PELIGRO
BAJO EL AGUA: LOS MARES DEL MUNDO, SOBREEXPLOTADOS
70% de las especies marítimas en todo el mundo
son explotadas al límite o sobreexplotadas, dice
la WWF en un informe dado a conocer en Frankfurt. Las
granjas piscícolas no son una solución sino
un problema.
8/6/07
Enrique
López Magallón
conexiones@claringlobal.com.ar
ATUN.
Un hermoso ejemplar de una especie totalmente
explotada. |
|
Primero,
para variar, las buenas noticias. De acuerdo con el Fondo
Mundial para la Conservación de la Naturaleza, WWF por
sus siglas en inglés, la caza de ballenas con fines
comerciales sigue prohibida, la contaminación con
petróleo en los mares ha disminuido 85% desde los
años ochenta, verter sustancias químicas
en los mares es oficialmente una práctica ilícita,
y el establecimiento de áreas naturales protegidas
permite la conservación de muchas especies y arrecifes
coralíferos.
Sin embargo, esto no ha impedido que avance la explotación
desmedida de los mares, considera la organización
en un informe ex profeso dado a conocer este jueves en
Frankfurt. "Las consecuencias del cambio climático
posiblemente serán de enorme dimensión.
El creciente nivel de los mares amenaza a las zonas costeras.
El calentamiento de los mares transforma ecosistemas enteros,
y destruye arrecifes tropicales de coral", asegura
el documento.
Dicho informe menciona las consecuencias que el auge del
turismo trae para algunas regiones del mundo: "La
densidad de población en las costas aumentará
en 50 por ciento para el año 2025 en comparación
con la de 1990. Esto implica una presión enorme
a los ecosistemas. El turismo, actividad que se concentra
en buena parte en las regiones costeras, es una industria
en rápido crecimiento."
Los números son elocuentes. Según WWF, "actualmente
77 por ciento de las especies de peces en todo el mundo
son explotadas al límite o sobreexplotadas. Cerca
de 86 millones de toneladas de peces son capturados cada
año por una industria pesquera desatada a tal,
grado, que para el año 2050 el comercio mundial
de peces podría colapsar."
La
trampa de las granjas piscícolas
A
menudo, el cultivo de algunas especies en granjas piscícolas
es presentado como la solución mágica al
problema de la sobreexplotación de los mares. Según
el informe dado a conocer este jueves, la situación
es totalmente contraria. "Las granjas son un negocio
en auge; se calcula que cada año generan ganancias
por 56 mil millones de euros y un alto nivel de crecimiento.
China tiene una participación mayoritaria, con
70 por ciento de las granjas".
El problema, de acuerdo al documento, es que para criar
un kilo de atún se requieren 22 kilos de alimento:
peces que son atrapados en mar abierto. Para un kilo de
salmón son necesarios cuatro kilos. Las especies
más afectadas son la anchoa, la sardina, el arenque
y el merlán.
Algunos países latinoamericanos resultan profundamente
afectados. En Ecuados, por ejemplo, "70% de los manglares
han sido destruidos en aras, principalmente, de establecer
granjas piscícolas".
Costas
alemanas, en peligro
En
Alemania, ciudades portuarias como Bremen y Hamburgo se
encuentran amenazadas por el posible crecimiento del mar.
Científicos alemanes pronostican que los niveles
marítimos aumentarán entre 83 centímetros
y 1,7 metros su altura para los próximos cien años.
Por ello, los sistemas actuales para protección
costera no serán suficientes.
El informe de WWF también advierte sobre una nueva
"edad de oro" que afectaría a vastas
extensiones de los océanos. "Supuestamente,
entre México y Hawai existen yacimientos submarinos
de manganeso. Los más valiosos también contendrían
cobre, níquel y cobalto. Debido al incremento en
los precios de estas materias, la explotación del
fondo marino a 4000 a 5000 metros de profundidad previsiblemente
se intensificará. En 2006, Alemania recibió
autorización por parte de la autoridad marítima
de la ONU para explotar un área de 75 mil metros
cuadrados en el fondo del Océano Pacífico".
Nota
tomada de Clarín.
