KRILL
Y SALMONES
Cristián
Gutiérrez
Campaña de Salmonicultura de Oceana
23/10/06-
Una grata sorpresa ha sido el anuncio por parte de los
parlamentarios de las Comisiones unidas de Pesca y Medio
Ambiente de la Cámara Alta, del envío de
un proyecto de acuerdo para pedir al Ejecutivo que Chile
promueva a nivel internacional un sistema de protección
para el krill en la zona antártica.“Krill”
es un término aplicado para describir más
de 80 especies de crustáceos pelágicos,
conocidos como eufáusidos, la mayoría de
los cuales se alimentan de plancton.
Sin
embargo, la especie que más se identifica con este
nombre genérico es Euphausia superba, un pequeño
crustáceo, similar al camarón, cuya longitud
varía entre los 8 y los 70 mm y que es encuentra
en la región Antártica. Vive en mar abierto,
donde juega un rol importante en la cadena trófica
siendo alimento de numerosos organismos tales como pingüinos,
peces, mamíferos y grandes cetáceos que
pueden llegar a requerir hasta 2 toneladas de krill de
una sola vez. Constituye por tanto un eslabón fundamental
en el ecosistema marino antártico.Una rotura en
esta cadena alimenticia podría tener consecuencias
catastróficas en términos ecológicos.
Es pues, un elemento estratégico en la biología
antártica, constituyendo quizá uno de los
eslabones más importantes para la mantención
de la biodiversidad antártica. Lamentablemente,
en los últimos años han surgido signos evidentes
de que las poblaciones circumpolares de krill antártico
están decayendo. Se cree que la causa inmediata
es la captura comercial excesiva, pero la situación
se complica a raíz de cambios en el hielo marino
y los aumentos de los niveles de radiación ultravioleta
que suceden simultáneamente, los cuales parece
que afectan a la dinámica de la población
de krill. Esto junto a un aumento del esfuerzo pesquero,
podría tener serias consecuencias. Pero hoy el
mayor peligro para esta especie antártica lo constituye
la industria salmonera, toda vez que se prevé que
los requerimientos tradicionales de harina y aceite de
pescado para alimentar salmones serán recursos
limitantes para el crecimiento de la industria, y los
altos contenidos de ácidos grasos, como el Omega
3, y los bajos niveles de contaminantes convierten al
krill antártico en un insumo apetecible para los
voraces salmoneros. Considerar esto es de la mayor importancia,
sobre todo entendiendo que ésta es una oportunidad
para fortalecer el ordenamiento y la regulación
pesquera basada en los enfoques ecosistémicos y
precautorios de acuerdo a lo establecido por la Convención
sobre la Conservación de los Recursos Vivos Marinos
Antárticos, y proteger al krill de las flotas chilenas
y extranjeras. Esto implicará garantizar al krill
antártico medidas como observadores científicos
en las naves pesqueras, instalación de posicionadores
satelitales, fijación de cuotas y períodos
en su captura, y regulación de las artes de pesca.
Además Chile puede dar una señal muy potente
a la comunidad internacional sobre la importancia de proteger
la biodiversidad y el ecosistema antártico para
el beneficio social, ambiental y económico de las
presentes y futuras generaciones, hoy amenazado por el
crecimiento irracional de la salmonicultura
Nota
tomada: de La
Nación Cl.
