BUCEANDO
EN EL POOL GENETICO CORRECTO DE LA BALLENA VERDADERA
DEL HEMISFERIO NORTE (parte II)
¿Qué es lo que está poniendo en
peligro la habilidad para reproducirse?
Como
detectives forenses, un equipo de científicos
de varias instituciones ha seguido el hilo del ADN a
través de los océanos rastreando hacia
atrás varias generaciones de la población
de ballena franca del Atlántico norte, que está
en peligro de extinción:
Usando
técnicas genéticas, los científicos
encararon dos estudios:

Equipado
con un equipo de perforación de hueso esterilizado,
el graduado de la Universidad de Trent, Brenna
McLeod extrae una muestra de ADN para análisis
de costillas de dos ballenas, dejadas probablemente
abandonadas por balleneros del siglo 16, en el
puerto de Five Leagues en la costa norte inferior
de Quebec. Foto de Moira Brown, New England Aquarium. |
Los
primeros exploraron si los balleneros vascos asestaron
un golpe devastador a la población de ballena
franca del norte y a su pool de genes. El segundo estudio
trata de determinar si la falta de variedad genética
está comprometiendo en la actualidad la habilidad
de la especie en reproducirse.
Ambos estudios resultaron en hallazgos sorprendentes
que cambian las explicaciones de por qué la especie
está al borde de la extinción. También
habrán de apurar las estrategias revisadas para
la conservación de la especie que en los últimos
70 años no se ha recuperado, desde que la captura
comercial fue prohibida. Menos de 350 ejemplares restan,
y las ballenas tienen menos crías de las que
ese esperaba.
Los
árboles familiares de los cetáceos.
En
el primer estudio los científicos del New England
Aquarium (NEAq) en Boston y de la Trent University in
Ontario extrajeron y analizaron ADN de muestras de piel
colectadas del 56% de las ballenas verdaderas del Atlántico
Norte identificadas desde 1935, incluyendo el 66% de
la actual población. Correlacionando las muestras
con un catálogo de ballenas identificadas en
los últimos 26 años por el NEAq, los investigadores
crearon “arboles de vida” o cartas genealógicas
de las ballenas verdaderas.
“Nos
muestran quien se apareó con quién, quién
tuvo crías exitosas y cuales y a no están
teniendo mas crías.”, dijo el biólogo.
Brad White de la Trent University.
Los
perfiles de ADN permitieron identificar material genético
en crías de padres que nunca han sido identificados.
Estos
nuevos datos de paternidad sugieren que podrían
existir mas machos de ballenas verdaderas, que representan
un 10 o un 15% de la población de machos conocida,
que viven en hábitats actualmente desconocidos.
Los
análisis de los árboles familiares también
mostraron que las preñeces exitosas solo ocurren
entre ballenas de perfiles genéticos diferentes.
La entrecruza y la similitud genética (incluyendo
los humanos) generalmente resultan en una fertilización
no exitosa o en altos porcentuales de abortos espontáneos.
El
estudio sugiere que el bajo nivel de variación
genética en la reducida población de ballena
verdadera del Atlántico Norte podría parcialmente
explicar la baja tasa reproductiva, dijeron Moira Brown
y Rosalind Rolland del NEAq.
Información fresca de viejos huesos.

Combinando
análisis de ADN con un extenso catálogo
de ballenas foto-identificadas, los investigadores
pueden construir “árboles familiares”
de las ballenas francas del H. Norte, como este
de una hembra matriarcal llamada "Kleenex."
(Foto cortesía del New England Aquarium,
Right Whale Consortium, Wildlife Trust, y Carolyn
Angell, WHOI) |
Para
el segundo estudio los científicos del NEAq,
Trent, y el Woods Hole Oceanographic Institution viajaron
a las remotas regiones del Este de Canadá para
buscar viejos huesos dejados por los cazadores vascos.
“En
1535, los cazadores vascos iniciaron una pesquería
de ballenas en el Estrecho de Belle Isle, entre lo que
ahora se llama Terranova y Labrador. ” dijo el
biólogo Michael Moore del WHOI. “para los
vascos era una tierra de oportunidades , una quimera
del oro debido a la explotación del aceite de
ballena necesario para la iluminación de Europa,
que duró todo el inicio del siglo 1600´.
En
los años de la década del 80, los científicos
exhumaron huesos enterrados y bien preservados procedentes
del hundimiento de un galeón vasco que se hundió
en 1565 en Red Bay, Labrador.
Sobre la base de las características físicas,
la mitad de los huesos fueron identificados inicialmente
como huesos de ballena franca del Norte. Eso condujo
a los científicos a creer que la extensa captura
ballenera vasca causó una caída dramática
en la población de ballena franca verdadera del
Atlántico Norte y una pérdida genética
considerable.
Con
la llegada de las técnicas genéticas moleculares,
los científicos comenzaron a extraer ADN de los
viejos huesos- Un estudio piloto en el año 2003
mostró que el ADN podía ser obtenido de
huesos de ballenas expuestos al aire y deteriorados,
aumentando significativamente el número potencial
de muestras para testear la teoría de la captura
vasca.
En
2004, un equipo de investigadores lanzó una expedición
a bordo de un velero motorizado para buscar muestras
de huesos que habían estado intocadas durante
los últimos 500 años. Se acercaron a lugares
que habían sido previamente identificados como
puertos balleneros vascos del Estrecho de Belle Isle,
que Moore llamó ”una lugar de aguas heladas,
icebergs, vientos fuertes, niebla y a veces todo eso
junto”. -
Muchos
lugares fueron identificados por la presencia de azulejos
de terra cota, que los vascos usaban como balastro o
para recubrir los techos de los lugares donde hervían
el aceite de ballena
los investigadores caminaron por las playas, a veces
atravesando vegetación infestada de mosquitos
y moscas negras, para colectar los huesos. En el 2005,
el equipo investigó 16 lugares potenciales de
estaciones balleneras vascas en lugares cada vez más
remotos, muchas de ellas inaccesible por carretera.
¿
Qué revelaron los tests de ADN?
Los
análisis de ADN fueron llevados a cabo en 81
sobre 215 huesos colectados en el año 2004. Los
resultados mostraron que 80 de ellos procedían
de ballena del Artico (Balaena mysticetus), uno de ballena
fin y ninguno de ballena verdadera del H. Norte.
A la fecha, los 210 huesos provenientes de 10 lugares
conocidos de captura ballenera de los vascos han sido
analizados y uno solo de ellos provino de ballena verdadera.
Las características genéticas de ese único
ejemplar se asemejan a los de las ballenas de la población
actual.
.
Los estudios sugieren que los vascos tuvieron muy poco
impacto en la población de ballena verdadera
y que el tamaño de la población y la variabilidad
genética ha sido baja desde mucho tiempo antes
que los que se creía previamente. Si esto es
cierto, el potencial de la especie para recuperarse
es muy bajo y podría tomar mas tiempo de lo que
se asumía previamente,
“Estos análisis iniciales han escrito de
nuevo la historia de la especie, revisado las estimaciones
históricas del tamaño de la población
y revelado aspectos desconocidos previamente del éxito
reproductivo “, dicen los investigadores. “
podrían tener implicancias significativas para
las estrategias de recuperación en el presente
— Lonny Lippsett
Esta
investigación ha sido financiada en parte la
Penzance Foundation, a través de WHOI Ocean Life
Institute’s Right Whale Research and Conservation
Initiative. Otra financiación provino del Canadian
Whale Institute, el Northern Scientific Training Program,
el U.S. National Marine Fisheries Service, y el National
Sciences and Engineering Research Council of Canada.
El
equipo de investigadores para el estudio de la diversidad
genética conducido por Moira Brown y Rosalind
Rolland en NEAq, iincluyó a Heather Pettis (NEAq);
Brad White, Roxanne Bower, Tim Frasier, y Brenna McLeod
(Trent University); a los arqueólogos marinos
Robert Grenier and Willis Stevens de Parks Canada, y
Stephen Cumbaa del Canadian Museum of Nature.El equipo
de investigadores del estudio de los huesos de zonas
de capturas vascas incluyó a Brown, McLeod, White,
y Michael Moore (WHOI).
Traducción:
cortesía del Sr. Federico Serino
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parte I
