Tras
un estudio realizado por el cenpat
CENSARON A MAS DE 26.500 ELEFANTES
MARINOS EN PENINSULA VALDES.
Entre
el 3 y 7 de octubre pasado, se realizó el undécimo
censo terrestre de elefantes marinos a cargo de los doctores
Mirtha Lewis y Claudio Campagna, investigadores del Centro
Nacional Patagónico, quienes son los responsables
de esta iniciativa que convoca anualmente a científicos,
guardafaunas y estudiantes de la universidad local que
recorren en cuatro días toda la costa de Península
Valdés y Punta Ninfas.
Los censistas trabajaron en grupos de dos personas (censista
y apuntador) y durante 6 a 8 horas por día caminaron
tramos delimitados de la costa. La etapa de desarrollo
y análisis del censo ha culminado y compartimos
algunos datos interesantes de la demografía de
una de las especies más emblemáticas para
el turismo regional.
El
censo
Se
contaron 26.646 elefantes marinos. De este total, 12.613
animales fueron hembras adultas agrupadas en 488 harenes.
El número de crías nacidas hasta el momento
del censo fue de 12.130.
Poco más de 1800 machos adultos se disputaron harenes,
pero sólo el 30 por ciento llegó a monopolizarlo.
La proporción de sexos fue de siete hembras adultas
por macho potencialmente reproductor.
El tamaño promedio de los harenes cambió
según la topografia de la costa entre 8 y 37 hembras.
El harén más numeroso tenía 106 hembras.
El 98 por ciento de las hembras se agrupó en harenes.
Sólo el 2 por ciento reprodujeron solas o en parejas
solitarias (una hembra y un macho).
La mortalidad de crías entre el nacimiento y el
destete fue del 1 por ciento, aunque se estimó
que para el final de la temporada sería de 4 por
ciento.
La tasa anual de incremento poblacional fue de 1,005 anual
entre 2000 y 2006.
El 79 por ciento de los animales se distribuyó
hacia el Sur de la Península, a partir de los 42°
30´.
El 96 por ciento de la población reprodujo en costas
de Península Valdés. Sólo el 4 por
ciento de los animales se encontraba en playas cercanas
entre Punta Ninfas y Punta León.
Los
agradecimientos
Los
responsables agradecen a Sociedad Zoológica de
Nueva York WCS. Ecocentro Puerto Madryn, y Fundación
Patagonia Natural por el apoyo financiero, al Centro Nacional
Patagónico (CENPAT-CONICET) por el apoyo logístico
y en análisis de datos; a los guardafaunas Diego
Conchillo y Rosana Verón, a la Dirección
de Conservación de Áreas Naturales de la
Secretaría de Turismo del Chubut y Administradora
de Península Valdés, quienes otorgaron los
permisos para trabajar dentro del Área Protegida.
¿Qué
significa censar elefantes marinos?
Según
el diccionario de la Lengua Española, censar es
hacer una lista de la población, para nuestro caso,
relacionada a la población de elefantes marinos.
Esta definición refleja poco de lo que representa
un censo anual para quienes estamos involucrados en él
y menos aún para quienes hoy manejan números
que son parte de la historia de vida de los elefantes
marinos. En este contexto, “censar” significa
una cantidad de acciones aplicadas a cultivar un aspecto
de las ciencias biológicas, la demografía.
El proyecto sobre demografía de los elefantes marinos
de Península Valdés se inició en
el Centro Nacional Patagónico en los años
‘70 para conocer cuántos animales habían
nacido en el área. Empezó siendo fiel al
significado de la palabra censar, pero nuestra visión
fue evolucionando más allá del dato, área
de interés y uso de la información. El primer
censo total consistió en un recorrido en avioneta
de todo el contorno de la costa, donde se encontraban
los elefantes marinos. A los riesgos de la metodología
aplicada, se agrega la limitación de los datos
para responder a nuevas iniciativas para la conservación
de la especie. En 1995, generamos una nueva y simple metodología
de trabajo, caminar toda la costa. Durante 2 a 3 días
se caminan los 200 kilómetros de costa contando
a todos los elefantes marinos y registrando además
el contexto social donde se encuentran.
En
la primera semana de octubre
A
principios de octubre de cada año y durante unos
pocos días, se encuentran en las playas más
animales reproductivos que durante el resto del año.
Cientos de harenes se distribuyen a lo largo de la costa.
La primera semana de octubre marca el momento culminante
de la temporada reproductiva de los elefantes marinos,
aunque la temporada comienza varias semanas antes y se
extiende por algunas semanas más. Si realizáramos
un recuento de la población reproductiva a fines
del mes de agosto, encontraríamos muy pocas hembras
adultas y ningún macho reproductivo. La escenografía
cambia durante la primera semana de septiembre con la
llegada de algunos machos y demás hembras. A mediados
de septiembre, el número de animales aumenta visiblemente
y se inicia una aceleración que alcanza su máximo
alrededor del 3 al 6 de octubre. La primera semana de
octubre representa el momento de mayor número de
harenes con la cantidad máxima de hembras por harén.
Un harén consiste en un grupo de hembras bajo el
monopolio reproductivo de un macho adulto. No es el macho
quien las agrupa, son ellas que conforman el núcleo
inicial de un harén cuando llegan a los lugares
de reproducción. El macho sólo aprovecha
su presencia y trata de defenderlas frente a otros interesados.
Nota
tomada: de el
Diario de Madryn
