OPOSICION
AL ACCIONAR DE LANCHAS MARPLATENSES
| Bahía Blanca •
República Argentina |
Martes 26 de Febrero
de 2002 |
Alerta
de pescadores locales sobre la depredación ictícola
"El
exterminio es continuo, al punto que la corvina prácticamente
desapareció, y otras especies están corriendo
la misma suerte, como la pescadilla y el gatuso",
destacó la Cámara de Pescadores de la
Ría de Bahía Blanca y Bahía Unión,
Zona I y II.

Los
pescadores exigen que se conozcan ciertos parámetros
para inferir qué capacidad de captura resiste
la ría, sin que se destruya el recurso
ictícola. (Miguel González-LNP) |
La
Cámara de Pescadores de la Ría de Bahía
Blanca y Bahía Unión, Zona I y II, denunció
que la captura ictícola que desarrollan embarcaciones
de mediana altura provenientes de Mar del Plata, entre
la costa y las tres millas marinas, principalmente en
las regiones de Monte Hermoso y Pehuen Co, terminará
con el recurso de nuestra región.
"El exterminio ictícola es continuo, al
punto que la corvina prácticamente desapareció,
y otras especies están corriendo la misma suerte,
como la pescadilla y el gatuso", sostuvieron los
pescadores locales.
Asimismo, manifestaron que la depredación se
acentuará si el Consorcio de Gestión y
las autoridades de Pesca de la Provincia otorgan el
permiso de amarre de las naves marplatenses en el puerto
local, habida cuenta que la base dejaría de estar
en "La Feliz", con la consiguiente disminución
de las horas de navegación y el aumento de las
de captura.
Por otra parte, la Cámara de Pescadores criticó
la modalidad operativa de sus colegas de Mar del Plata
que, según sus dichos, arrastran las redes por
el fondo submarino, destruyendo la zona de desove y
alimentación, impidiendo la reproducción
de las especies.
En otro orden, la administración del puerto bahiense
podría darle el visto bueno a la empresa de capitales
chinos Arhehpez, que compraría toda la producción
de los pescadores locales, cualquiera sea la especie,
pero aumentaría la capacidad de captura, poniendo
en actividad a lanchas marplatenses.
Uno de los principales fundamentos en el que basa su
oposición la Cámara de Pescadores, es
la falta de estudios científicos sobre la biomasa
existente entre Claromecó y Bahía San
Blas, que, señalan, puede efectuar el Instituto
Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero
(INIDEP) o el Instituto Argentino de Oceanografía
(IADO). (Ver aparte).
Los trabajadores marítimos exigen que se conozcan
ciertos parámetros para inferir qué capacidad
de captura resiste la zona marítima de nuestra
región, sin que se destruya el recurso ictícola.
"Atentos a versiones sobre el asentamiento en los
puertos de la zona de lanchas pesqueras provenientes
de Mar del Plata, debemos aclarar que, a pesar de remitir
varias notas explicativas a los miembros del Consorcio
de Gestión del Puerto de Bahía Blanca
y del Concejo Deliberante de la ciudad, vemos con asombro
que hagan oídos sordos a nuestro pedido y, lo
que es aún más grave, borren con el codo
lo que ambas instituciones firmaron con la mano, el
4 de diciembre de 2000", indicaron los pescadores
locales.
En esa oportunidad, según consta en el comunicado
rubricado por Rubén Pavón, Enrique Russo,
Guillermo Fernández y Hugo Russo, se hicieron
presentes la senadora Alicia Fernández de Gabiola,
el delegado comunal de Ingeniero White, Roberto Ursino,
y representantes de la Prefectura Naval y de los municipios
de Monte Hermoso y Coronel Rosales, entre otros de la
región.
Más
vale prevenir
"No puede seguir esta destrucción sistemática
de las especies y del ecosistema, y no podemos hablar
de proyectos, sin que exista un estudio serio y responsable
del recurso", manifestaron.
La Cámara aclaró que, obviamente, no se
opone a la pesca, pero subraya que, de no respetarse
las vedas y las zonas de desove, nadie tendrá
qué capturar.
"La emergencia pesquera --decretada a principios
del año pasado-- en la que nos encontramos, se
produjo por la falta de pesca de casi todas las especies,
pero, en especial, de la pescadilla y del gatuso, que
son depredadas en forma implacable por la flota proveniente
de Mar del Plata, sin que las autoridades apliquen veda
o política alguna de control, acorde a las circunstancias",
aseguraron.
"La prudencia y la verdad van de la mano; no podemos
engañarnos con proyectos improvisados que apuntan
a depredar rápidamente la zona de desove, acelerando,
aún más, el exterminio", agregaron.
Los pescadores adelantaron que su institución
se sentará a dialogar sobre un proyecto regional,
únicamente cuando tengan en sus manos, el estudio
de la zona marítima desde Claromecó hasta
San Blas, elaborado "en forma seria, responsable
y firmado por las autoridades correspondientes, responsabilizándose
sobre el mismo y sus resultados".
"Tenemos todo el derecho y la obligación
de defender la preservación del recurso, de las
especies y, por consiguiente, de nuestra fuente de trabajo,
como, así también, de cuidar el futuro
para las generaciones venideras", señalaron.
Finalmente, fijaron su postura ante una situación
que, según Pavón, vicepresidente de la
Cámara, los llevará a luchar hasta las
últimas consecuencias.
"Pretendemos la ejecución del citado estudio
de la ría, para así poder aplicar un esfuerzo
pesquero razonable y políticas que mantengan
equilibrio y un orden entre la captura y el proceso
de reproducción de especies", concluyeron.
No
rentable
Actualmente, los pescadores que amarran en la banquina
del puerto whitense se dedican a la pesca de camarones
y langostinos.
Según Rubén Pavón, vicepresidente
de la Cámara de Pescadores, la calidad y cantidad
de los crustáceos es de alto nivel, aunque cuestiones
de mercado hacen que la actividad no se torne rentable.
"No hay compradores, porque el mercado interno
no consume mariscos, mientras que la exportación,
a pesar de las variaciones en el tipo de cambio, no
se reactivó", dijo Rubén Pavón.
Monitoreo
continuo del estuario
El Instituto Nacional de Oceanografía (IADO)
realizará, cada tres años, exhaustivos
monitoreos de las aguas del estuario interior de Bahía
Blanca y de los peces que habitan en ellas, según
establece un convenio rubricado hace dos semanas entre
la municipalidad de Bahía Blanca y la Universidad
Nacional del Sur.
Los estudios tendrán un año de duración
e insumirán una inversión de 106 mil pesos,
que serán costeados con el aporte que hacen las
industrias locales en concepto de Tasa Ambiental.
El IADO realizó estudios similares a principios
de la década del '80, en 1988, 1996 y 1999.
La investigación estará a cargo del doctor
Jorge Marcovechio, quien ya ha encabezado las tareas
desarrolladas en las dos últimas oportunidades.
Entre los objetivos del denominado "Programa de
Monitoreo de la Calidad Ambiental de la Zona Interior
del Estuario de Bahía Blanca", se continuará
analizando el hígado y los músculos de
peces típicos de nuestras costas, con el objetivo
de encontrar metales pesados, aunque no se podrá
establecer, con este estudio, cuál es la fuente
de contaminación.
Artículo
tomado del periódico La
Nueva Provincia