ACADEMIA DEL MAR
CUADERNO TALÁSICO
Nº 26
Presentado
por:
Académico de Número nº 35
Ingeniero Humberto R. Ciancaglini.
Tema:
“LAS
RIQUEZAS DEL MAR
Y LOS
SATÉLITES DE OBSERVACIÓN DE LA TIERRA”
Presentación:
Agosto de 2002.
Debate: 27/08/02.
Buenos
Aires
2002
LAS
RIQUEZAS DEL MAR Y LOS SATÉLITES DE OBSERVACIÓN
DE LA TIERRA
Humberto
R. Ciancaglini – 27 de agosto de 2002
Ecología
y Bioma
Al
referirnos a las riquezas animales y vegetales que nos
proporciona el mar, no podríamos hacerlo sin antes
hacer algunas reflexiones basadas en los conocimientos
que nos proporciona la ecología. Es también
conveniente compararlas con las que nos proporciona la
parte sólida de la superficie terrestre (148 millones
de km2).
La
ecología es el estudio científico de las
relaciones sobre los seres vivos y el medio ambiente en
que viven. También se denomina ecología
al estudio de la defensa y protección del medio
ambiente.
Se
denomina bioma cada uno de los grandes medios del nuestro
planeta. Debe señalarse que en la parte sólida
de la superficie terrestre –que solamente representa
el 30 por ciento de la superficie total de la Tierra-
se diferencian claramente seis biomas representados por
los bosques ecuatoriales, las sabanas y llanos tropicales,
los desiertos, los bosques templados y con vegetación
de hojas caducas, los bosques de coníferas de Eurasia
y los Estados Unidos, y las tundras o desiertos de hielo
y nieve. Pero un solo bioma cubre la totalidad de los
océanos y mares adyacentes, cuya área alcanza
los 355 millones de km2 y un volumen de 1.000 millones
de km3.
La
naturaleza y distribución de la fauna y de la flora
en la parte sólida de la Tierra dependen mucho
de los factores edáficos, es decir, de factores
relacionados con las características del suelo.
El
bioma es la mayor unidad ecológica, pero en la
parte sólida de la superficie de la Tierra existen
marcadas diferencias de los factores edáficos,
del grado de humedad, de los vientos, irradiación
solar, de la temperatura, etc., lo que hace que la extensión
de los biomas sean menores y por ello aparecen seis biomas
a pesar de la reducida proporción de su superficie
frente a la de los océanos y mares adyacentes.
Las especies animales y vegetales de los diversos biomas
son diferentes. Es distinta la situación existente
en el bioma del mar. Esta vasta extensión contiene
una cantidad extremadamente grande de comunidades, pero
constituye en sí misma una comunidad principal,
autosostenida e independiente.
Por
esta razón mientras que cada uno de los biomas
terrestres tiene muchas grandes comunidades, el bioma
marino es la comunidad principal.
Un
ejemplo puede caracterizar mejor las diferencias. Para
una dada energía de radiación solar, dos
bosques de robles distantes más de 1.500 km son
independientes, no solamente entre ellos sino también
de las praderas y de los lagos adyacentes. Cada uno de
los bosques es una comunidad principal. Por otra parte,
dos arrecifes de corales situados a 150 km de distancia,
aunque sean independientes entre sí son dependientes
en lo que se refiere a sus fuentes de alimentación,
los minúsculos organismos existentes en los mares
adyacentes. Los arrecifes de corales son las comunidades,
pero todo el mar es la comunidad principal.
El
bioma marino tiene la misma estructura básica que
cualquier otra comunidad principal. Está zonalizado
y estratificado tanto vertical como horizontalmente, su
metabolismo depende de la fotosíntesis y de fuentes
bacterianas y sus ciclos alimentarios siguen los mismos
principios. Las zonas iluminadas son fundamentalmente
periódicas, dependiendo de los ciclos tales como
el de las estaciones y el de la Luna.
Los
organismos acuáticos
Los
organismos acuáticos han sido clasificados en tres
categorías ecológicas: Plancton, Necton
y Bentos. Los plancton son seres microscópicos
o de pequeño tamaño que están en
suspensión en las aguas y que son arrastradas por
las corrientes. Los mecton, en cambio, son los animales
marinos que nadan en forma activa y los bentos los que
viven prácticamente fijos en el fondo del mar o
de las aguas dulces.
Plancton
La
categoría plancton merece ser analizada más
profundamente por su incidencia en la vida marina. Desde
el punto de vista de su tamaño se las clasifican
en las categorías siguientes:
Macroplancton,
que llegan a ser visibles a simple vista; los llamados
simplemente Plancton, que no son visibles a simple vista
y son retenidos por redes de 30 a 40 micrones y los Nanoplancton
o Microplancton, cuyo tamaño es tan pequeño
que pasan las redes de 30 a 40 micrones.
Existe
un segundo criterio de clasificación basado en
la incidencia ecológica del plancton en el mar,
que consiste en agruparlos en las categorías de
Fitoplancton y de Zooplancton.
El
fitoplancton es una especie de diminutos organismos monocelulares.
Este importante grupo cumple un destacado papel en el
proceso de fotosíntesis en el bioma marino. Por
otra parte, debe recordarse que la fotosíntesis
es el proceso por el cual la iluminación solar
sobre la clorofila de los vegetales sintetiza hidratos
de carbono y libera oxígeno, partiendo de los compuestos
inorgánicos que son el anhídrido carbónico
y el agua. Esto permite que continúen la vida animal
y vegetal sin agotar el oxígeno existente en la
atmósfera o el que se encuentra disuelto en el
agua.
La
densidad de población del fitoplancton depende
de una cantidad de agentes ecológicos. Entre ellos
pueden mencionarse las estaciones del año que definen
la temperatura del agua en las capas superiores, la intensidad
de iluminación del sol, la proporción de
nitratos y sulfatos en las aguas y los vientos dominantes.
Estos agentes inciden sobre la población animal
y vegetal en cada una de las zonas del mar.
Los
zooplancton constituyen muchos grupos de animales, la
mayoría de los cuales se alimentan de fitoplancton.
Entre ellos abundan los protozoos, radiolarios y foraminíferos.
A esta clase pertenecen también algunos moluscos,
medusas y especialmente crustáceos.
Algunos
aspectos físicos y químicos del mar
Antes
de considerar las otras características ecológicas
de los habitantes del mar, conviene analizar algunos aspectos
físicos y químicos de este extenso hábitat.
El rango de temperatura del agua se extiende de 30ºC
a –2ºC. Si bien es cierto que existe una gran
diferencia de temperatura entre las aguas polares y las
ecuatoriales, como así también las diferencias
de temperatura en su profundidad, las grandes corrientes
marinas hacen que haya intercambio de los seres que habitan
en esas aguas. En muchos casos las mismas especies aparecen
en aguas de distintas temperaturas y suelen diferenciarse
solamente por su tamaño.
Los
océanos y los mares adyacentes cubren el 70 por
ciento del área de la Tierra y la mayor parte de
su volumen, de mil millones de kilómetros cúbicos,
es adecuada para la vida marina.
Profundidad
iluminada por el sol
Desde
la superficie exterior del mar y hasta una profundidad
de unos 200 metros llega a penetrar la iluminación
del sol. Por esta causa esa sección del mar es
también apta para la vida de plantas pigmentadas
por fotosíntesis que, como se ha dicho anteriormente,
constituyen también alimentos para los animales
que pueblan los mares.
En
la mayoría de las zonas oceánicas tanto
la presencia de las sales minerales como la concentración
del oxígeno disuelto en las aguas resultan aptas
para la vida marina. También lo es la temperatura,
que varía en las distintas zonas, entre –2ºC
y 30ºC. Las máximas profundidades del mar
sobrepasan los 10 mil metros, lo que significa que la
presión hidrostálica en esos lugares alcanzan
las 1.000 atmósferas. A pesar de tales presiones,
hay vida en esas zonas. Se da el caso de estrellas marinas
que pueden vivir en profundidades comprendidas entre 6
metros y 4.300 metros. Ha peces que en una noche pueden
variar su posición en el mar abierto hasta 300
metros de profundidad, es decir, cambios de presión
de 30 atmósferas.
Las
olas tienen una especial importancia en la vida marina.
Por una parte, como la presión del choque contra
las rompientes puede llegar a las 15 toneladas por metro
cuadrado, los animales marinos que viven próximo
a esas zonas suelen tener protección calcárea
(concha) para aguantar los golpes, y en otros casos poseen
un miembro de agarre en el substrato del mar, para evitar
ser arrastrados y golpeados contra las rompientes. Pero
por otra parte, las corrientes marinas tienen gran influencia
en la distribución de la fauna marina y particularmente
en la del fitoplancton.
La
distribución de la temperatura en el mar depende
mucho de la latitud y de la profundidad: Decrece al acercarse
a los polos y también decrece con la profundidad.
Debido a la mayor densidad del agua fría, hay un
movimiento en profundidad del agua de los polos hacia
la zona tórrida.
Es
interesante observar que dentro de una misma especie de
fauna marina, los de mayor tamaño son los que aparecen
en las zonas frías. Sin embargo, las especies esencialmente
polares no aparecen en los mares más calientes.
En
general, es bastante uniforme la composición química
de las aguas. A 300 metros de profundidad la salinidad
es del 3,5%, pero decrece en los estuarios, y en las zonas
polares también decrece debido a la fusión
de los hielos. En los lagos secundarios, es decir, aquéllos
no vinculados con el mar, hay variaciones muy importantes
debido a los regímenes de evaporación de
las aguas. Por ejemplo, la salinidad en el Mediterráneo
es de 3,8% y en el Mar Rojo es del 4%.
Organismos
del mar
Debe
señalarse que entre los organismos que pueblan
el mar se encuentran los más pequeños y
los más grandes de los que habitan en el mundo.
Por un lado, las bacterias que existen en el mar son de
dimensiones submicroscópicas, mientras que otros
invertebrados, como los de ciertos céfalopodos
de diez tentáculos pueden alcanzar una dimensión
de 10 metros.
Bacterias
El
caso de las bacterias que habitan en el mar es interesante.
En primer término es necesario señalar que
aunque ellas habitan en el mar, no pueden ser consideradas
como organismos marinos, ya que no pueden ni crecer ni
reproducirse en el mar, porque el agua marina no es el
medio adecuado para ello. Sin embargo, son capaces de
vivir largos períodos de tiempo en el mar y permanentemente
se mantiene su población por el aporte que se hace
de los deshechos orgánicos que llegan al mar, particularmente
en las zonas costeras. Resultan también abundantes
la cantidad de bacterias terrestres, generalmente originados
por el hombre, que aparecen en las bahías y estuarios.
Es
importante observar que muchas de las bacterias que aparecen
en el mar cumplen la importante tarea de descomponer los
restos de otros organismos muertos, generando nutrientes
para los organismos vivos.
Plantas
marinas
La
mayoría de las plantas marinas está caracterizada
por la ausencia de un sistema vascular, y en las que en
la reproducción no requiere la formación
de flores ni semillas: se realiza por simple división
celular.
Las
plantas más grandes, que constituyen los grupos
más diversificados son formas microscópicas
unicelulares que abundan en todos los lugares de las capas
superiores iluminadas en los océanos donde sintetizan
la mayor parte de los alimentos primarios que hacen posible
la vida marina.
Cuando
las condiciones son desfavorables, se generan esporas
que germinan cuando las condiciones son más favorables.
La reproductibilidad de este grupo de plantas dependen
mucho de la disponibilidad de sales nutrientes nitrogenadas
y de fosfatos. Sin embargo, estas sales son más
abundantes en las zonas más profundas y no iluminadas
del mar, y son inaccesibles para tales grupos de plantas.
En
consecuencia, la mayor producción de plantas unicelulares
tiene lugar cuando factores hidrográficos dan lugar
a movimientos ascendentes de las aguas ricas en nutrientes
provenientes de los niveles inferiores.
Es
así que las fuentes primarias de sintetización
de alimentos se producen en esas zonas profundas y que
proporcionan las fuentes básicas de la próspera
actividad de pesquería.
Las
plantas marinas macroscópicas están representadas
por algas de diversos colores y con plantas con flores
y por hierbas de pantanos. Un grupo de algas rojas cumple
la importante función de formar los arrecifes de
corales. Son pocos los animales marinos que se alimentan
directamente de las plantas marinas macroscópicas.
Como excepción de lo dicho, puede mencionarse el
caso de gastrópodos y algunas pocas especies de
peces que sí se alimentan de dicho tipo de plantas
marinas.
Vertebrados
En
lo que se refiere a los vertebrados, también se
presentan casos, como en el de los invertebrados, de especies
de dimensiones extremas. Hay una variedad de peces cuyo
largo es de solamente unos 15 milímetros y que
tienen un peso de cinco miligramos, mientras que por otra
parte se cuenta con ciertas ballenas, como la llamada
ballena azul, cuya longitud alcanza los 30 metros con
un peso de más de 90 toneladas.
Los
peces marinos son numerosos y diversos. Entre los reptiles
se cuentan entre otros, las serpientes marinas y las tortugas.
También forman parte de la fauna marina ciertas
aves, como los pingüinos que como no tienen la capacidad
de volar pasan la mayor parte del tiempo nadando en el
mar o vadeando en sus proximidades. Otros, como los albatros,
remontan los océanos durante largos períodos
de tiempo y sólo retornan a tierra para anidar.
El cormorán –voraz comedor de peces- es un
poderoso navegante submarino que persigue sus presas a
considerable profundidad de la superficie de las aguas.
Los principales mamíferos que son exclusivamente
marinos son las ballenas, las marsopas y otros cetáceos.
Estas especies dependen tanto del mar que no pueden abandonarlo
nunca. Otros, como las focas, aunque viven normalmente
en el mar, pueden abandonarlo transitoriamente el mar
de los períodos de reproducción.
Las
formas y modos de vida de los invertebrados marinos es
tan diversa que no es posible hacer brevemente una descripción.
Las arenas y el barro del fondo de los océanos
están llenos de gusanos, moluscos y crustáceos.
Estos últimos, los crustáceos, son los más
numerosos y los más diversificados grupos del hábitat
marino. La mayoría de ellos nadan libremente en
las aguas superiores, alimentándose de fitoplancton
y detrititos orgánicos y son la fuente de alimentación
de peces tales como el arenque y la caballa. Un grupo
que comprenden los cangrejos y langostas de mar viven
en el fondo del mar alimentándose de organismos
muertos y otro grupo, los percebes adoptan, en la forma
adulta, un modo de vida sedentario, adhiriéndose
firmemente en las superficies sólidas. Sus patas
se transforman en órganos que recolectan alimentos
barriendo las proximidades de la zona en que están
adheridos, en busca de detritos y pequeños organismos.
Zonalización
de la vida marina
El
medio ambiente marino ha sido dividido por conveniencia
en zonas y los organismos están clasificados en
categorías de acuerdo con el hábitat y el
comportamiento para su locomoción.
Las
dos divisiones principales del son la bentónica.
Que comprende todo el fondo del mar y la pelágica
que constituyen las aguas del mar. Cada una de estas divisiones
principales es a su vez dividida en subzonas.
Todos
los organismos que cubren tanto las zonas barrosas como
la sólidas del fondo del mar son clasificados como
bentónico. Los que viven en la zona pelágica,
como se han dicho anteriormente, son los necton y los
plancton. Por otra parte, dentro de la división
de los bentónicos, se diferencias los que viven
hasta una profundidad de 200 m, la parte llamada litoral,
y la de mayor profundidad denominada de aguas profundas.
Se
ha presentado una somera descripción de las riquezas
del mar por el interés por su participación
en la provisión de alimentos para la humanidad.
¿Cuál es la razón de incluir en el
temario los Satélites de Observación de
la Tierra? Considero que la mejor respuesta a esta pregunta
es presentar la opinión de dos investigadores de
la European Space Agency (ESA) ( ) en ocasión de
referirse al sistema MERIS incorporado en el satélite
ENVISAT.
En
las próximas décadas el mundo enfrenta un
tremendo desafío de problemas ambientales tales
como el calentamiento global, las pérdidas de biodiversidad,
la contaminación de la atmósfera y de las
aguas y la declinación de la productibilidad del
ecosistema.
El
impacto negativo de estos cambios ambientales en nuestra
forma de vida y en la salud e integridad de los ecosistemas
terrestres con inmensas implicaciones potenciales socioeconómicas
ha alertado a la comunidad científica, a la opinión
pública y a quienes establecen las políticas
a seguir. Surge una imperiosa necesidad de una acción
intensa para una mejor comprensión del sistema
que constituye la Tierra, incluyendo el componente humano.
El
avanzado satélite europeo de observación
de la Tierra ENVISAT proporciona un eficiente sistema
de monitorear cambios de diversos atributos ambientales,
para lograr tener una mejor comprensión de los
procesos involucrados. En esta forma podrían predecirse
cambios antes que ellos lleguen a ser críticos,
o peor aún, irreversibles.
El
Espectrómetro de Imágenes de Media Resolución
(MERIS) incorporado en el satélite ENVISAT proporciona
un poderoso instrumento para el monitoreo global de los
océanos, la atmósfera sólida de la
Tierra.
EL
PROGRAMA DE ENVISAT
La
preocupación por la vulnerabilidad de nuestro ambiente
ante el cambio global llevó a la ESA a desarrollar
el programa ENVISAT ante la necesidad de contar en Europa
con una poderosa herramienta para monitorear el estado
del Planeta.
Con
esta finalidad se realiza un sistema de carga útil
de diez instrumentos interdisciplianrios que permiten
efectuar, prácticamente en tiempo real, observaciones
sinópticas y globales de nuestro ecosistema y ofrecer
a diversas partes de las Ciencias de la Tierra oportunidades
para tener una mejor comprensión de la Tierra,
como un sistema dinámico integrado.
Uno
de los mencionados sistemas integrados lo constituye el
MERIS (Médium Resolución Imagina Spectrometer),
un instrumento óptico europeo único, que
permite realizar mediciones sobre la superficie de los
océanos, sobre los continentes y en la atmósfera.
Posee un sistema de mediciones en 15 bandas espectrales
que contienen el espectro visible y el infrarrojo cercano,
programable en anchura y en posición acoplado con
un sistema dual de resolución de 130 m y de 1.200
m. La cobertura global se realiza en tres días,
lo cual representa ser un observatorio único capaz
de monitorear los efectos que tienen las actividades humanas
sobre el medio ambiente.
EL
ESTUDIO DE LA VIDA EN LOS OCÉANOS
Ya
se ha visto la importancia de fitoplancton en la vida
en los océanos. En realidad la vida surgió
hace miles de millones de años en el mar, bajo
la forma de los microscópicos seres monocelulares
que es el plancton, y que en virtud del maravilloso proceso
de la fotosíntesis tuvo lugar la generación
de organismos más complejos.
El
fitoplancton puede verse casi en todos los mares del mundo,
dando lugar a su característico color verdoso.
Como se ha visto, los alimentos para los organismos que
pueblan el mar forman una cadena, y como el fitoplancton
es el extremo inferior de dicha cadena, su presencia MERIS
ha sido diseñado especialmente para detectar sutiles
cambios del color de los océanos, lo que permite
estimar la concentración de pigmentación
debido a la clorofila.
El
MERIS, conjuntamente con otros sensores como ser el SeaWIFS
y el MODIS permitirán hacer una evaluación
de la cantidad de fitoplancton disponible en cada zona,
y cuánta materia prima para la fotosíntesis
pueden procesar. Esta evaluación es fundamental
para el desarrollo de un mejor conocimiento del ciclo
del carbono y del clima global como así también
para una estimación de la salud del ecosistema
marino.
ALARMA
TEMPRANA SOBRE LA REPRODUCCIÓN ANÓMALA DEL
FITOPLANCTON
En
ciertas condiciones el fitoplancton marino puede reproducirse
con tal rapidez que da lugar a la formación de
manchas (blooms), densamente coloreadas sobre el mar.
Por cuanto este crecimiento explosivo toma gran cantidad
de nutrientes del mar, particularmente el oxígeno
disuelto en el agua, puede producir serios problemas en
los lugares en los que se realizan viveros de peces enjaulados.
La situación hace que los peces puedan asfixiarse
al no poder huir hacia zonas más oxigenadas.
En
otros casos ciertos tipos de algas producen toxinas muy
potentes que pueden dar lugar a la producción de
peces tóxicos peligrosos para la industria pesquera.
Hay un reconocimiento general que se está produciendo
un empeoramiento de esta situación de crecimiento
anómalo del fitoplancton debido a diversas causas.
La detección temprana de que está ocurriendo
esta situación es fundamental para los hacendados
marinos. El MERIS puede proporcionar información
casi en tiempo real (tres horas después de captar
la información). Esto permite realizar la evaluación
de la concentración de fitoplancton, incluyendo
la presencia de manchas y las zonas afectadas, que combinada
con la evaluación de la temperatura en la superficie
del mar, las corrientes marinas y los vientos es esencial
para comprender los factores que influencian el comienzo
y la evolución de las manchas y para proporcionar
las alarmas tempranas a la zona pesquera afectada.
Los
recursos pesqueros del mar durante milenios fueron fuentes
esenciales de alimentos y como consecuencia de ello dieron
lugar a un intenso comercio marítimo. Estos recursos
durante mucho tiempo fueron considerados eternos.
Sin
embargo, la continua demanda de alimentos marinos por
una población humana rápidamente creciente
ha conducido a una declinación de la población
ictícola de las especies explotadas. Puede agregarse
a esto que se presume el cambio climático global
provocará cambios significativos en los océanos
debidos a las alteraciones de a temperatura, las lluvias,
los vientos y el nivel del mar con resultados impactantes
sobre el sistema actual. Estos impactos seguramente van
a modificar la producción y la distribución
de los recursos marinos en todos los océanos.
El
sistema de observación del color de los océanos
de MERIS con los de otros parámetros geofísicos
con ser las corrientes oceánicas (RA2/MWR DORIS)
y la temperatura en la superficie de los océanos
(AATSR) pueden realizar mediciones iniciales tendientes
a mejorar la concentración de la biomasa y la producción
biológica mejorando zonas con aceptaciones físicas
adecuadas.
EL
SENSOR Sea WiFS
Los
otros parámetros referidos se obtienen del sensor
denominado Sea-Wiewing Wide Field-of-wiew Sensor (Sea
WiFS) que proporciona información cuantitativa
de las propiedades bio-ópticas de la Tierra a la
comunidad científica. El SeaWiFS opera transportado
por el satélite Sea Star.
Ya
me he referido a la importancia de determinar la concentración
de fitoplancton por la coloración de las aguas.
Pero el color y concentración que reciben los sensores
del MERIS resultan muy modificados por los otros parámetros
geofísicos y esta es, precisamente, la utilidad
de la información que provee el Sea WiFS. Debe
tenerse en cuenta que la corrección de la influencia
de la atmósfera es muy grande, por cuanto solamente
el 5% de la luz que “ve” el SeaWiFS es el
reflejado de adentro del océano (“radiación
emergente de las aguas”). El sensor proporciona
tres tipos de imágenes utilizadas en oceanografía:
a) Imágenes de la altura de las olas; b) Imágenes
del color del océano y c) Imágenes de la
temperatura de la superficie del mar. Las imágenes
sobre la altura de las olas, y también de la altura
de la superficie del mar se miden.
