MILLONES DE EUROS HAN SERVIDO PARA FINANCIAR NUEVAS REDES DE DERIVA, PESE A ESTAR PROHIBIDAS
Muchos de los rederos de deriva descubiertos por Oceana
faenando ilegalmente habían recibido subvenciones
de la UE para abandonar este método de pesca.
El consejo de Ministros de Pesca de la UE debatirá
la próxima semana la gestión de las pesquerías
en el Mediterráneo.
Oceana denuncia que la UE ha gastado decenas de millones
de euros para eliminar las redes de deriva pero aun
hay unos 200 barcos europeos utilizándolas.
“Es un fraude para los ciudadanos europeos que,
a través de las instituciones públicas,
han tenido que pagar enormes sumas de dinero para que
se eliminaran las redes de deriva. El dinero ha sido
gastado, pero las redes de deriva no han desaparecido.
Muy al contrario, el dinero de los europeos ha sido
utilizado para subvencionar la introducción de
nuevas redes de deriva en Europa”, ha declarado
Xavier Pastor, Director de Oceana para Europa.
En 1998 la UE acordó la prohibición de
las redes de deriva en sus aguas y para sus flotas.
De ese modo, cumplía el acuerdo alcanzado 7 años
antes por Naciones Unidas. A pesar de ello, cerca de
200 buques europeos en el Mediterráneo siguen
utilizando este dañino arte de pesca, a los cuales
hay que unir otros 200 barcos más pertenecientes
a países como Marruecos o Turquía.
Una de las principales razones para prohibir este método
de pesca era la alta tasa de capturas accidentales que
producía. En el Mediterráneo, sólo
menos
del 20% de las capturas realizadas corresponden a la
especie objetivo, el pez espada, mientras el 80% restante
son delfines, cachalotes, tiburones,
peces luna y un largo número de especies marinas.
El país europeo más infractor es Italia,
con alrededor de un centenar de buques faenando ilegalmente
en el Mediterráneo con redes de deriva que pueden
superar los 20 kilómetros de longitud. Italia
ha invertido, con ayuda de fondos europeos, más
de 200 millones de euros para la reconversión
de esta flota, pero muchos de los pesqueros subvencionados,
pese a haber recibido el dinero no, han abandonado el
uso de las redes de deriva.
Tanto Italia como Francia (este último cuenta
con 76 rederos ilegales), han intentado burlar la legislación
europea cambiando de nombre a las redes que utilizan
sus pesqueros. De ese modo, la red italiana ahora se
llama “ferrettara”, mientras que la francesa
es denominada “thonaille”. Italia ha financiado
la utilización de la “ferrettara”
con fondos destinados a la eliminación de las
redes de deriva.
Durante los meses de julio y agosto el catamarán
Ranger de Oceana navegó
por el sur del Mar Tirreno y aguas de Cerdeña
para comprobar si se estaba cumpliendo la legislación
europea e internacional.
En unos pocos días encontró 37 barcos
con redes de deriva; 18 de ellos
habían recibido subvenciones con un monto total
de 600.000 euros
para abandonar este método de pesca.
En junio de este año, la Comisión Europea
reconocía que el Gobierno italiano “no
ha controlado ni inspeccionado satisfactoriamente la
legislación europea”. Asimismo, tanto la
Comisión Europea como el propio Consejo de Estado
de Francia han dictaminado que las redes que utilizan
los buques de este país baja la denominación
de “thonaille” son redes prohibidas por
las leyes de la UE.
Bajo este panorama, los ministros de pesca de los 25
países de la UE se reúnen la próxima
semana en Bruselas para tratar, entre otros, este tema.
“Europa lleva 13 años incumpliendo las
Resoluciones de Naciones Unidas sobre pesca con redes
de deriva y, de no llegarse a un acuerdo definitivo
en esta reunión para su eliminación, todo
se habrá convertido en una gran burla al esfuerzo
internacional y de los ciudadanos europeos”, ha
declarado Xavier Pastor.
Oceana ha distribuido el Informe: “El uso de redes de
deriva: Un fraude para Europa y una burla para Naciones
Unidas”, a todos los Ministros de Pesca de la
Unión Europea.
El Departamento de Comunicación de Oceana pone
a disposición de los medios material gráfico
e imágenes de video de los trabajos que se han
llevado a cabo en Italia.
Artículo
tomado de Oceana