MALVINAS:
QUIERE LONDRES AMPLIAR SU SOBERANIA MARITIMA
El límite exterior pasaría de 200 a 350
millas hacia el Este
LaNacion: 23 de setiembre de 2007 | Publicado en la Edición
impresa
El
histórico enfrentamiento por la soberanía
sobre las islas Malvinas, que llevó a la Argentina
y al Reino Unido a una corta y sangrienta guerra, en 1982,
está a punto de sumarse una disputa bilateral por
la pretensión de Londres de extender la potestad
sobre la plataforma continental del límite exterior
del archipiélago –de 200 a 350 millas hacia
el Este– en la Convención sobre el Derecho
del Mar de las Naciones Unidas.
Ayer,
la embajada británica en Buenos Aires admitió
que “el Reino Unido está considerando la
posibilidad de hacer la presentación ante esa oficina
de la ONU sobre la plataforma continental alrededor de
las islas”.
Así lo dijo a La Nacion Andrés Federman,
vocero de la sede diplomática, aunque hizo una
aclaración no menor: “Aún no hay ninguna
decisión tomada”.
Las palabras de Federman estaban vinculadas con una noticia
que difundió ayer el diario británico The
Guardian , que daba cuenta de la eventual presentación
de los estudios científicos sobre la plataforma
continental de las Malvinas por parte del Reino Unido.
De hecho, no será la única isla que reclame
la ampliación de esa potestad, sino que Londres
seguramente también lo hará sobre Ascensión,
a 1000 millas del continente africano, y sobre Rockall,
un islote volcánico deshabitado, a 200 millas de
la costa escocesa.
La situación, que puede ser sorprendente para la
ciudadanía, no impactó al Gobierno. La Cancillería
sabe bien cuáles son los pasos que ha dado Londres
en relación con el tema específico de la
potestad de la plataforma continental del archipiélago
y tiene las herramientas para plantear objeciones en esa
oficina de las Naciones Unidas, que serán escuchadas
sin inconvenientes.
De hecho, cuando se votó en 1982 la decisión
de redefinir las soberanías marítimas para
pasar de las actuales 200 millas a 350 millas, según
se extendieran las plataformas continentales, se establecieron
tres opciones para controversias bilaterales:
Un país presenta su estudio de forma unilateral
y el otro no plantea oposición.
Ambas naciones deciden hacer una presentación conjunta,
que no significa que ninguno resigne su reclamo de soberanía.
Uno de los países se opone a la presentación
que hace el otro y automáticamente la Convención
sobre el Derecho del Mar archiva el estudio científico
hasta tanto se resuelva el conflicto político de
fondo.
El Comité de Descolonización de las Naciones
Unidas ha aceptado desde 1965 que la Argentina y Gran
Bretaña disputan la soberanía sobre las
islas Malvinas. Esa situación, que se recuerda
anualmente, refuerza la eventual tranquilidad de las autoridades
diplomáticas argentinas a la hora de minimizar
el impacto que en el terreno diplomático puede
tener la posible presentación británica.
"Esto no condiciona en nada nuestros derechos sobre
las islas Malvinas, porque este comité de la ONU
no tiene injerencia ni define nada sobre la soberanía",
admitió anoche a LA NACION una alta fuente diplomática
que integra la comitivas presidencial en Nueva York, al
ser consultada sobre la cuestión.
Es más, ese diplomático que trabaja con
el canciller Jorge Taiana añadió que "cualquier
cosa que presente [Londres] será inmediatamente
refutada por la Argentina, que siempre incluirá
en su plataforma continental las islas".
Para calmar los ánimos, las fuentes diplomáticas
consultadas recordaron que la Convención del Mar
de la ONU ya había archivado una presentación
de Rusia sobre un área marítima en la que
mantiene una disputa de soberanía con Japón.
Y como contrapartida resaltó la actitud de Francia,
España, Irlanda y Gran Bretaña que presentaron
un relevamiento conjunto sobre un área en el que
mantienen una disputa de soberanía. "Esos
países comprendieron que una cosa es el estudio
científico y otra, muy distinta, la pelea política",
sintetizó ese diplomático argentino.
Riquezas
subacuáticas
¿Cuál es el interés en ampliar la
soberanía marítima? Cuando nació
la Convención sobre el Derecho del Mar en las Naciones
Unidas, el 10 de diciembre de 1982, la intención
inicial era achicar la posibilidad de conflictos entre
países vecinos y la ampliación de las responsabilidades
en el cuidado tanto del medio ambiente como del tránsito
marítimo internacional.
En aquellos años, todos los países soñaban
con la posibilidad de descubrir alguna vez tesoros inmensos
(petróleo u otros recursos minerales) que fortalecieran
sus economías. El avance tecnológico ha
sido tan vertiginoso en estos 25 años que ya, más
que una quimera, puede ser una realidad a corto plazo
la confirmación de que en más de una plataforma
continental duermen reservas cruciales para el mundo.
Si desde el punto de vista de los recursos naturales el
tesoro puede ser inmenso para la Argentina, también
lo es en cantidad de kilómetros cuadrados en que
el país se ampliará. La superficie argentina
podría llegar a crecer 1.400.000 kilómetros
cuadrados. Hoy, nuestro territorio total, entre continente
y mar, es de 2.780.092 kilómetros cuadrados.
El plazo de presentación del relevamiento científico
vence en mayo de 2009. LA NACION pudo saber que nuestro
país no tendrá inconvenientes en cumplir
con la fecha prevista, ya que prácticamente ha
concluido el relevamiento total y entró en etapa
de interpretación de la información.
Varias naciones ya cumplieron con esa formalidad: Noruega,
Nueva Zelanda, Australia, Francia (de manera parcialmente),
Brasil (le hicieron algunas objeciones) y Rusia (le rechazaron
toda la propuesta).
Por
María Elena Polack
Nota
tomada de La Nación.
