HACIENDO
CORRECTAMENTE LAS COSAS POR LA BALLENA FRANCA
Oceanus, Woods Hole Oceanographic Institution
Por Lonny Lippsett
La
situación es urgente: setenta años después
que las capturas balleneras se han prohibido, la población
de Ballenas Francas del Nor-atlántico no se ha
recobrado. Sólo quedan 300 o 350 ejemplares y
la especie está listada como “en extinción”.

Para
comprender como se alimentan las ballenas francas,
el biólogo del WHOI, Mark Baumgartner usa
una varilla de 9 metros de longitud de aluminio
para gentilmente colocar un tag en el dorso de
la ballena. "Después de tres horas,
el tag se desprende y flota a la superficie, lo
recogemos y bajamos los datos acumulados a una
computadora," dice. "Podemos entonces
relacionar el comportamiento de buceo de la ballena
a la abundancia y profundidad a la que se encuentran
los copépodos," que constituyen el
alimento principal. (Foto por Dave Wiley, Stellwagen
Bank National Marine Sanctuary). |
La
amenaza es aterradora: Las ballenas mueren por colisiones
con los barcos o se enredan fatalmente en las redes
de pesca, pues sus rutas migratorias pasan por las áreas
de pesca y rutas de alto tráfico marino a lo
largo de la costa Este de los Estados Unidos y el Canadá.
Sumado a esto, las ballenas no se están reproduciendo
consistentemente o lo suficientemente rápido
como para incrementar su número, debido a enfermedades,
contaminantes, pobres reservas de comida o problemas
genéticos.
En
noviembre del 2003, el “Woods
Hole Oceanographic Institution” (WHOI) realizó
un forum en Woods Hole, reuniendo importantes científicos
de varias instituciones con representantes del gobierno
y la industria; el motivo del encuentro fue diseñar
un estudio colaborativo para acelerar el entendimiento
de los hábitos y habitats de la ballena franca.
Con
fondos de “Penzance Foundation”, la “North
Pond Foundation” y la “Virginia Wellington
Cabot Foundation”, el “Ocean Life Institute”
llevó a cabo varios proyectos de investigación
con el fin de aunar los esfuerzos de los científicos
del WHOI y otras instituciones. Aquí están
los reportes iniciales.
¿Qué
pueden oír la ballenas? ¿Por qué
no pueden las ballenas francas escuchar a los grandes
barcos y evitar las colisiones? ¿Pueden los sistemas
subacuáticos de alarma, ser diseñados
para alertar a las ballenas sobre barcos acercándose?
Los investigadores han estado tratando de responder
estas preguntas con estudios de cómo y cuanto
pueden oír las ballenas.
Con
fondos del “Right Whale Initiative”, Darlene
Ketten y Susan Park, biólogos del WHOI, generaron
imágenes “CT scan” de la anatomía
interna del oído de estos mamíferos, para
proveer las primeras estimas sobre el rango de frecuencias
en que escuchan las ballenas francas. Este estudio hubiera
sido imposible sin este dispositivo para estudios oceanográficos.
Esto permitió que Ketten y sus colegas consigan
rápidamente escanear las imágenes de los
oídos de las ballenas varadas muertas, como también
compararlos con los de otros grandes mamíferos.
Los
investigadores midieron las cócleas de las ballenas,
estructura en espiral encontrada en el oído interno
de los mamíferos y las compararon con cócleas
de mamíferos terrestres de los cuales sus rangos
de frecuencia son conocidos, Ketten mostró que
estos cetáceos tienen uno de los mas amplios
rangos de frecuencia encontrados. Para testear si las
ballenas escuchan sonidos estimativos en la vida real,
el grupo de Park con el biólogo del WHOI Peter
Tyack, pusieron marcadores no invasivos (tags) en los
animales para grabar el sonido ambiente y el comportamiento
de las ballenas. El trabajo combinado ha permitido determinar
a que sonidos responden las ballenas y a considerar
una posible alarma en barcos para evitar la colisión.
¿Cuál
es el punto de fractura de un hueso de ballena chocado
por un barco?

Rastreando
el comportamiento alimenticio de las ballenasPara
investigar donde y como las ballenas encuentran
su alimento (pequeños crustáceos
llamados copépodos), el biólogo
Mark Baumgartner del WHOI usa una variedad de
herramientas y técnicas. Ilustración
por E. Paul Oberlander, WHOI; Interactivo por
Jayne Doucette, WHOI |
Las colisiones con los barcos a menudo dejan vivas a
las ballenas con sus mandíbulas rotas, pero los
investigadores no tienen aún resultados acerca
de la estructura y las propiedades de los huesos de
ballena para resistir un impacto con el casco de un
barco. Regina Campbell-Malone, una estudiante graduada
del WHOI/MIT Joint Program y el biólogo Michael
Moore con colegas de la “University of New Hampshire”
realizaron estudios biomecánicos de mandíbulas
de ballenas para obtener los primeros datos detallando
el grado de flexibilidad de los huesos y su punto de
fractura. Estos estudios ayudaran a determinar cuales
son las velocidades punta y con qué masa, los
barcos podrían dañar o no a las ballenas
en sus colisiones. Con estos datos se podría
determinar si reduciendo la velocidad de los barcos
en áreas críticas de poblaciones de ballenas,
se reduciría el número de fracturas fatales.
Para testear la respuesta biomecánica de las
mandíbulas, los investigadores colgaron huesos
y los cargaron con 1000 libras de peso (aprox. 500kg
N del T). Pequeños sensores midieron las limitaciones
de estiramiento y el punto de fractura. También
utilizaron “CT scans” para investigar la
densidad y estructura (interna y externa) de los huesos.
¿Hay
alguna relación entre la cantidad de comida y
los nacimientos ?
Como la ballena franca del norte, la ballena franca
del sur (una especie separada pero relacionada), también
fue cazada hasta llevarla a precarios niveles poblacionales.
Pero esta población se ha recuperado desde que
la caza ha sido prohibida. Las fotos tomadas ofrecen
una conclusión: Las ballenas francas del sur
tiene un mayor desarrollo de grasa en sus espiráculos
que sus primos del norte
Carolyn Miller Angell, una estudiante invitada del WHOI
y su consejero el biólogo Michael Moore, desarrollaron
una lanza –ballesta que mide el espesor del blubber
(capa de grasa; N del T) de los animales nadando en
el océano. Sus estudios indican que las ballenas
requieren adecuada nutrición y condición
del cuerpo para alcanzar exitosas preñeces. Angell,
quien defendió su tesis doctoral con los resultados
de estos estudios en agosto del 2005, también
mostró una relación entre la cantidad
de comida disponible en diferentes años y su
habilidad para producir crías.
Los
científicos han apoyado una nueva línea
de investigación de la estudiante invitada del
WHOI Nadine Lysiak para analizar isótopos en
las barbas de ballenas (fibras que filtran comida en
sus bocas). Cuando crecen, las ballenas incorporan en
sus barbas los isótopos de sus presas y las aguas
en las que nadan. Esta técnica experimental ofrece
el potencial de probar historias anuales, igual que
los anillos de los árboles, de dónde y
cuándo han viajado y comido los animales. El
estudio permite conocer patrones precisos de migraciones
y hábitos alimenticios o los cambios causados
por cambios de climas o circulaciones oceánicas.
Una importante contribución de Trustee Hardwick
Simmons y su esposa, Sloan del WHOI.
¿Que
factores están impidiendo el crecimiento de la
población de ballenas francas del norte?
La evaluación del estado poblacional de ballenas
francas (y la forma de preservarlas) requiere la desagradable
pero esencial tarea de determinar como y porqué
las ballenas están muriendo.
Michael Moore, William McClellan, co-investigador de
la Universidad de North Carolina, Wilmington y colegas
de otras instituciones, han realizado seis necropsias
en los últimos 18 meses, determinando que las
muertes se produjeron por colisiones con embarcaciones
y enmallamientos con redes de pesca. Los animales fueron
predominantemente hembras preñadas, lo que representa
una seria pérdida potencial para futuros nacimientos.
Modelos
dinámicos estadísticos poblacionales establecidos
por el biólogo Hal Caswell y otros investigadores
del WHOI, han establecido que la muerte de hembras maduras
constituye un factor crítico para la supervivencia
de la especie.
El estudio muestra que si se evitaran sólo dos
o tres muertes de hembras cada año, la tendencia
podría cambiar hacia un crecimiento poblacional.
Caswell ha continuado sus estudios para identificar
otros factores sensitivos que pudieran ser identificados
para ayudar a diseñar estrategias efectivas que
contribuyan al crecimiento de la población de
ballenas.
Traducción:
cortesía del Sr. Federico Serino
Ver
parte I
Ver
parte II
