LOS
ESTADOS UNIDOS HA CONDENADO AL ARMADOR ANTONIO VIDAL POR
IMPORTACIÓN ILEGAL DE MERLUZA NEGRA
Vidal,
que ha colaborado con la Justicia americana proporcionando
información para procesar a otros piratas pesqueros,
ha sido condenado a cuatro años de libertad provisional
y a una multa de 400.000 dólares
Vidal deberá abandonar definitivamente la pesca
de merluza negra si quiere evitar ser extraditado a los
Estados Unidos e ingresar en prisión
La empresa uruguaya Fidalur, controlada por Antonio Vidal,
debe cesar sus actividades y disolverse antes de 45 días.
También debe pagar una multa de 100.000 dólares

La merluza negra alcanza precios astronómicos
en el mercado negro. (Foto: ESA) |
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La organización internacional de conservación
marina Oceana ha dado a conocer que el armador gallego
Antonio Vidal Pego fue condenado ayer a las 7 de la tarde,
hora española, a cuatro años de libertad
provisional y a una multa de 400.000 dólares (312.000
€) por un tribunal de Miami. Se trata de la sentencia
por el caso de importación y conspiración
para la venta ilegal de 26 toneladas de merluza negra
en los Estados Unidos a través del puerto de Miami,
en 2004. Antonio Vidal se encontraba en búsqueda
y captura por INTERPOL hasta que se entregó el
pasado 19 de abril a la justicia norteamericana.
Según
Oceana, Vidal es el primer individuo que ha sido condenado
en los Estados Unidos por esos cargos. La merluza negra
(Dissostichus eleginoides), también conocida como
bacalao polar, es una especie amenazada que requiere permisos
especiales de organismos internacionales para su captura,
importación y venta. FIDALUR, una empresa uruguaya
controlada por Vidal, falsificó los documentos
para intentar burlar a las aduanas y a los servicios de
protección pesquera de los Estados Unidos, pero
la operación fue descubierta por los servicios
aduaneros.
Antonio
Vidal Pego se ha declarado culpable de obstrucción
a la justicia. Los cargos de los que se le acusaba incluían
no solo la importación ilegal de una especie protegida,
sino conspiración para la venta de la misma y falsificación
de documentos.
Estas acusaciones podían haber llevado a prisión
a Antonio Vidal durante veinte años. Pero según
informaciones facilitadas a Oceana por la oficina del
Fiscal del Distrito de Miami, el armador gallego ha llegado
a un pacto con el Gobierno de los Estados Unidos para
evitar la cárcel a cambio de proporcionar información
sobre las actividades criminales de otras personas implicadas
en pesca pirata, que permitirán al gobierno federal
el procesamiento de otros armadores que se dedican a actividades
similares a las realizadas por Vidal.

Bodega
llena de Merluza negra (Dissostichus eleginoides) |
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La
sentencia indica que la libertad condicional de Antonio
Vidal le obliga a que cese inmediatamente cualquier relación,
directa o indirecta, con la pesca y comercialización
de merluza negra. Para que pueda comprobarse que cumple
la sentencia, el armador deberá poner a disposición
de la Oficina de Control de Libertad Provisional y del
Gobierno de los Estados Unidos la contabilidad y otros
libros de registro de las actividades de todas sus empresas.
Además, tiene la obligación de presentarse
ante la Justicia de los Estados Unidos siempre que se
le requiera. Antonio Vidal ha tenido que facilitar al
juez un documento por el que acepta su extradición
a los Estados Unidos por parte del gobierno español
o el de cualquier país en donde se encuentre, en
caso de que incumpla alguna de las condiciones de la sentencia.
Por
su parte, la empresa Fidalur, controlada por Antonio Vidal,
y ubicada en Uruguay, un paraíso de la piratería
pesquera, debe cesar sus actividades y disolverse antes
de 45 días. También debe pagar una multa
de 100.000 dólares (78.000 €).
La
organización conservacionista internacional Oceana
ha mostrado su satisfacción por la primera condena
efectiva de un pirata pesquero y una de sus empresas por
actividades criminales. Vidal y la tripulación
de uno de sus barcos, el Viarsa, habían conseguido
no ser condenados por pesca ilegal por un jurado australiano,
después de que el pesquero protagonizase una huída
de 4.000 millas durante casi un mes por el Océano
Austral tras haber sido sorprendido por guardacostas de
ese país pescando merluza negra en aguas antárticas.
Esta persecución, la más larga de la historia,
ha sido relatada por el periodista del Wall Street Journal
G. Bruce Knecht en el libro “Hooked: Pirates, Poaching
and the Perfect Fish” (Capturado: piratas, furtivismo
y el pez perfecto).
Otro
de los barcos de Vidal, el Galaecia, fue objeto de un
expediente confidencial por parte de la Secretaría
General de Pesca Marítima, del que la opinión
pública tuvo conocimiento cuando Oceana denunció
públicamente una operación de trasbordo
de suministros desde ese barco al Hammer, otro barco de
Vidal que figura en los registros de barcos pirata de
CCAMLR, la organización internacional que regula
la pesca en aguas antárticas.
Según Oceana, además se da la circunstancia
de que al realizar ese trasbordo, el Galaecia se encontraba
pescando en una “acción piloto de pesca experimental”
subvencionada con 1.300.000 euros por la Secretaría
General de Pesca Marítima del Ministerio de Agricultura,
y llevaba a bordo un observador del IEO. Esta es la segunda
mayor de las cantidades otorgadas por la Secretaría
de Pesca, que en los últimos dos años ha
concedido a Vidal subvenciones por valor de casi 3 millones
de Euros.
En
esa ocasión Antonio Vidal anunció la interposición
de una querella contra Oceana por “atentar contra
el derecho a su honor y su imagen”. Mientras tanto,
el Comisario de Pesca de la Unión Europea, Joe
Borg, envió, el 25 de diciembre de 2005, una carta
al Gobierno Español requiriendo que la Secretaría
General de Pesca Marítima retirase la licencia
de pesca al Galaecia.
El
biólogo pesquero Xavier Pastor, Director Ejecutivo
de Oceana en Europa, ha manifestado: “Suponemos
que ahora que Antonio Vidal ya es legalmente un criminal
convicto y confeso, el Gobierno español dejará
de subvencionar a sus empresas con los impuestos de los
ciudadanos, y los altos cargos de la Secretaría
General de Pesca Marítima serán más
cuidadosos en las relaciones que mantienen y en la protección
de armadores piratas como Antonio “Toño”
Vidal. El dinero de los contribuyentes españoles
es utilizado por personajes como éste para esquilmar
los océanos y violar la legalidad internacional”.
Oceana
reclama a la Secretaría General de Pesca Marítima
que haga públicos todos los documentos del expediente
abierto al Galaecia, que dé publicidad a las razones
por las cuales ese proceso fue cerrado sin que haya sido
posible conocer sus conclusiones, y que se manifieste
en relación a la condena de Antonio Vidal.
Ricardo
Aguilar, Director de Investigación de Oceana, ha
hecho también un llamamiento a los armadores: “Nos
gustaría oír hoy la voz de los armadores
honrados y de sus asociaciones. Querríamos oírles
decir, alto y claro, que repudian las actividades de Vidal
y de cualquier otro miembro del sector pesquero que incumpla
la legislación pesquera y ejerza la piratería
con cualquier barco, en cualquier océano y con
cualquier bandera”.
Nota
tomada: de Oceana
