VICTORIA
PARA LAS BALLENAS
Una
juez federal en California ordenó a la marina estadounidense
detener temporalmente el uso de sonares militares porque
podrían dañar a ballenas y delfines.
Grupos ecologistas solicitaron una orden de restricción
de un ejercicio de guerra en la costa de Hawai, en el
Pacífico.

La
juez ordenó una moratoria en el uso
de sonares militares en el Pacífico.
|
|
Previamente, el Departamento de Defensa de Estados Unidos
había eximido a la marina de otra ley, establecida
para proteger a los mamíferos marinos del uso de
equipos de sonares.
Los abogados del gobierno están ahora revisando
el nuevo dictamen, según informó la marina.
"Es una decisión muy importante" dijo
a BBC Mundo Ricardo Aguilar, Director de Investigaciones
de la organización ecologista Océana.
"Y viene a acompañar otras decisiones, como
la que se tomó en el Atlántico para prohibir
estas maniobras cerca de las Islas Canarias", agrega.
Evidencia
Varios estudios científicos han demostrado que
las poderosas ondas de sonido que emiten los sonares submarinos
afectan a los delfines y ballenas.
Según los grupos ecologistas, el ruido del sonar
militar, que se usa para detectar submarinos, causa desorientación
en el animal, con lo que pueden quedar varados y morir.
"Existen suficientes datos científicos que
relacionan a muchas de las muertes de mamíferos
marinos con la utilización de sonares militares",
dice Aguilar.
"Se ha comprobado que el uso de estos sonares, aparte
de despistar al animal, producen una serie de daños
internos en el organismo que le pueden provocar la muerte",
agrega.
La marina llevará a cabo esta semana el ejercicio
de entrenamiento antisubmarinos conocido como Cuenca del
Pacífico o Rimpac 2006.
En éste participan 40 barcos y seis submarinos
y la marina planeaba utilizar un equipo de sonar militar
de alta potencia.

Las
ballenas se desorientan con el sonar y quedan
varadas.
|
|
Leyes
Hace unos días, el Departamento de Defensa de Estados
Unidos emitió por primera vez una exención
de seis meses a la Ley de Protección de Mamíferos
Marinos, con lo cual permitió el uso de su equipo
de sonares.
Pero la juez de distrito en California Florence-Marie
Cooper, basó su orden en la Ley de Políticas
Nacionales del Medio Ambiente.
La decisión surgió tras una campaña
organizada por el grupo ecologista Consejo de Defensa
de Recursos Nacionales que pedía detener el ejercicio
militar.
Según la juez, "los demandantes han demostrado
la posibilidad de que Rimpac 2006 mate, hiera o perjudique
a muchas especies marinas, incluidos los mamíferos
marinos, en las aguas que rodean a las islas hawaianas".
La
funcionara agregó que la marina debería
considerar llevar a cabo el ejercicio en un hábitat
marino menos densamente poblado.
Según los grupos ecologistas, ahora deben tomarse
decisiones similares en otros océanos del mundo.
"El problema de la contaminación acústica
que provocan los sonares marinos ocurre en la mayoría
de los océanos del planeta, por lo que es necesario
abordar este asunto en toda su extensión",
indica Ricardo Aguilar, de Oceana.
"En repetidas ocasiones se han detectado muchos varamientos
de ballenas que han seguido a maniobras militares",
dice.
"Por ejemplo, se han encontrado ballenas muertas
en el Mediterráneo, en la zona de Grecia, donde
se realizan muchas maniobras militares, también
durante muchos años se encontraron en la zona de
Canarias".
"Y en muchas ocasiones se ha podido relacionar perfectamente
las maniobras militares con la muerte de los animales
porque al realizar las necropsias se ha comprobado que
estos animales tenían muchos órganos internos
dañados", señala Aguilar.
La orden de la juez Cooper permanecerá en efecto
hasta el 18 de julio y entonces se permitirá a
la marina apelar contra el dictamen judicial.
En el Rimpac 2006 participan ocho países: Australia,
Gran Bretaña, Canadá, Chile, Perú,
Japón, Corea del Sur y Estados Unidos.
Nota
tomada: de BBC
MUNDO
