EL
PROGRAMA DE MONITOREO SANITARIO DE BALLENA FRANCA AUSTRAL
ESTUDIA LOS NUMEROSOS VARAMIENTOS REGISTRADOS EN PENINSULA
VALDES.
El
número de ballenas francas vivas registrado en
Península Valdés esta temporada es el mayor
desde que comenzaron los estudios de la especie en 1970.
También se registraron más animales varados
muertos que en años anteriores, en particular durante
octubre y noviembre, cuando se examinaron 51 casos de
un total de 72. Aun falta examinar otros varamientos reportados.
Ante esta situación, se hace evidente la necesidad
de aunar esfuerzos y aportar más recursos para
fortalecer este Programa y poder continuar monitoreando
la salud de esta población de ballenas.
En lo que va de la presente temporada de cría,
veterinarios y biólogos del Programa de Monitoreo
Sanitario de Ballena Franca Austral llevan examinadas
72 ballenas muertas en las costas de Península
Valdés. La mayoría son crías que
murieron en un período relativamente breve de tiempo.
Según Vicky Rowntree, Co-directora del Programa,
“Cada año se registran más ballenas
francas varadas muertas en las costas de Península
Valdés que en otras poblaciones y sitios. Las muestras
recolectadas en temporadas anteriores se analizan para
estudiar posibles patologías, genética,
presencia de toxinas, isótopos estables que indican
áreas de alimentación, e indicadores del
estado de salud general de los animales. Los resultados
se reportan a las autoridades provinciales cada año”.
Respuesta
de Cooperación Internacional
Más
de la mitad de la mortalidad de ballenas de esta temporada
se registró durante los meses de octubre y noviembre
en el Golfo Nuevo. Esta alta tasa de varamientos indujo
a que se organizara una respuesta internacional para tratar
de determinar posibles causas de muerte. A los investigadores
locales del Programa de Monitoreo Sanitario se unieron
los especialistas Bill McLellan y Michael Moore enviados
por el Servicio de Pesquerías Marinas de Estados
Unidos (NMFS), y Katie Touhey, investigadora del Fondo
Internacional Para el Bienestar Animal (IFAW). Durante
su permanencia en Península Valdés el equipo
trabajó arduamente y logro realizar diez necropsias
de ballenas francas.
Nadia Mohamed, coordinadora de campo del Programa, describe
que “tomamos fotografías, medidas corporales,
localización geográfica, y realizamos necropsias
parciales o totales en los cuerpos que se encontraron
en mejor estado de conservación. El objetivo fue
obtener muestras de tejidos y contenidos gastrointestinales
para evaluar la salud de las ballenas, su susceptibilidad
a enfermedades o toxinas ambientales, e intentar determinar
posibles causas de muerte, aunque esto será difícil”.
Con una estimación cercana a los 5.300 individuos
para el año 2007, la población de ballenas
francas de Península Valdés es una de las
más grandes del mundo para esta especie. “Casi
700 ballenas fueron registradas durante el relevamiento
aéreo anual de fotoidentificación realizado
por el Instituto de Conservación de Ballenas /
Whale Conservation Institute a principios de octubre.
Esta cifra representa el mayor número de ballenas
contadas y fotografiadas durante nuestros relevamientos
desde que se iniciaron los estudios de la especie en 1970”,
indica Mariano Sironi, director científico del
Instituto de Conservación de Ballenas.
Muchos
varamientos en poco tiempo
De
acuerdo con Marcela Uhart, Co-directora del Programa,
“el elevado número de animales muertos en
octubre y noviembre fue un evento inusual. Las muestras
obtenidas han sido enviadas a laboratorios especializados
para ser analizadas. Pero el avanzado estado de descomposición
de las ballenas muertas al momento de ser reportadas y
estudiadas, dificultará mucho la determinación
de las causas de muerte”. En tal sentido, los integrantes
de este Programa destacan la importancia de la participación
comunitaria. Las personas que observen ballenas muertas
en las playas de Península Valdés y alrededores
de los golfos, deben dar aviso urgente a la Prefectura
Naval o al Cuerpo de Guardafaunas, o bien directamente
llamando a los teléfonos (02965) 15562088 o 15554723.
Escasez
de recursos
Ante
el sostenido crecimiento poblacional, el número
de ballenas muertas podría aumentar de manera que
los recursos actuales no sean suficientes para el buen
desarrollo de este Programa. Diego Taboada, Presidente
del Instituto de Conservación de Ballenas, destaca
que “ante un evento de numerosos varamientos agrupados
como el registrado esta temporada, los recursos humanos
y logísticos del Programa se vieron sobrepasados.
Es importante dar a conocer a la comunidad cómo
se llevan a cabo las acciones y con qué recursos
contamos, poniendo en un contexto económico el
trabajo y aporte en dinero, bienes y servicios que cada
participante realiza. Es esencial planificar el trabajo
futuro en forma integral, contemplando no sólo
los aspectos de campo y laboratorio, sino también
los aspectos institucionales y de comunicación”.
Las principales necesidades del Programa incluyen contar
con un vehículo 4x4 propio, medios logísticos
para acceder a los varamientos por agua, y fondos que
permitan aumentar la dedicación del personal afectado
al trabajo de campo, institucional y de comunicación
con la comunidad.
Durante
una reunión técnica convocada el 8 de noviembre
en el Ecocentro Puerto Madryn por la Dirección
de Flora y Fauna Silvestres y la Subsecretaría
de Turismo y Areas Protegidas de Chubut, comenzó
a delinearse un plan para integrar un comité de
trabajo con representantes de las distintas instituciones
de gobierno y no gubernamentales relacionados con la investigación,
conservación y el turismo de ballenas, así
como el sector privado vinculado a estas actividades.
La Dirección de Flora y Fauna liderará este
proceso mediante el cual se espera que puedan sumarse
mayores esfuerzos para incrementar los recursos destinados
a este Programa que genera información científica
muy relevante para el conocimiento y la conservación
de este patrimonio natural, cultural y económico
de todos los argentinos.
El
Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral
en Península Valdés es desarrollado conjuntamente
desde el año 2003 por las organizaciones no gubernamentales
Wildlife Conservation Society (WCS), Whale Conservation
Institute (WCI), Instituto de Conservación de Ballenas
(ICB) y la Fundación Patagonia Natural (FPN). El
Programa cuenta con el apoyo logístico de la Subsecretaría
de Turismo y Areas Protegidas y la Dirección de
Flora y Fauna Silvestres de la provincia de Chubut, la
Administración del Área Protegida Península
Valdés y la Prefectura Naval Argentina, y opera
con financiamiento del Servicio de Pesquerías Marinas
de Estados Unidos (NMFS) como parte de una iniciativa
global para entender los problemas de salud que enfrentan
las grandes ballenas y de las ONGs anteriormente mencionadas.
Nota
tomada de El
boletín del Instituto de Conservación de
Ballenas.
