BALLENAS A LA VISTA

Por Diana Pazos. Especial para Diario Clarín – Suplemento Turismo
http://www.clarin.com/suplementos/viajes/2006/09/10/v-01201.htm

Los avistajes de los gigantes del mar convocan en los últimos años a millares de viajeros en las costas de todo el mundo. En este informe especial, una guía sobre las especies más espectaculares, los mejores lugares y las temporadas para contemplarlas en el continente americano. Las conductas y características de la Franca Austral, la Azul, la jorobada o Yubarta y la Gris. La lucha por su preservación y las recomendaciones de los especialistas.

Son tan reales como legendarias. Con su porte imponente, sus cantos embriagadores y sus movimientos majestuosos, las ballenas cautivan al hombre desde hace siglos. Escritores y artistas se ocuparon de ellas y más de una se volvió célebre nadando entre las aguas de la ficción y la verdad. Moby Dick —creada por la pluma de Herman Melville hacia 1851— es quizá la ballena más famosa de todos los tiempos. La novela narra el épico enfrentamiento entre la gran ballena blanca y el vengativo capitán Ahab. En 1956, Ray Bradbury escribió el guión de la película dirigida por John Huston en la que Gregory Peck interpreta a Ahab y en la que también actuó Orson Welles.

Los colosos del mar remiten también a otras creencias y siguen vigentes bíblicos y añejos interrogantes: ¿Estuvo Jonás en el vientre de una ballena? Mucho más cerca en el tiempo y en el territorio de la literatura infantil, hasta el entrañable Pinocho y su padre aparecen "habitando" el vientre de una ballena.

Lo cierto es que fascinantes y sociables, las ballenas también son blanco de intereses económicos dedicados a su captura y motivo de estudio y preservación por parte de la ciencia. En los últimos años, viajeros de todo el mundo procuran conocerlas de cerca. De eso trata esta nota: de los principales lugares del continente americano en donde tienen lugar estos espectaculares avistajes.

A bordo de una lancha, en la Península Valdés, los integrantes de una excursión esperan una prometida aparición desde las aguas heladas y azules. Finalmente, el tiempo parece detenerse y una ballena Franca Austral emerge de las profundidades. Se arquea en un salto rápido, seguido por un estruendo y la gran cola se recorta en el horizonte.

Como la provincia de Chubut, en la Argentina, más de cien países en el mundo y territorios de ultramar cuentan con santuarios naturales donde se realizan avistajes de ballenas. Si bien en muchos casos los animales pueden ser contemplados sin abandonar tierra firme, desde una playa o un acantilado, los viajeros suelen inclinarse por las impactantes excursiones embarcadas.

En 1955 sólo se realizaba avistaje en la costa de California y la idea cobró gran auge a fines de los '80. En la actualidad, la observación turística de ballenas crece un 12 por ciento cada año y el 48 por ciento de la actividad se lleva a cabo solamente en Estados Unidos.

En estas páginas encontrará el lector una guía de algunas de las especies más grandiosas del continente americano: la Franca Austral, la Azul, la Gris y la jorobada o Yubarta. Además, se recomiendan las épocas correctas y los mejores lugares para avistarlas, desde la Argentina hasta Canadá.

Beneficios del turismo

Entre las leyendas, la literatura y la dura realidad de la caza indiscriminada, el avistaje de los mamíferos más grandes del mundo resulta un verdadero recurso en la lucha por su conservación. Al menos 9 millones de personas alrededor del mundo participan en el avistaje de ballenas al año. Sin embargo, algunas ofertas pueden poner en peligro a los animales.

En la medida en que el turismo ecológico crece a nivel internacional, los especialistas reclaman la mejora de marcos de trabajo locales, nacionales y regionales para lograr avistajes sostenibles. Según Erich Hoyt, experto mundial en observación de cetáceos y áreas marinas protegidas, "el avistaje de alta calidad es una invaluable contribución al desarrollo del ecoturismo marino y la conservación de las poblaciones de ballenas". Por su parte, el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) tiene el propósito de preservar mediante la investigación y la educación, representando en el país al Ocean Alliance/Whale Conservation Institute. Coinciden con el especialista Roger Payne, que advierte sobre las intenciones de Japón y compara las ganancias del avistaje con las de la cacería: "es más elevado el valor de las ballenas vivas".

Nota tomada: de ICB

 
Ultima actualización: 05/09/2006