DESCUBREN EN URUGUAY EL FOSIL DE UN ROEDOR GIGANTE.

La revista científica británica "Proceedings of the Royal Society" publicó un hallazgo paleontológico de dos uruguayos, una noticia que está siendo recogida por todos los medios de comunicación del mundo. Andrés Rinderknecht, del Museo Nacional de Historia Natural y Antropología de Montevideo, y Ernesto Blanco, del Instituto de Física de la Facultad de Ciencias, encontraron el cráneo fosilizado de un inmenso roedor que habitó nuestras costas de dos a cuatro millones de años atrás. De acuerdo a sus características, determinaron que el animal bautizado como "Josephoartigasia monesi" tenía un aspecto parecido al de un carpincho, pero de casi tres metros de largo.

Tenía el tamaño de un automóvil y pesaba alrededor de una tonelada. Esas son las sorprendentes medidas de un roedor gigante que habitó en las costas de lo que hoy es nuestro país dos a cuatro millones de años atrás.

El descubrimiento de su cráneo fosilizado fue realizado en el departamento de San José por los científicos compatriotas Andrés Rinderknecht, del Museo de Historia Natural y Antropología de Montevideo, y Ernesto Blanco, quien se desempeña en el Instituto de Física de la Facultad de Ciencias.

"Josephoartigasia monesi" es el nombre que estos investigadores uruguayos eligieron para bautizar al roedor gigante, como una forma de homenajear al prócer José Artigas y a Álvaro Mones, un paleontólogo compatriota especializado en roedores de América del Sur.

Este animal era tan grande que probablemente pasaba casi toda el día semisumergido en el agua, como ocurre con los hipopótamos, para reducir el estrés derivado de su peso.

El hallazgo ha tenido una importantísima repercusión tanto en el ámbito académico, debido a su publicación en la prestigiosa revista "Proceedings of the Royal Society B (Biological Sciences)", como en medios de comunicación de todo el mundo.

El paleontólogo Andrés Rinderknecht

Uno de los autores del descubrimiento, el Dr. Ernesto Blanco, manifestó en la publicación británica: "Podemos estimar que el roedor medía tres metros de largo, asumiendo que era similar al Capybara (el más grande roedor vivo en nuestros días) y teniendo en cuenta que mamíferos más grandes generalmente tienen cabezas más pequeñas. Su cola probablemente era similar a la de un capybara o un conejillo de indias (muy corta) y no como la de una rata".

CARACTERÍSTICAS. Se cree que Josephoartigasia monesi pesaba en promedio una tonelada y los especímenes mayores de la especie podían llegar incluso a las 2,5 toneladas, pesos aproximados a los de los hipopótamos actuales. Por los restos del animal hallado se ha estimado que debía medir al menos 1,5 metros de alto.

El cráneo del roedor muestra unos dientes incisivos de más de 30 centímetros de largo, de los que 10 centímetros sobresalían fuera de la boca. Según Blanco, estos dientes, muchos mayores que los necesarios en un animal herbívoro, tal vez se utilizaban para derribar árboles o luchar contra los animales de presa.

En relación a los otros dientes del animal, gracias a su excelente conservación se pudo constatar que eran tan pequeños que le impedían seguramente masticar bien la comida, por lo que los expertos deducen que debía de consumir básicamente fruta y una vegetación acuática no muy dura.

Este roedor vivió durante los períodos del mioceno y del pleistoceno del planeta- hace entre 2 y 23 millones de años-sufriendo luego una explosión en su evolución que dio lugar a muchas especies que viven hoy en distintos países de América del Sur.

Parece que esta especie de rata gigante se movía por las costas del actual Uruguay, estableciendo su hábitat en bosques cercanos a cursos de agua fresca, según piensan sus descubridores. Pero su vida no era para nada tranquila, ya que este roedor compartía el territorio con grandes felinos dientes de sable y aves predadoras gigantes que no volaban, pero que podían alcanzar velocidades de vértigo, por lo que es probable que tuviera que proteger a sus crías de estos animales. (En base a agencias)

Un gran herbívoro

El cráneo del roedor gigante encontrado en San José, bautizado como "Josephoartigasia monesi" mide 53 centímetros de largo y está en muy buen estado de conservación.

El animal vivió en las costas del actual Uruguay, de dos a cuatro millones de años atrás.

Medía de 2 a 3 metros de largo y 1,5 de alto. Su peso alcanzaba fácilmente la tonelada, pudiendo llegar a dos.

En cuanto a su aspecto, se piensa que era similar al actual carpincho o capybara, pero de un tamaño mucho mayor.

Sus dientes incisivos medían más de 30 centímetros de largo, de los que la tercera parte sobresalían fuera de la boca.

El resto de las piezas dentales son más bien pequeñas en proporción, por lo que se estima que su alimentación estaba basada en vegetales de consistencia blanda y algunos frutos.

Noticia tomada de EL PAIS 17/01/2008

Ultima actualización: 27/02/2009