EL MAR MUERTO DESAPARECE
El
nivel de sus aguas perdió 24 metros en 50 años.

Plancha,
una turista lee mientras flota. Es por la alta salinidad
del mar |
THE NEW YORK TIMES. ESPECIAL
Cuando se inauguró el spa Ein Gedi, en 1986, para
mimar a los visitantes con masajes, máscaras de barro
y baños terapéuticos, los clientes apenas
daban unos pasos desde el edificio para sumergirse en las
aguas saladas del Mar Muerto.
Diecinueve años más tarde, el nivel del agua
cayó tan drásticamente que la costa está
a más de un kilómetro. Los clientes van y
vienen a la playa del spa en un tractor rojo. "El mar
se aleja y tenemos que correr tras él —dijo
Boaz Ron, gerente del establecimiento—. En 50 años
podría alejarse otro kilómetro." El Mar
Muerto, uno de los tesoros culturales y ecológicos
del mundo, se muere.
En 50 años, el nivel del agua descendió 24
metros y el mar se redujo más de una tercera parte,
principalmente porque el río Jordán se secó.
En 20 años esperan que el mar baje otros 18 metros.
Los expertos dicen que nada lo detendrá. El descenso
fue rápido desde los 70, cuando el agua empezó
a bajar 9 metros por año. Eso está destruyendo
reservas preciadas de flora y vida silvestre de Israel en
las costas del Mar Muerto, parada clave en la ruta de migración
de 500 millones de aves que van de Europa a Africa.
El retiro de las aguas dejó al descubierto inmensas
llanuras de barro con pozos que amenazan con colapsar caminos
y edificios y que congelaron desarrollos inmobiliarios en
el lado israelí del mar.
"Se abrirán más pozos, la infraestructura
se destruirá por la erosión, el nivel del
agua caerá y afectará el ecosistema —dijo
Galit Cohen, director de política ambiental del Ministerio
de Medio Ambiente israelí—. El pronóstico
es malo." El problema es que la mayor parte del agua
que desembocaba en el mar —el más salado del
mundo y el punto más bajo en la Tierra— se
desvía para agua potable y con fines agrícolas:
no hay suficiente como para compensar el alto nivel de evaporación.
Por otra parte, las industrias israelíes y jordanas
en el extremo sur del mar dejan que se evaporen 45 millones
de litros del agua rica en minerales por día —unos
16.000 millones de litros por año— para extraer
sustancias químicas.
"Lo del Mar Muerto pasó porque hay escasez de
agua y se la necesita para otros fines", dijo Cohen.
La mejor solución, creen algunos, es bombear agua
salada del Mar Rojo al Mar Muerto a través de un
canal de casi 200 kilómetros, un proyecto de 5.000
millones de dólares. El gobierno jordano busca donantes
internacionales. El Banco Mundial financiará un estudio
de 20 millones de dólares para analizar la idea.
Pero los expertos israelíes dicen que hace más
de 30 años que circulan propuestas similares y que
es probable que no funcionen.
Según Amos Bein, del Instituto Geológico de
Israel, las reacciones químicas y biológicas
por la mezcla del agua del Mar Muerto con agua de mar podría
cambiar el color azul del Mar Muerto a blanco o rojo o crear
gases mortales.
El mar seguirá bajando en los próximos 150
años, hasta que el agua esté tan saturada
de sal que la evaporación se detenga. Según
Bein, la superficie del Mar Muerto se habrá reducido
una tercera parte y será 130 metros más bajo:
"Es posible ver la mitad llena del vaso, El Mar Muerto
nunca se secará."
A medida que el nivel del Mar Muerto decae, el fenómeno
afecta todo lo que lo rodea. Las piletas subterráneas
de agua dulce se retiran y les quitan agua a las plantas
en zonas de vida silvestre. El agua dulce disuelve bolsones
de sal en las profundidades, causando que la tierra más
arriba colapse en pozos gigantes.
"La solución es que seamos más astutos
y usemos el agua de manera más inteligente",
dijo Ariella Gotlieb, bióloga de la Autoridad de
Parques de Israel. Como otros investigadores, dice que el
sueño sionista de "hacer florecer el desierto"
tiene que actualizarse y reflejar la escasez de recursos
de un país más densamente poblado.
