NUESTRO EQUIPO DE INVESTIGACION SE REPORTA DESDE PENINSULA VALDES.

Ya casi a mitad de octubre, la trigésimo sexta temporada de campo del Programa Ballena Franca Austral se encuentra cerca de su finalización. Esta temporada comenzó en el mes de julio con diversos proyectos dedicados a estudiar las ballenas que usan los golfos de Valdés como área de cría.

En septiembre, con la coordinación de Diego Taboada y el fotógrafo John Atkinson, realizamos el relevamiento fotográfico anual con el avión Porter Pilatus de la Armada Argentina y su excelente tripulación y equipo de apoyo técnico. Contamos al menos 451 ballenas incluyendo 162 crías, lo que indica que las ballenas que nos visitan este año forman una de las dos cohortes grandes que componen esta población. El objetivo de estos relevamientos no es el conteo de animales, sino su foto identificación. Por lo tanto la técnica de vuelo empleada es diferente a la usada durante un conteo. Hay muchas más ballenas en la Península que las que nosotros contamos en nuestros relevamientos.

Vicky Rowntree, desde los acantilados, continuó registrando la frecuencia respiratoria de madres y crías como un indicador del estado de salud de las ballenas. Este año además, junto con la investigadora Carey Jernigan, realizaron observaciones sobre la energética del juego en los ballenatos, registrando cuánto tiempo juegan, quién inicia el juego y si las madres regulan el tiempo que las crías pasan jugando y amamantando. Estos datos servirán para determinar si las hembras pueden regular el consumo de energía de sus crías, durante los meses de ayuno que pasan en Península Valdés.

Mariano Sironi, junto a un gran equipo de observadores continúo monitoreando la frecuencia de ataques de gaviotas sobre las ballenas francas. Al finalizar la temporada conoceremos si la frecuencia de ataques continuó incrementándose. Los ataques reducen la calidad de vida de las ballenas en Península Valdés, y el aumento en su frecuencia es un problema que nos preocupa. Por ejemplo, en Playa La Adela en el Golfo Nuevo, la frecuencia de ataques creció de 12% en 1995 a 26% en 2005. Las autoridades de manejo de la fauna local deben trabajar activamente para reducir estos ataques que alteran notablemente el comportamiento normal de las ballenas.

Actualmente la natación con ballenas está prohibida en las costas chubutenses. La Dirección de Conservación del Organismo Provincial de Turismo de Chubut solicitó un estudio para medir la respuesta de las ballenas francas a la natación turística y determinar los efectos que la actividad podría tener sobre el comportamiento de los animales. Este estudio, lo iniciamos en el ano 2005 junto a investigadores de la Universidad de Texas A&M y el asesoramiento de investigadores del Centro Nacional Patagónico y la Fundación Vida Silvestre Argentina. Actualmente, bajo la coordinación de Mariano Sironi estamos realizando la segunda temporada de toma de datos con el apoyo logístico de capitanes y buzos de Puerto Madryn y Puerto Pirámides.

Luciano Valenzuela se encuentra realizando la última temporada de estudios para su tesis doctoral sobre la estructura genética de la población y la composición de isótopos estables de su piel para determinar áreas de alimentación de las ballenas de Valdés. Los valores isotópicos de muestras obtenidas en temporadas anteriores indican que las ballenas de Península Valdés se alimentan en al menos cuatro áreas diferentes en el Atlántico Sur. ¡Esperamos celebrar en 2007 la finalización del doctorado de Luciano!

El Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral continúa sus tareas, liderado por Marcela Uhart y Vicky Rowntree, y desde este año coordinado en el campo por el Médico Veterinario Julián Andrejuk junto a Nadia Mohamed. A través de este Programa que cuenta, con el financiamiento de la National Marine Fisheries Service de Estados Unidos, buscamos obtener información sobre los varamientos de ballenas francas en Valdés, en particular sobre las causas de muerte, números de animales muertos por temporada, categorías de edad afectadas, susceptibilidad a enfermedades y disturbios ambientales, etc. Cada animal que muere y llega a las playas es una fuente invalorable de datos para conocer el estado de salud de esta población de ballenas. Ya se han realizado necropsias de ballenatos y juveniles varados en las costas de Valdés este año.

Cada una de nuestras actividades en esta temporada han sido registradas en video y fotografía por Chris y Gen Johnson de EarthOcean, con con el fin de realizar un video educativos sobre las ballenas francas de Península Valdés, que será incorporado a un Programa para las escuelas de Chubut que se encuentra en desarrollo junto a la Dirección de Fauna y Flora de la provincia.

Para terminar este reporte compartimos con ustedes un mensaje que nos envió Mariano Sironi desde la base de investigación en el Golfo San José:

“El mes pasado tuve un encuentro muy especial. Apostado en un acantilado del Golfo Nuevo, realizaba observaciones de comportamiento de una madre y su ballenato, cuando irrumpió en el campo visual de mi telescopio un ballenato muy activo y curioso, que interrumpió el descanso de las ballenas que yo observaba. Detrás de él apareció su madre, siguiéndolo rápidamente. Las características manchas blancas en su espalda me hicieron gritar de asombro, cuando supe que esa hembra que perseguía a su ballenato inquieto era “Hueso”, una ballena que conozco desde su nacimiento en 1999. En aquel año, Hueso y su madre pasaron varias semanas en el Golfo San José frente a la estación de investigación. En el ano 2000,

Hueso regresó a estas aguas y fue destetada allí comenzando su vida como ballena independiente, y la observé muchas veces. Ahora, regresa a Valdés con su primera cría, y como madre primeriza y muy joven (con sólo siete años de edad), por el comportamiento de su ballenato inquieto, está claro que aun tiene mucho por aprender en la crianza de ballenas. Ver a una ballena conocida siempre es una gran alegría. Más aun lo es cuando casi la vimos nacer y la hemos observado en su adolescencia, y luego como joven madre, trayendo a una nueva ballena a esta población. Ver a Hueso con su bebé me trajo un renovado mensaje de esperanza para el futuro de las ballenas. Esa noche, dormí pensando en las pequeñas cosas de la vida cotidiana. Entonces, entendí que parte de mi vida cotidiana son encuentros con ballenas, algo tan alejado de la vida de muchos, pero que espero acercar a ustedes con estas palabras”.

Este re encuentro fue uno de los otros tantos re encuentros con ballenas conocidas que tuvimos en esta temporada… Garra, Espuma, Luna ya separada de su madre Docksider. Seguramente muchos otros surgirán luego de analizar las fotos del relevamiento aéreo.

Seguiremos compartiéndolos con ustedes e informándolos acerca de muchas más actividades realizadas durante esta temporada.

Nota tomada: de ICB

 
Ultima actualización: 06/10/2006