GOLPEADAS, ENGANCHADAS Y ARRASTRADAS: las ballenas se enmallan en
redes de pesca y son atropelladas.

Doug
Beckmann y Denise Boyd del Equipo de Varamientos
del Virginia Marine Science Museum examinan la
aleta caudal de una ballena jorobada de casi 9m.
De longitud, en Junio del 2003. (MIKE HEFFNER
PHOTOS / THE VIRGINIAN-PILOT) |
Por
DIANE TENNANT, The Virginian-Pilot, © Diciembre 7,
2004
Las
dos primeras personas en llegar cerca se detuvieron
y miraron, llamando la atención de otras personas
que caminaban por la playa, al borde del agua, en la base
de las dunas del Landing State Park para observar lo que
los otros dos estaban mirando.
La multitud formó un círculo irregular alrededor
de una ballena jorobada muerta.
“He visto esta cosa cuando estaba pescando “
declaro un señor que usaba un gorrito de pescador
y que tenía un aire de autoridad .”Estaba
nadando”
“La
muerte es una gran experiencia en el conocimiento para
los chicos” dijo un segundo señor, mientras
un niño decía “yo no nunca había
visto un pescado muerto, Ud. si ? mientras otro pateaba
arena en la cabeza de la ballena varada.
Corría el mes de Junio 2003.
El
Equipo de rescate del Virginia Marine Science Museum arribó
y colocó una cuerda alrededor del área para
proteger a la ballena del público, de los filosos
cuchillos y de la sangre del animal y para brindarle al
equipo un poco de espacio. Los padres empujaban los cochecitos
de bebes hasta la primera fila de la multitud. Unos pocos
se sentaron en sillas playeras. .
La ballena muerta emitía algunos sonidos de gases.
“Uds. van a tratar de saber que la mató ?
” preguntó el pescador .
“Nuestro principal objetivo ” dijo la veterinaria
del equipo Wendy Walton, “es la cavidad abdominal,
si tenemos tiempo después de abrirla, es llegar
a la cavidad torácica, si aún resta tiempo,
la cabeza y llegar a los oídos.” Ella miró
al cielo y dijo,” el pronóstico es que va
a llover”.
Uno de los miembros del Museo distribuyó hojitas
de texto con una breve descripción sobre las ballenas,
pidiendo al público que hicieran preguntas.. Algunas
preguntas eran muy elementales, a tal punto de que muchos
de los observadores no se habían percatado de que
la ballena estaba panza arriba.. Este ejemplar estaba
cruzado de cicatrices blancas hechas por el corte de cuerdas,
su mandíbula estaba quebrada.
“Hay signos de interacción con los humanos
” dijo el líder que dirigía el equipo,
Denise Boyd. “ Este es un caso de golpe con un navío,
la mandíbula inferior está colgando “
“Pero parece que estuvo enredada en una red previamente
” dijo Christina Trapani, examinando las cicatrices
en la cola ”.
Hasta un 78 % de las ballenas jorobadas del Gulf of Maine
llevan cicatrices de redes de pesca y de cuerdas, de acuerdo
con la estadística del Center for Coastal Studies
in Massachusetts. El Equipo de varamientos contó
cuantos cortes y raspones existían en este ejemplar.
También especulaban sobre si las infecciones que
habrían causado esos corte podrían haber
debilitado a la ballena, haciendo que el barco la hubiera
podido atropellar. También se preguntaban si la
ballena no se habría enredado en cuerdas y boyas
justo en el lugar donde había sido atropellada.
“Si esta es la misma ballena que vimos la semana
pasada, se estaba alimentando “ dijo Trapani. Ellos
habían fotografiado la aleta caudal o cola para
el catálogo de Identificación de jorobadas
que posee el Museo. Cada animal tienen manchas blancas
en su aleta caudal (del lado ventral), como las huellas
dactilares de los humanos.
Boyd comenzó a medir los numerosos cortes y cicatrices
que cubrían la aleta caudal y las aletas pectorales.
En algunos lugares los cortes de las cuerdas eran tan
profundos , que llegaban hasta el blubber y el tejido
por debajo.
Las jorobadas son las ballenas que mas frecuentemente
se pueden observar durante los cruceros de “avistaje
turístico de ballenas (whaleweatching) .
Poseen las aletas pectorales mas largas que en cualquier
otra especie de ballena, a veces saltan fuera del agua
y caen produciendo espectaculares explosiones de sonido
y espuma. Pueden vivir hasta 50 años, viajando
hasta 1000 millas mensuales.
El Virginia Marine Science Museum, al estudiar las fotos
y animales varados determinó que algunas jóvenes
jorobadas pasan el invierno frente la costa media del
océano Atlántico, lo que resultó
ser una novedad para los biólogos.
El catálogo de fotos ayudó al equipo del
Museo en el 2001 a identificar a una joven ballena denominada
“Inland “, que había encantado a los
habitantes de las ciudades costeras de New England al
aparecer con frecuencia en sus puertos.
En una página Web se podía trazar sus movimientos
del puerto de una ciudad al de la otra, hasta que Inland
se enredó en una red de pesca de Sandbridge y se
ahogó. Su esqueleto fue llevado al Whale Center
of New England para su exhibición.
El Equipo se preguntaba si esta jorobada ya había
sido identificada previamente.
La ballena había estado flotando cerca de Thimble
Shoals el día previo, haciendo que se hinchara
en la medida que el sol la cocinaba de adentro hacia fuera.
En la medida que los voluntarios cortaban su carne cada
vez mas se escuchaba el estallido de los gases de descomposición..
“Va a reventar,” predijo Walton .
Las
ballenas de la costa Este la pasan mal. Viven
en aguas donde existe una de las pesquerías comerciales
mas intensas del mundo, y cruzada por numerosas rutas
de barcos. Los millones de personas que viven en la costa
lanzan sus productos de deshechos al mar arrojan sus basuras
también. Crean los que los investigadores llaman
el “síndrome de la ballena urbana “
caracterizado por el triple problema de enmallamiento,
colisiones y contaminación”.
Los humanos crearon este lío y las ballenas tienen
que vivir con él o no.
Sus muertes son registradas por el National Marine Fisheries
Service, que tiene la obligación por ley de saber
cuantas ballenas existen y cuantas ballenas pueden ser
accidentalmente muertas sin poner en peligro a la especie.
Para algunas especies como la ballena sei no existen cifras.
Nadie sabe cuantas existen y tampoco hay forma de saber
cuantas se pueden perder en accidentes.
Para otras, los científicos calculan el número
mínimo de ballenas de una cierta población
, digamos, la jorobada que vive en el Gulf of Maine.
Toman en cuenta cuantos bebes pueden nacer en cada período
de parto, y otros factores, siempre teniendo en cuenta
el status de cada especie: en peligro, amenazadas o stock
agotado.
El número resultante es llamado el “coeficiente
de remoción biológico potencial” o
sea la cifra de ballenas que pueden ser muertas todos
los años sin llevar a la especie al borde la extinción.
Para la ballena jorobada del Gulf of Maine, ese coeficiente
es 1,3.
Para las ballenas grises del Pacífico NE, que no
están en peligro, la cifra es 575.
Para la ballena franca del Norte, la especie que mas está
en peligro, la cifra es cero. La población no puede
soportar la pérdida de cualquier individuo.
"Necesitamos llegar al vientre"
dijo Boyd “tenemos que retirar este músculo.”
“Estará por explotar ?” preguntó
con ansiedad un voluntario mientras se escuchaban sonidos
en el interior de la cavidad abdominal .
“Porque Ud. están cortando esta cosa? preguntó
unos de los veraneantes ? ” .
“Estamos llevando a cabo una necropsia, o sea una
autopsia animal” dijo Boyd .
“Hago una apuesta que se llevan ese olor a sus casas
cuando vuelvan a ellas esta noche ” dijo el hombre
a su acompañante.

Doug
Beckmann y Jackie Daley trabajan para pelar la
piel del dorso de la jorobada y el blubber, buscando
claves de su muerte. Esta ballena de 2 a 3 años
de edad tenia una mandíbula quebrada y
en algunos lado cortes realizados por cuerdas
que habían penetrado tan profundo que llegaban
por debajo del blubber hasta el músculo
por debajo. (MIKE HEFFNER PHOTOS / THE VIRGINIAN-PILOT
). |
Boyd
tomó nota con bronca, que su amigo que la había
invitado a salir la vería en la TV cubierta de
sangre. Muy tarde , cuando ella se miró sus piernas
se dio cuenta que con el apuro de llegar a la playa, no
se había colocado el traje overall de goma amarilla.
“Voy a tener que arrojar toda esta ropa afuera”
dijo ella .Las tripas estaban empezando a asomarse en
la cavidad abdominal. Boyd quería llegar al útero
de la ballena y al estómago, pero también
podía sentir el calor que salía del interior
del abdomen de la ballena. Los intestinos surgieron de
golpe al exterior con una gran explosión de gas.
Las
ballenas enganchadas en las cuerdas de las boyas y enmalladas en redes de pesca se mueren de hambre, o
se mueren por las heridas infectadas o son retenidas en
el lugar hasta que un barco pasa por encima de ellas y
las atropellan.
Es tan serio el problema que la Costa Este tiene un Equipo
de Respuesta para Emergencias, que trata de perseguir
a las ballenas enredadas y cortar las cuerdas antes que
las mismas las maten. El Virginia Beach Museum está
calificado por el Gobierno Federal como una entidad que
puede acudir rápidamente al rescate de enmallamientos
.
En 1999, una jorobada arrastró mar afuera a un
barco pesquero durante 3 ½ horas antes que la cuerda
pudieran ser cortada de su aleta caudal .
La última primavera un equipo trató varias
veces de liberar a una ballena franca del Norte que nadaba
libremente, pero que tenía una cuerda enredada
aguas afuera de la costa Este, La ballena pasó
a ser conocida como la “ Virginia. Kingfisher “,
y era tan vivaz que evitó a los rescatadores en
varias oportunidades, por lo que tuvieron que atarle una
flotador con una larga cuerda para mantenerla en la superficie
para extenuarla y poder acercarse a ella. Es una vieja
práctica usada en los tiempos de la captura comercial
de ballenas denominada “kegging” .
Durante varios días funcionó, pero un día
un barco pesquero pasó por encima de la cuerda
del flotador y Kingfisher quedó libre, aun con
sus ataduras en la cola y nunca mas fue vista.
Las ballenas engullidoras que filtran el alimento en sus
barbas, como es el caso de las jorobadas que se alimentan
engullendo peces, krill u otras formas de animales marinos
son susceptibles de enredarse en redes de pesca porque
nadan en la superficie buscando alimentos. Aquellas cuerdas,
que se enreden en las barbas flexibles y largas, son difíciles
de ser liberadas
En Agosto el National Marine Fisheries Service liberó
su lista anual de pesquerías comerciales que matan
o lastiman mamíferos marinos.
Miles de pescadores trabajan en el Atlántico Norte
con redes de enmalle, trampas, poteras y longlines (largas
líneas de pesca con anzuelos), pero ninguno de
ellos está seguro de cuantas ballenas mueren, porque
los sistemas de tomar estadísticas difieren entre
los diferentes Estados costeros.
Ese mismo mes, se lanzó un concurso para dar subsidios
de hasta US$ 60.000 para desarrollar y probar un equipo
comercial de pesca que sea amistoso con las ballenas.
También se está haciendo un esfuerzo para
entrenar pescadores para que puedan liberar ellos mismos
a las ballenas atrapadas en sus equipos de pesca..
Las ballenas han sido capturadas, en
forma accidental o ex profeso , durante siglos. La captura
organizada entre los años 1100 y 1500 exterminó
a la ballena franca del Atlántico Norte.
En los 1600, a de acuerdo con New Bedford Whaling Museum
en Massachusetts , los colonos y los indios americanos
lanzaban pequeños botes desde la costa para cazar
ballenas que nadaban muy cerca de la costa.
Un descenso en el número de ballenas aguas afuera
de Cape Cod en 1720s condujo a algunos marineros a perseguirlas
en el mar desde barcos de vela
Cerca de 1857, New Bedford era la capital ballenera del
mundo con 329 barcos y 10,000 marineros que perseguían
a las ballenas francas del Norte y a los cachalotes y
jorobadas y otras especies hasta que casi se extinguieron.
Y la industria junto con ellos.
Estudios modernos de ADN han demostrado que las ballenas
se separan en distintas comunidades llamadas stocks .
“ Una ballena jorobada hembra del Gulf of Maine,
por ejemplo, enseñará a sus crías
a migrar, siempre, hacia el Gulf of Maine, aún
cuando el padre sea una ballena de Groenlandia “
dijo Phil Clapham , quien dirige el NOAA´s Large
Whale Biology Program (Programa de Grandes ballenas del
NOAA ) en el NOAA’s Northeast Fisheries Science
Center.
La fidelidad al sitio significa que si un stock es agotado
no se habrá de reponer, dijo. Eso hace que la protección
de esta especie sea complicada.
“La industria ballenera ha provisto este gran y
muy trágico experimento natural, donde, en algunos
casos poblaciones de ballenas fueron literalmente arrasadas“.
“Hasta donde sabemos capturaron hasta el último
ejemplar,” dijo Clapham “Un ejemplo es la
jorobada de las costas de las Islas Georgias del Sur en
el Atlántico SO o la ballena azul de las costas
de esta mismas islas o la ballena franca del Atlántico
NE .Los stocks de esas poblaciones no han retornado.
A pesar de una prohibición internacional en la
captura ballenera algunos países continúan
matando ballenas. Japón dice que sólo captura
ballenas para investigación científica,
pero vende la totalidad de la carne en sus mercados y
restaurantes. Japón le ha solicitado a la Comisión
Ballenera Internacional (IWC) que le permita hacer captura
comercial desde las comunidades.
Matando aproximadamente unas 260 ballenas cada año
Noruega se niega a observar la prohibición e Islandia
comenzó a capturar ballenas nuevamente con fines
científicos, alegando que el creciente número
de ballenas están ingiriendo demasiados pescados
de valor comercial. Clapham va todos los años a
la reunión de la Comisión Ballenera Internacional
. “ Es como comer vidrio molido, a una reunión
donde la gente te odia “

Denise
Boyd del Equipo de Varamientos examina los intestinos
examines
durante la necropsia.
|
La
grasa de la ballena era gruesa y los intestinos estaban
llenos, ambos signos de buena salud. En la medida que
escarbaban hacia el corazón todos los miembros
del equipo quedaron asombrados. “ Toda el área,
quiero una foto de la totalidad, está completamente
destrozada, destrozada” dijo Boyd.
“Cuando fue golpeada, su estómago fue destrozado.
“ dijo Walton , observen
No quedaban órganos para ser muestreados, todo
estaba lleno de sangre negra d l a hemorragia y podrido.
En Marzo del 2003, una ballena encalló
en la costa de North Carolina, muerta de hambre.
Tenía equipo de pesca envuelto alrededor de su
hocico .
Dos investigadores de la University of North Carolina
en Wilmington descubrieron que las cuerdas habían
cortado el blubber y el músculo y dejado surcos
en el la cabeza hasta el hueso. El cráneo está
ahora almacenado en un edificio metálico en Suitland,
Md., donde el Smithsonian Institution guarda los huesos
de las grandes ballenas. Pero que tipo de ballena era
esa?
“La llaman ballena sei ,” dijo Charley Potter,
el gerente de colecciones de mamíferos marinos
del National Museum of Natural History. “A mi me
parece mas una ballena de Bryde.”
Sin embargo, los estudios de ADN no encajan con el de
las de las ballenas de Bryde a pesar de que se asemeja
mucho al de una carcasa de una ballena hallada en South
Carolina en 1992.
El gobierno federal estima que la población de
ballenas de Bryde de la costa Este es cero. Pero, aquí,
quizás había en depósito dos ejemplares
de esa especie..
Dos tipos de diferentes de ballena de Bryde existen en
la costa del Perú , en el océano Pacífico.
Otras son encontradas en el Océano Indico y en
el Caribe. El ejemplar tipo de la especie, el esqueleto,
que sienta los standards de la especie, está en
la ciudad de Calcuta, India.
Potter gustaría de comparar el ADN del ejemplar
de Calcuta con el del ejemplar de North Carolina. “Entonces
podemos dedicarnos a comparar los stocks del Atlántico
con los del Pacífico y quizás podamos decir
si este ejemplar de North Carolina pertenece a una nueva
subespecie o stock nuevo.” dijo Potter. “
y quizás mas aún, una nueva especie”.
Hizo una pausa para poder pensar.Tenia unos 14,4 a 15
m de longitud y es un animal que vive a lo largo de la
costa , y puede ser una especie nueva para la ciencia.
Con el desarrollo costero y nuestra destrucción
del habitat, nosotros usamos el ”living room “
de ellas como lugar para el vertido de nuestras cloacas
, lo que significa que podemos tener un impacto significativo
en este animal, y podemos llegar a perderlo, sin que no
enteremos de que eso ocurrió.
Los huesos nos dirán su verdad.
Contactar
a Diane Tennant al TEt 446-2478 o por mail: diane.tennant@pilotonline.com
