
costeros, etc. que más allá del posible
oportunismo político, reflejan un estado de desconocimiento
generalizado de los funcionarios. Desconocimiento este,
que cristaliza en impuestos por obras que en la mayoría
de los casos no solo no sirven a la comunidad, sino que
son perjudiciales y que además hay que mantener.
Lógicamente, los proyectos de usos costeros privados
presentan el mismo factor negativo.
La línea de costa constituye teóricamente
una sucesión infinita de posibles puertos y actividades
asociadas. Nuestro país posee mas de 3.000 km.
de costa marina.
Los estudios mundiales sobre la evolución en el
uso de la faja costera indican que en los próximos
25 años el 85% de la población mundial estará
afincada en sectores costeros. Nuestro país, no
solo no escapa a ese fenómeno mundial, sino que
ya está claramente inserto en él.
Tierra del Fuego, tiene casi el 100% de su población
en áreas costeras. La provincia de Santa Cruz,
con las ciudades de Río Gallegos, Santa Cruz y
Caleta Olivia, esta casi en igual situación. Chubut,
con Rada Tilly, Comodoro Rivadavia, Playa Magaña,
Playa Unión, la cercana Trelew, Rawson y Puerto
Madryn igual.
En la provincia de Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires
hay millones de habitantes sobre la faja costera.
PROBLEMAS
Breve
síntesis introductoria
En Argentina, se utiliza el sector costero con criterios
del siglo pasado. Estos, pueden resumirse en considerar
que el sector costero debe defenderse de la acción
marina y aún ganarle espacio al mar, esto, conlleva
el concepto del tipo línea Maginot.
El precio que el país paga por ello es enorme,
cientos de miles de pesos se gastan por año, en
obras y/o proyectos costeros mal diseñados bajo
el punto de vista natural y aún inútiles
y perjudiciales, los cuales además hay que mantenerlos.
Tampoco se tiene en cuenta, que el sector de mayor producción
de biomasa (excepto la zona de convergencia antártica),
son los humedales (wetlands), de fajas costeras. La destrucción
de humedales por contaminación o relleno, genera
pérdidas millonarias en lo que se conoce como pesquería
artesanal y/o costera, como asimismo la cosecha de algas
para la elaboración de agar-agar y gelatinas, etc.
LA
CONDICIÓN ANTRÓPICA
Breves
ejemplos.
En Río Grande, Tierra del Fuego, en la década
del 60, comenzó la extracción de rodados
en la parte baja, entre el mar y la ruta nacional n°3.
Luego se rellenaron los huecos realizados con basura y
escombros.
Actualmente el mar percola por entre la basura y escombros
contaminando las aguas de mar. Pero también se
erosiona la línea de costa a mayor velocidad ya
que el material de relleno tiene menor cohesión
y menor densidad.
Posteriormente se traslado el basural al Cabo Peña,
destruyendo el ecosistema el paisaje y generando un potencial
peligro sanitario.
En Río Gallegos, se rellena la planicie de marea
con basura, se cubre con una capa de rodados y escombros.
Estos sectores constituyen hoy, los lotes más caros
de Río Gallegos. El resultado de esta acción,
se reflejó en la movilización de las arcillas
subyacentes originando daños y roturas de viviendas
pavimentos y ductos.
Cabe señalar por otra parte, que no se tiene en
cuenta el rango de mareas máximas, del orden de
13m. Una de las más grandes del mundo, que conjuntamente
con una eventual gran tormenta u ola sísmica podrían
literalmente barrer tal emprendimiento. Asimismo no se
tiene en consideración, que ese sector de Santa
Cruz es potencialmente sísmico. Tampoco se tiene
en cuenta, que en la década del 40-50, la Ciudad
de Río Gallegos fue inundada por el mar hasta una
cuadra de la Avenida Roca, lo que implica que si se repitiera
el evento, Gallegos será claramente zona de desastre.
En Caleta Olivia, también se han extraído
rodados a la vera de la ruta nacional n°3, desestabilizando
la ruta y originando consecuentemente fisuras y roturas
en el pavimento de la ruta. También se potenció
el retroceso de la línea de costa (entre 10 y 20
m en los últimos 30 años).
Asimismo frente a la misma ciudad, se rellenó el
equivalente extraído con sedimentos finos; se pavimentó
y el mar destruyó el pavimento en 10 meses aproximadamente.
En Rada Tilly, Chubut, desde la década del 70 se
gastan los escasos recursos para “proteger”
el sector sur de la Villa de la inundación marina.
La mala praxis, y el empecinamiento por luchar contra
la naturaleza, han derivado cientos de miles de pesos
por inversión y daños en un virtual agujero
negro.
En Comodoro Rivadavia al sur del muelle se ha rellenado
el área marina y se han construido monologues.
La defensa costera que protege el emprendimiento tiene
que ser reparada continuamente.
No se tiene en cuenta que en ese sector, la costa retrocede
por erosión entre 25 y 50 cm por año.
Playa Magaña es una villa turística que
esta siendo destruida por erosión marina y fenómenos
de remoción en masa inducidos por acción
antrópica. Existen numerosos casos de destrucción
de viviendas y virtual desaparición del predio.
Playa Unión, es un ejemplo sobre lo que no debe
hacerse en áreas costeras, miles de toneladas de
rodados han sido extraídas en el sector norte,
generando depresiones con rangos entre 5-6m. Estos sectores
de canteras abandonadas se están loteando y edificando
con los valores más altos de plaza.
LA
CONDICIÓN NATURAL
Ejemplos
En los breves párrafos precedentes se dan algunos
ejemplos de mal uso del entorno costero. Sin embargo,
¿qué pasa en el ambiente natural sin la
acción humana?
Los ejemplos que se desarrollan a continuación,
son solo algunos de los muchos que ocurren naturalmente
en nuestra costa.
Ejemplo
1.
CABO VIRGENES - PUNTA DUNGENESS
El sector en consideración, esta ubicado al pie
de la barranca comprendida entre Bahía Posesión
y el Cabo Vírgenes. Conforma un territorio triangular
con lados de aproximadamente 8 kilómetros. Este
territorio esta- dividido por el límite internacional
argentino-chileno, en dos partes similares en superficie.
En las áreas señaladas en la figura como
gravas, se distinguen líneas de crestas, que señalan
el arrumbamiento general de las sucesivas líneas
de costa, las que se hacen tangentes a la barranca. Esa
disposición asintótica hacia el oeste demuestra
que la acreción proviene del oeste ya que otra
dirección de flujo constructivo hace imposible
la existencia de estas geoformas hidrodinámícamente
condicionadas. Estos depósitos de rodados, representan
el desplazamiento continúo de la línea de
costa hacia el oeste en sector occidental (Chile), del
territorio en consideración.
Por otra parte, en el sector oriental (Argentina), el
fenómeno erosivo se manifiesta con un valor erosivo
del orden de los 25 a 50 cm / año.
Lo anteriormente descripto muestra la morfología
del área del cabo Vírgenes, con la característica
poco común de representar un territorio de forma
triangular que migra, continuamente hacia el oeste a razón
de 25 a 50 cm. año. (Véase mapa morfológico).
Ejemplo
2
CALETA VALDÉS
La
Caleta Valdés está sometida a un proceso
de rápido cambio morfológico causado por
la particular dinámica litoral del área.
El fenómeno está representado por una importante
deriva litoral hacia el sur, la que ha generado el crecimiento
acelerado de la espiga norte que flanquea la Caleta.
Esta aceleración es notable, ya que entre 1971
y 1987; 16 años, la espiga creció 400 m.
(a razón de 25 m por año). Entre 1987 y
1996 creció 800 m (90 m por año), y entre
1996 y 1999, creció 500 m (170 m por año).
Este fenómeno implica el transporte promedio, durante
los últimos tres años, de unas 1400 toneladas
de rodados por día. El proceso de avance confirmado
de la espiga norte, hacia el sur, en los últimos
28 años, involucró la movilización
de más de 5.000.000 de toneladas de gravas.
Con esta tendencia de crecimiento, se espera que la boca
de la Caleta Valdés se cierre en el año
2001 aproximadamente, convirtiéndose a partir de
ese momento en una laguna marginal; Laguna de Valdés.
Estos cambios morfológicos, implican asimismo cambios
drásticos en las condiciones ecológicas
de la Caleta Valdés.
RESUMEN
El
Proyecto 367 del IGCP, denominado Registros Costeros de
Cambios Rápidos en el Cuaternario Tardío;
se encargó de documentar y explicar los cambios
rápidos (eventos que ocurren en la escala de segundos
a miles de años) en zonas costeras.
El cierre de la Caleta Valdés, impedirá
el acceso de peces y cetáceos. El ingreso de agua
va a ser restringido y se producirá sólo
por filtración a través de los rodados de
la espiga. Al cambiar las condiciones en la dinámica
litoral del interior de la Caleta, se producirán
cambios, que conducirán indefectiblemente a la
segmentación de la laguna, constituyendo grupos
de lagunas litorales menores. Asimismo ocurrirán
cambios en las condiciones ecológicas por variación
en los parámetros físicos y químicos
del agua y por cambios en la sedimentación.
De acuerdo a las tendencias señaladas por la curva
hallada, el cierre de la Caleta Valdés se produciría
en el año 2002. Sin embargo, sobre la base de observaciones
recientes en donde el crecimiento de la espiga se acelera,
no se descarta la posibilidad de un cierre más
rápido. (Véase gráfico evolutivo).
Ejemplo
3.
FRENTE DEL DELTA DEL PARANA. ISLA MARTIN GARCIA. COSTA
BONAERENSE ALEDAÑA
INTRODUCCIÓN
El
evento transgredido ocurrido entre los 7.000 y 6.000 años
AP., se tradujo en un progresivo retroceso de la línea
de costa. Transformó en amplios estuarios las desembocaduras
de los ríos y arroyos bonaerenses, generó
barrancas bien definidas desde Rosario hasta mas allá
de La Plata y labró el nivel de la denominada "Terraza
Baja". Posteriormente se produjo la estabilización
del nivel del mar, y a continuación una regresión
cuyo descenso habría totalizado 3,90 metros. Esta
fase se caracterizó por una fuerte progradación
costera, erosión en el lecho del Río de
la Plata y en los ríos y arroyos bonaerenses, y
por el emplazamiento de un sistema deltaico cuyo cuerpo
emergido limita por el oeste al Río de la Plata
interior. Las edades C14 obtenidas en la Isla Martín
García sobre valvas de moluscos típicos
de ambiente estuárico, fueron en promedio 5.770
años AP, edades y cotas correlacionables con depósitos
hallados en Escobar, sudeste entrerriano y Cañada
Arregui, entre otros. Los eventos descriptos constituirían
un ciclo de variación del nivel del mar que aún
se halla en franco proceso evolutivo.
La
evolución de la costa durante este último
evento se halla bien representada por el ambiente de playas
y planicies de mareas en la zona de Belén de Escobar.
Si bien los ríos bonaerenses no aportaban cantidades
significativas de sedimento debido a sus cortos trayectos,
en contraposición a la dinámica del margen
entrerriano, se generaron de igual modo amplios depósitos
litorales en las desembocaduras de los ríos y arroyos
bonaerenses, cuyos valles habían sido inundados
durante el evento transgresivo, transformándolos
en paleo estuarios subordinados al paleo estuario principal
del Río de la Plata. Las aguas del estuario del
Plata penetraron en el Río Luján 15 km.
aguas arriba de su desembocadura; de manera similar se
comportaban los ríos Reconquista y Matanza?Riachuelo.
Los cordones litorales mencionados se pueden observar,
aunque algo modificados por vegetación o acción
antrópica posterior, en la Terraza de Acumulación
estuárica, generalmente denominada "Terraza
Baja" y comúnmente confundida con una "Planicie
Aluvial del Río de la Plata". Se ubican altimétricamente
a 2,5?3 m sobre el nivel del Río de la Plata al
SSE del actual curso del Río Luján, en una
franja de ancho variable de 1 a 6 km entre Ing. Otamendi
y Gral. Pacheco. Se disponen paralelos o subparalelos
a la línea de paleo costa más antigua (barrancas)
presentando en planta un contorno curvilíneo, con
una longitud máxima aproximada de 13 km, altura
de 2,5 m y longitud de onda con un promedio de 200 m.
Todos ellos se depositaron bajo condiciones de un mar
regresivo, sin embargo, existe la presencia de al menos
cuatro grupos de cordones litorales, lo cual indica variaciones
en las condiciones hidrodinámicas del flujo.
Constituidos por Crestas de Playa subparalelas, los cordones
referidos se originaron merced al fenómeno de refracción
y difracción de olas. Los materiales obtenidos
por erosión en ciertos sectores de las barrancas,
eran acumulados en la pendiente del fondo, hasta tanto
existieran condiciones favorables para ser movilizados.
En presencia de vientos fuertes provenientes del S?SE
se generaba una corriente de alta energía paralela
a la costa con sentido NO. Este fenómeno se asociaba
frecuentemente a un incremento en el nivel de las aguas
del estuario y a una importante acción del oleaje,
el cual se acercaba con un ángulo tal a la costa
cuya resultante generaba una deriva litoral en sentido
contrario al flujo del Río de la Plata.
Los factores mencionados aumentaban la capacidad de transporte
del medio, movilizando un gran volumen de sedimentos areno?limosos
por tracción y saltación en la zona del
litoral estuárico con sentido inverso al flujo
natural del estuario. Debido a este proceso el Río
Luján fue notablemente desviado hacia el NO. La
dinámica del estuario generó simultáneamente
en la Terraza de Acumulación Estuárica,
amplias planicies de mareas disectadas por abundantes
paleocanales de mareas actualmente fluvializados.
Finalmente, el rápido avance del Delta del Paraná
hacia la actual localidad de Tigre, interrumpió
el desarrollo de la fase estuárica e impuso una
fase fluvial que en la actualidad continua. En el sector
sur del frente del delta se calculó un crecimiento
promedio de 650 m en el término de 24 años.
La
dinámica actual del estuario no ha variado con
respecto a la situación descripta anteriormente.
Es posible reconocer una corriente con materiales en suspensión
y otra corriente de deriva de tipo tractiva ambas con
dirección NO?SE pero de sentido contrario. La corriente
suspensiva es de tipo continua, con sentido SE y se observa
a 700 u 800 m del litoral con mayor intensidad en el centro
del estuario y en los canales. Transporta sedimentos limo?arcillosos
aportados principalmente por la cuenca del Paraná
y floculan al ponerse en contacto con las aguas salobres.
La corriente de deriva del material grueso, discontinua
y tractiva con sentido NO, se produce en la zona de interfase
tierra ? agua con materiales provenientes de la erosión
de la misma costa. Su origen y dinámica responden
a lo ya detallado para la zona de Belén de Escobar.
El sentido NO de la corriente tractiva se evidencia en
ríos y canales derivados, y en las áreas
de depositación de materiales removidos tanto naturales
como artificiales, estos últimos comprenden a los
residuos de todo tipo depositados para ganar terreno al
río a lo largo de toda la costa bonaerense. La
deriva de ríos, arroyos y canales sumado a la formación
de pequeños cordones litorales, constituyen un
claro indicio de una costa progradante.
Avance
del delta del parana.
Martín
García esta ubicada frente al margen centro izquierdo
del delta del río Paraná. A 40 km. de la
ciudad de Buenos Aires, y a la altura del km 100 del canal
del este. Es una astilla aflorante menor, del basamento
precámbrico, se encuentra semicubierta por depósitos
pleistocenos y holocenos. Presenta un crecimiento acrecional
rápido.
En la década del sesenta la isla fue noticia, ya
que en su cercanía (aproximadamente 1km al nornoroeste),
comienzan a estabilizarse bancos aparecidos en la década
anterior, Argentina y la República Oriental del
Uruguay se disputan ese embancamiento ubicado en una zona
tradicionalmente argentina. Se genera un conflicto entre
ambos paises que finaliza en 1973 con la firma del Tratado
del Río de la Plata (1974), que entra en vigencia
en febrero de 1974.
El
islote Bauzá de la carta del Servicio de Hidrografía
Naval H-118, primera edición 1968, última
corrección 1971, pasa a denominarse en igual documento
cuarta edición 1980 última corrección
1989, Timoteo Dominguez. En el tiempo transcurrido el
fenómeno acrecional ha continuado. Al momento actual
el resultado aparente es una isla fruto de la coalescencia
de las anteriores. Es aparente este resultado ya que en
realidad la astilla del basamento esta siendo incorporada
progresivamente a la parte distal del frente del delta
del Paraná.
La
unión insular, como se señalara, no se encuentra
registrada en la carta H-118 mencionada anteriormente.
Las
fotografías aéreas obtenidas por el Servicio
de Hidrografía Naval, llevadas a una misma escala,
(véase figura de contorno insular), analizadas
e integradas sus respectivas superficies (incluyendo nuevos
islotes), presentan la siguiente relación areal:
1956
superficie 1,80 km2
1969 superficie 2,34 km2
1984 superficie 3,25 km2
1988 superficie 3,41 km2
1991 superficie 3,5 km2
1996 superficie 3,8 km2 (fotografía propia)
Con
estos valores se construyó un gráfico, que
representa en el eje Y la superficie de Martín
García expresada en km2 y, en el eje X, el tiempo
expresado en años. La tendencia está representada
por una recta cuya ecuación es S=0,05t+1,8; donde
S es la superficie total para el tiempo t. A los efectos
de éste gráfico se considera tiempo cero
el año 1956. (véase gráfico de tendencia).
RESUMEN
El
fenómeno del avance del frente del Delta del Paraná,
lentamente reemplaza la dinámica del estuario por
la dinámica fluvial. Esto determina la configuración
casi actual. Casi actual, porque durante los últimos
cien años el desarrollo de las actividades humanas
en el área costera, dio origen a cambios en la
evolución natural. Estos, fueron negativos para
las variables del ecosistema. Son muy importantes, no
sólo por el número de habitantes afectados,
sino por la superficie; ya que por ejemplo, desde el año
1836 al presente, la Ciudad de Buenos Aires aumentó
su superficie en forma antrópica (por relleno costero),
en casi un 20% (aproximadamente 30 km2), y desde el año
1907 y 1994, el sector costero bonaerense, comprendido
entre la Ciudad de Buenos Aires y Tigre (aproximadamente
10 km de costa), aumentó su superficie en forma
antrópica en 10 km2 aproximadamente.
Esta relación entre la dinámica del río
de la Plata y la acción antrópica, conforma
una constante en la evolución. A lo señalado,
deben adicionarse las previsiones derivadas del cambio
global.
RESUMEN
Como
se puede apreciar en los ejemplos precedentes y a lo largo
de más de 3.000 km de costa, la movilidad de la
línea de ribera, tanto por acción natural
como antropogénica es innegable. Sin embargo es
genéricamente desconocido o considerado una curiosidad
intrascendente.
El
caso del ejemplo 1, es totalmente desconocido. La “migración
territorial” del ápice nororiental del Estrecho
de Magallanes podría ser considerado a nivel general
como inconsistente. Si bien, el fenómeno carece
de efectos prácticos a mediano plazo (tener en
cuenta que el nivel del mar sube entre 2 y 4mm por año),
es alarmante el desconocimiento de lo que realmente ocurre
en el territorio.
El
caso del ejemplo 2, es también desconocido, sin
embargo la movilidad de un volumen considerable de rodados,
el cierre de la boca con el consecuente cambio del ecosistema
del interior de la Caleta son fenómenos que no
podrían ignorarse, ya que es un sector que concentra
una reconocida actividad turística de nivel internacional.
El
caso del ejemplo 3, es de conocimiento general, en particular
se desconoce que la isla Martín García y
el complejo insular que la rodea duplica su superficie
cada 32 años.
También suele ignorarse que lo que está
ocurriendo, es que desde hace aproximadamente 40 años,
está apareciendo el delta del Paraná Uruguayo.
El
reconocer este hecho, además de replantearnos futuras
acciones propias, nos coloca en posición de considerar
soluciones acordes ante eventuales problemas de dragado,
de prácticos, etc. que podrían presentarse
entre Argentina y Uruguay.
No
hay nada mas perverso que legislar sobre fenómenos
naturales cuyas “leyes” se desconocen.
Un ejemplo es el tratado del Río de la Plata y
su frente Marítimo que establece entre otros artículos
los siguientes:
Artículo 44: Las islas existentes, las que en el
futuro emerjan en el Río, pertenecen a una u otra
Parte según se hallen a uno u otro lado de la línea
indicada en el artículo 41, con excepción
de lo que se establece para la Isla Martín García
en el artículo 45.
Artículo 45: La Isla Martín García
será destinada exclusivamente a reserva natural
para la conservación y preservación de la
fauna y flora autóctonas, bajo jurisdicción
de la República Argentina, sin perjuicio de lo
establecido en el artículo 63.
Artículo 46: Si la Isla Martín García
se uniera en el futuro a otra isla, el límite correspondiente
se trazará siguiendo el perfil de la Isla Martín
García que resulta de la carta H.118 a la que se
refiere el artículo 41. Sin embargo, los aumentos
por aluvión de Martín García, que
afecten sus actuales accesos naturales a los canales de
Martín García (Buenos Aires) y del Infierno,
pertenecerán a ésta Isla.
De acuerdo al artículo 41 la Isla Martín
García queda ubicada del lado Uruguayo. También
de acuerdo al mismo, todos los territorios que emerjan
del lado uruguayo serán uruguayos, sin embargo
de acuerdo al artículo 46 pertenecen a esta isla
los accesos naturales de Martín García (Buenos
Aires y del Infierno) (?).
Como
se puede apreciar de lo que antecede, si Argentina y Uruguay
hicieran valer la letra del tratado en forma inexorable,
entrarían en el campo de lo abstracto.
CONSIDERACIONES
FINALES
Las
consecuencias del mal manejo costero incluyen la utilización
de murallones y defensas para proteger las instalaciones
de clubes, marinas y puertos, dragado permanente de canales
con movilización de grandes volúmenes de
sedimentos, y en general, la construcción de obras
de envergadura para paliar los efectos negativos de las
alteraciones mencionadas, las cuales a su vez contribuyen
nuevamente a alterar la dinámica costera. A esto
se suma el no menos importante daño causado a los
ecosistemas costeros y hábitats terrestres, que
naturalmente se cuidan y renuevan a si mismos. Se privilegió
la modificación total del recurso, con la consiguiente
disminución en la calidad de vida de los habitantes
de las ciudades costeras, y la pérdida de otros
elementos también útiles para el hombre,
como zonas para recreación y turismo.
De
acuerdo a lo expuesto, es interesante señalar,
que en las ciudades costeras no se cumplen con las prevenciones
legales, quedando las construcciones en clara violación
con las normas vigentes.
Además se ignora el grado de movilidad que tiene
la línea de ribera al considerar el sector continental
aledaño como tierra firme.
Por
lo que antecede, es fácil comprender la necesidad
de una actividad conjunta por parte de los legisladores
y profesionales para llegar a obtener leyes prácticas
contenidas en un marco adecuado al conocimiento actual.
Asimismo, se hace imprescindible la creación de
un Código Ambiental de jurisdicción nacional
(código de fondo) donde se reúnan todas
las disposiciones básicas generales de la materia,
sin perjuicio de la legislación local. De esta
manera se llegaría a allanar las dificultades que
la pluralidad de fuentes legislativas ocasiona. Pero no
todo merece la uniformidad legislativa nacional, pues
las prioridades ambientales son distintas en cada provincia.
Finalmente,
cabe señalar, que en el marco legislativo, se resalta
la existencia de una constante colisión, entre
normas nacionales, provinciales o decretos municipales.
Además de ser dispersas, complican la actividad
de los profesionales, ya que es difícil conocer
con certeza a que norma sujetarse.
Se destaca, la falta de normas contenidas en un marco
jurídico, adecuado al conocimiento actual.
