ACADEMIA DEL MAR
CUADERNO TALÁSICO
Nº 22
Presentado
por:Académico
de Número 6 Clte. Francisco CastroTema:“TRANSPORTE
FLUVIO-MARÍTIMO PARA
LAS EXPORTACIONES DE GRANOS”Presentación:
Agosto de 2001.
Expuesto y debatido en la Sesión Plenaria Ordinaria
Nº 60 de : 28/08/01.
Buenos
Aires
2001
TRANSPORTE
FLUVIO-MARÍTIMO PARA LAS EXPORTACIONES DE GRANOSFrancisco
Norberto Castro – Contraalmirante Contador (RE)
Ascencio Carlos Lara – Ingeniero Civil
Luis Ramiro Soria – Ingeniero Naval y Mecánico,
Proyecto de prefactibilidadEstrategia
para lograr un ahorro en fletes más efectivo al
obtenido por el dragado y posibilitar a corto plazo la
comercialización competitiva de granos hacia nuevos
mercados superando las limitaciones de bajas profundidades.
El sistema proyectado consiste en la instalación
de una terminal marítima abastecida por buques
especiales equipados con modernas tecnologías para
transferir carga a buques de ultramar.La
importancia del transporte fluvio marítimo para
el desarrollo del comercio exterior
Por su posición geográfica la República
Argentina está muy distanciada de los grandes mercados
que tradicionalmente son y han sido fuente de divisas
para nuestro país. Una desventaja importante a
la que nos enfrentamos es que el costo del transporte
es muy significativo, en especial para los graneles agroalimentarios,
de enormes volúmenes y bajos precios unitarios.
Por lo tanto, reducir el costo del transporte es muy importante
para posibilitar una mayor competitividad de nuestras
exportaciones, en términos de conveniencia económica.
En la actualidad los buques de mayor porte que son los
empleados para cubrir grandes distancias, requieren profundidades
por encima de los 50 pies, muy superiores a las existentes
en el Río de la Plata (32 pies) por lo cual no
pueden acceder a los puertos fluviales que son los que
operan los volúmenes de granos más importantes.
Los buques mayores, que actualmente operan son los del
tipo Panamax y aún estos no pueden salir con su
carga completa debiendo ser completados a la altura de
Montevideo con sistemas sumamente lentos, por lo cual
se encarece el flete.Una
solución posible
Para dar una solución concreta el problema mencionado
es posible encarar la mejora continua de la economía
en dos etapas, que lejos de ser excluyentes se complementan.Primera
etapa
Equipar a buques graneleros tipo Panamax con sistemas
de alta velocidad de descarga para completar a aquellos
que salen con carga parcial desde el puerto de Rosario.
Con solo esta implementación se puede lograr un
25% de ahorro de flete.Segunda
etapa
Esta etapa requiere introducir una estación terminal
en aguas profundas. De acuerdo a aspectos logísticos
y mejores profundidades aquellas áreas cercanas
a la costa uruguaya presentan mejores condiciones para
ubicar dicha terminal. Se requiere para este fin un casco
de buque de gran tonelaje, fuera de servicio y asimismo
equipado para la descarga rápida permitiendo cargar
los megabuques en un solo puerto. Esto abaratará
los fletes. Para abastecer esta terminal será necesario
contar con tres buques alimentadores (Panamax equipados).
Sobre estas bases se ha preparado un estudio de prefactibilidad,
que demuestra la validez de las soluciones propuestas.
El mismo debería ser convalidado con la intervención
del Banco Interamericano de Desarrollo, sometiéndolo
a consideración de sus especialistas.Transporte
de cereales: una alternativa para reducir fletes
Luis Ramiro Soria – Ingeniero Naval y Mecánico
– 6 de abril de 2004Situación
actual32
pies de profundidad del Río Paraná y su
salida al océano, condiciones actualmente alcanzadas,
permiten el acceso hasta Rosario de buques graneleros
tipo Panamax. Desde ese puerto fluvial ese buque, considerado
un mediano para el tráfico oceánico, puede
transportar una carga parcial de cereales y/o subproductos
(hasta 40.000 tn), el porte restante se completa:-
En un segundo puerto, habitualmente en Brasil.
- O bien mediante el Top-off aguas afuera con métodos
sumamente lentos y desactualizados.Cualquiera
de estas dos alternativas encarece el flete, ya que al
aumentar el tiempo del ciclo operativo del buque le reduce
en forma directa la cantidad anual de toneladas que transporta.
Particularmente en el primer caso, la contribución
al flete total de esa segunda carga en puerto extranjero,
más próximo a destino y marítimo,
solamente es la parte proporcional que hubiese resultado
pagar por un flete completo desde ese puerto. Lógicamente
no se hace cargo de las complicaciones para mantener su
competitividad en el precio. Los días adicionales
(de entrada a puerto, espera de muelle, carga y salida)
encarecen además significativamente el costo total.
La segunda alternativa no ofrece una salida satisfactoria.
La reducida capacidad de transferencia agrega días
al buque oceánico. No pueden operarse volúmenes
importantes. El mal tiempo ya sea por el oleaje o el viento
(afecta al promedio de la velocidad de transferencia que
de por sí es reducida) y la llovizna o lluvia (debe
cerrarse la escotilla para no perjudicar la calidad del
cereal) provocan interrupciones de la operación.
El tiempo total de demora no puede asegurarse desde un
inicio. Asimismo la ubicación posible de barcazas
autopropulsadas, en el Río de la Plata no posibilitarían
otras perspectivas de transferencia más externas,
que requieren fundamentalmente más efectividad
por estar más expuestas al mar.La
propuesta
Implementar la utilización de buques de cabotaje
especialmente concebidos para la exportación de
cereales y subproductos desde el complejo Rosafé
(a través del Río Paraná y Río
de la Plata) hasta su transferencia a graneleros tipo
Panamax y de mayor porte en aguas donde la profundidad
permita el completamiento en forma eficiente a fin de
poder asegurar los beneficios económicos a todos
los engranajes que intervienen y a la exportación
misma.
Dicha eficiencia se logra mediante la especialización
de estos buques para esa actividad. Convenientemente equipados
para efectuar una muy alta frecuencia de viajes redondos.
Son aquellos llamados “autodescargables” (self-Unloaders)
de comprobada aptitud para efectuar la transferencia de
carga, ya sea en la operación de Top-Off directo
a buques oceánicos o bien para alimentar una estación
terminal de transferencia en aguas profundas.
La implementación permite una inversión
que sería llevada a cabo en forma gradual, de manera
de distribuir dicha inversión e ir obteniendo resultados
en cada etapa. En el inicio las operaciones consistirán
solamente en el Top-Off. Posteriormente, podría
decirse entonces la incorporación de una terminal
en aguas profundas para almacenamiento y descarga, como
también aumentar el número de buques alimentadores
o de cabotaje.
El tamaño del buque a utilizar, sería aquel
que corresponde a la mejor rentabilidad o sea el de mayor
tamaño posible para que al ser usado resultara
ser la más conveniente.
El sistema funcionaría así: el buque oceánico
de mayor porte posible, un Panamx, cargaría en
Rosario cereales y/o subproductos reservando vacías
aquellas bodegas destinadas para recibir aguas afuera,
donde las profundidades lo permitan, el cereal que le
sería transferido por el buque de cabotaje o fluvial
(como es sabido, el cereal es casi “auto-estibable”
y no ocasiona tiempos prolongados para mejorarse la estiba).
Asimismo el buque fluvial cargaría en sus bodegas
40.000 toneladas de cereales en Rosario y durante su ciclo
operativo efectuaría dos transferencias por viaje,
aguas afuera, de 20.000 toneladas cada una. Las velocidades
normales que se manejan son altas, en rangos reales a
partir de 4.000 tn/hr., bastante mayores a las que pueden
obtenerse inclusive en instalaciones portuarias.
La operación es segura, ya sea en cuanto al aspecto
del riesgo, (se trata de dos buques de buen porte con
amarras durante un corto período) como en cuanto
a que puede asegurarse su realización en un tiempo
preciso. No estaría afectada por el mal tiempo,
viento, llovizna/lluvia ya que puede efectuarse la operación
con “escotilla abierta”. Implicaría
sólo unas pocas horas aguas afuera y desde ese
mismo lugar el buque oceánico partiría completo
a su destino.En
resumen:-
El tiempo resultante para el buque oceánico que
ingresará a Rosario, sería menor. El gasto
total en fletes podrá distribuirse a más
toneladas transportadas. Por lo cual, el flete unitario
resultante (U$S/tn) lógicamente podrá ser
reducido apreciablemente.
- Otras perspectivas para la comercialización de
granos hacia destinos más alejados quedarían
desde esta implementación bien próximas.Ventajas
/ recursos adicionales-
Con el uso se obtendrán mejoras en la coordinación
para efectuar las dos transferencias del buque fluvial
o de cabotaje hacia los buques oceánicos. Desde
ese momento, aumentando la frecuencia mensual de viajes
incidirá directamente en la mejora de los ingresos.
- El buque fluvial / alimentador podrá extender
el número de meses operativos con cereal proveniente
de los puertos marítimos. Debido a la disponibilidad
de girasol en el sur de la provincia de Bs. As. fuera
de los meses de disponibilidad de trigo, maíz y
soja de la zona de Rosario, resultará esta característica
en un anticipo de la recuperación del capital invertido.
- El cereal para el Top-off se obtendrá principalmente
desde Rosario, también podría tomarse de
otros puertos fluviales (con menor distancia hasta la
transferencia). El promedio de la frecuencia mensual de
viajes, estaría con esos casos favorecido.
- El o los buques alimentadores pueden ser tomados en
cuenta para operaciones con pellets.Menor
riesgo ambiental
Una ventaja adicional de este proyecto es que reduce el
riesgo ambiental, como la seguridad de las personas. Esto
se debe a que la utilización de elementos específicos
para aumentar la maniobrabilidad para la navegación
fluvial y en canales con que contarían los buques
alimentadores (timón y hélice transversal
especiales) facilitan a la tripulación en gran
medida maniobrar en aguas restringidas, reduciendo el
riesgo de posibles averías, colisiones y obstrucción
de vías navegables.
Los buques de ultramar que actualmente transitan, cuyos
portes se han incrementado por las nuevas profundidades,
no cuentan con estos equipamientos solamente utilizados
para la navegación fluvial, debiendo embarcar para
dichos trayectos al personal especializado (prácticos,
quienes asumen la responsabilidad de esta tarea cada vez
más difícil).Impacto
En forma genérica con la aplicación del
sistema propuesto se puede precisar una reducción
en los fletes de aproximadamente 5 U$S/tn.
Como ejemplo demostrativo: un buque con destino a Norte
de Europa representa un gasto total en fletes de U$S 800.000,
para transportar 40.000 toneladas en granos. El costo
unitario que resulta es de 20 U$S/tn. En cambio con el
sistema proyectado, para la etapa inicial (top-off) el
costo total en fletes sería de U$S 900.000, incluyendo
el costo del servicio, para transportar.
