OBSERVAN EN RÍO NEGRO ATAQUES DE GAVIOTAS A BALLENAS FRANCAS, A PICOTAZOS

Viedma (ADN).- Un ex guardafauna de La Lobería, ubicada a 65 kilómetros de Viedma, registró hace pocos días en la zona de Bahía Rosas a un grupo de ballenas y, al mismo tiempo, el ataque de gaviotas “cocineras” a algunos de esos grandes cetáceos, en lo que constituye un comportamiento similar al que ocurre en jurisdicción marítima de Chubut, más precisamente en Puerto Madryn.
Hasta ahora, el acoso de gaviotas cocineras a ballenas francas no estaba documentado en Río Negro, pero Edgardo Intrieri, actual asesor legislativo en fauna marina, pudo registrar numerosas fotografías sobre un fenómeno que preocupa cada vez a conservacionistas: que la gaviota es principal enemiga de la ballena franca.


Según recientes observaciones, un 70 por ciento de los cetáceos pasa seis horas cada día escapando de los ataques de las aves, que picotean sus lomos para alimentarse de la piel y la grasa. Los especialistas temen que el desgaste energético de las ballenas afecte a sus crías. Es resultado del crecimiento excesivo de la comunidad de gaviotas de la zona, pero también de los basurales al aire libre en la región.
"Las ballenas se sumerjan rápidamente para escapar del acoso, lo que incrementa en gran medida su gasto energético. Así, en vez de estar descansando y amamantando a sus ballenatos, pasan buen parte del día escapando de las gaviotas a velocidades que no son comunes en ellas”, dicen especialistas chubutenses.
En diálogo con ADN, Intrieri confirmó ese panorama, porque las aves se adaptan a cualquier situación, con una muy fácil multiplicación. Incluso ahora están proliferando en áreas costeras rionegrinas, según pudo ratificar durante una amplia recorrida que efectuó el 30 de agosto pasado, en Bahía Rosas, cuando observó a dos grupos de siete ballenas francas.
Intrieri pudo constatar, además, nuevos comportamientos de esos grandes animales marinos, como estar más tiempo sumergidos, para evitar los ataques de las gaviotas, que con sus picotazos comen la grasa y músculos de sus víctimas. “Llegan a producir heridas de entre 8 y 10 centímetros de diámetro por 5 y 6 centímetros de profundidad y estos ataques contínuos se ven mucho en Puerto Madryn, pero ahora registré un similar accionar en aguas rionegrinas”, dijo el ex guardafauna de Punta Bermeja .
“Considero que algunas gaviotas está emigrando a la provincia de Río Negro y aquí están transmitiendo el referido activo comportamiento a otros ejemplares, por eso vamos a tener que ser muy observadores de esta nueva situación para corroborar, efectivamente, este fenómeno”, dijo el actual vicepresidente de la Fundación PRONAT.
Intrieri dijo, además, que “se ha podido notar un incremento de la llegada de ballenas francas a las costas rionegrinas, que ya no tienen un foco principal de recorrido y permanencia, sino que ahora la distribución es mucho más amplia a lo largo y ancho del golfo San Matías”, el más grande de los tres, junto con el Nuevo y San José, de la zona norte de la Patagonia.
El ex guardafauna reafirmó la necesidad de proteger a los mamíferos marinos y, en ese contexto, a interactuar con las ballenas sin medios mecánicos, como es nadar utilizando solo con los brazos y “patas de ranas”.

Nota tomada de ADN Rionegro.

 
Ultima actualización: 04/10/2007