PESCA EN AMERICA LATINA: ENFOQUE ECO-SISTEMICO PARA LA RENTABILIDAD ECONOMICA
Cristián
Gutiérrez, economista, Océana,
Oficina para América Latina y Antártica
La
pesca ha alcanzando a ser una importante fuente para
mantener la seguridad alimentaria a nivel mundial, haciendo
además, un aporte nada despreciable a las economías
latinoamericanas.
Geográficamente una de las principales zonas
pesqueras lo constituye la región del Pacífico
Oriental, Perú y Chile, con capturas que oscilan
entre 9,5 y 21,5 millones de toneladas anuales. Las
principales especies objetivo lo constituyen las pelágicas,
al concentrar más del 60% de las capturas de
la región. Las especies pelágicas son
altamente atractivas en términos monetarios,
ya que por sus características físicas
son usadas fundamentalmente por la industria reductora
de harina y aceite de pescado.
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Sin embargo, según datos de la FAO, la actividad
pesquera en América Latina se está desarrollando
en base a una preocupante sobreexplotación de
los recursos marinos. Mientras entre 1980 y 1990 la
tasa de crecimiento promedio de las capturas en América
Latina era de un 7,29% para las especies pelágicas
y de un 3% para las especies demersales, entre 1990
y el 2001, las tasas de crecimiento promedio de las
capturas era sólo de un 0,96% para ambas especies.
Esto se ha producido porque las decisiones de pesca
se han tomado históricamente en base a criterios
economicistas de corto plazo, amparados en concepciones
económicas ortodoxas que no consideran el aporte
del capital natural a los procesos productivos.
Sin embargo, la lógica en el análisis
de producción en el sector pesquero es diametralmente
distinta a la lógica de análisis que se
realiza en otros sectores productivos. Desde un enfoque
ecosistémico, en la pesca los aumentos en la
producción no siempre implican buenos resultados,
incluso en ciertos casos, la disminución en la
producción pesquera puede indicar un reordenamiento
deseable de la producción guiada por la búsqueda
de rentabilidad económica, a la sustentabilidad
de los ecosistemas y recursos marinos, vitales para
el desempeño económico de la actividad
pesquera en el largo plazo.
Lo lamentable de la situación pesquera latinoamericana
es que la gran mayoría de los esfuerzos para
lograr una administración eficiente de la pesca
que permita un manejo sustentable de los recursos pesqueros,
se han enfocado a introducir el sistema de cuotas individuales,
dentro de un régimen de manejo de los recursos
pesqueros que conceda derechos de propiedad. Este sistema
parte del supuesto de que quienes tengan derecho a utilizar
la pesquería, tendrían al mismo tiempo
interés en que su manejo sea adecuado, ya que
el valor económico de su derecho dependería
directamente del comportamiento de las pesquerías.
Sin embargo, en la práctica este sistema de administración
sólo se ha convertido en un sistema de asignación
económica que ha beneficiado a los grandes oligopolios
industriales en desmedro de los sectores artesanales
e indígenas costeros, y que no es bajo ningún
punto de vista un sistema de conservación, tal
como ocurre en Chile con el fracasado sistema de Límites
Máximos de Captura por Armador.
La modernización del marco jurídico e
institucional y un sistema eficiente de monitoreo, control
y vigilancia de las actividades pesqueras, enmarcado
en un modelo ecosistémico para el manejo de las
pesquerías, que de partida no solo involucre
a la especie objetivo sino a diferentes variables del
ecosistema, es fundamental para crear un marco que estimule
la preservación de los recursos pesqueros y los
ecosistemas asociados, asegure el uso diversificado
de los recursos, genere un mayor valor agregado y desarrolle
la pesca de la zona costera. En otras palabras se necesita
un enfoque ecosistémico para lograr rentabilidad
económica en el sector pesquero latinoamericano.
Oceana
y Portal del Medio ambiente 27/06/05