ESTUDIOS DE COMPORTAMIENTO Y TÉCNICAS DE MONITOREO DE ORCAS EN PENINSULA VALDÉS, CHUBUT (ARGENTINA).

Conferencia pronunciada el 17/9/04 en Buenos Aires, durante el Curso de Comportamiento de Cetáceos, Planeta Azul.

Roberto Bubas
Guardafauna de la Reserva Isla de los Pájaros , Itsmo Ameghino, Chubut.

Introducción
Durante estas próximas 2 horas voy a tratar de enfocarme más que nada en el comportamiento de alimentación y algunas técnicas de monitoreo.

Las orcas como todos los cetáceos son animales bastante difíciles de estudiar. Recién se ha sabido de ellas un poco más en los últimos 30 años.

A inicios de los años 70 recién empezaron las investigaciones de largo plazo en el Pacífico Norte. Esto se debe a varias razones. Probablemente la primera sea el miedo, la orca ha ocupado siempre un lugar en el folclore marino como un animal feroz, salvaje y destructor. El otro factor es que como todos los cetáceos, la orca transcurre su vida en el mar. El 95 %de su tiempo lo pasa sumergida. Y eso hace más difícil su estudio, en comparación con los animales terrestres que son más fácilmente observables. Y la tercer razón, probablemente la más importante, es que si bien la orca tiene una distribución muy amplia en el mundo, es el 2do mamífero con mayor distribución en el planeta después de los humanos; la distribución a nivel mundial es en parches y se da principalmente en esos parches con abundancia variables: el Pacífico Norte, el Mar de Alaska, el mar del Japón, Islandia, Noruega y la Antártida.

De estas poblaciones de orcas, las más estudiadas, durante los últimos 30 años, ha sido la población del Pacífico Norte, de Noruega, la población de las islas Crozet, y la población de Patagonia Norte Siendo la población de orcas del Pacífico Norte la que se ha venido estudiando durante mas tiempo, gran parte de los descubrimientos sobre este notable animal han sido efectuados allí.

El primer hallazgo que se hizo fue que las orcas ocupaban dos áreas geográficas diferentes y cada grupo de orcas no interactuaba con el otro. Por eso las llamaron: comunidad residente del norte y comunidad residente del sur. La comunidad residente del sur tiene aproximadamente 80 individuos y la comunidad residente del norte tiene aproximadamente 150 individuos. Cada una tiene un territorio por en el que se desplaza y alimenta. Las orcas del sur son residentes en el área durante gran parte del año y comen fundamentalmente peces.

Descubrieron también otra población de orcas que llamaron orcas transeúntes. Son orcas que predan fundamentalmente sobre mamíferos marinos. Y tienen comportamientos sociales y patrones de desplazamiento bastante diferentes a las orcas residentes. Las orcas transeúntes ocupan esporádicamente territorios de las otras dos comunidades.
Por último, encontraron hace pocos años otra comunidad que llamaron orcas offshore u orcas de mar adentro. No tienen relación ni con las transeúntes, aparentemente, ni con las residentes. De ellas se sabe muy poco. Las transeúntes comen fundamentalmente mamíferos marinos y las residentes comen básicamente peces. En algunas zonas están siguiendo las migraciones de los salmones del Pacífico, específicamente el salmón chinook.

Existen entre estos tipos de orcas algunas sutiles diferencias morfológicas en la forma de la aleta dorsal. Los investigadores, a lo largo de 30 años, hallaron que la aleta dorsal variaba en cada una de las comunidades. Las orcas residentes tienen las puntas más redondeadas y las monturas, que son las manchas grisáceas detrás de la aleta dorsal y sobre el lomo, son abiertas, en comparación con las otras que tienen la montura cerrada. Las transeúntes y las offshore tienen la aleta dorsal más puntuda.
Eso indica algún tipo de aislamiento genético entre las comunidades. Se han hecho estudios genéticos que han determinaron que entre las orcas residentes hay una gran similaridad en sus patrones genéticos, pero que probablemente no habían interactuado las poblaciones entre si, por lo menos, en los últimos 40 mil años. Con las orcas transeúntes el diseño genético es completamente diferente y se creen que pueden haber estado aisladas genéticamente desde hace 2 millones de años.
La diferencia del diseño genético entre las orcas residentes y las orcas transeúntes es igual aproximadamente a la diferencia que existe entre las orcas del Pacífico y las orcas del Atlántico, que no sólo están aisladas genéticamente sino que geográficamente.

Como sabrán, las orcas tienen dialectos propios, cada comunidad y cada clan a su vez tiene un dialecto propio para comunicarse. El estudio de estos dialectos le ha dado a los investigadores del Pacífico Norte una herramienta más para poder establecer la relación genética entre poblaciones, hasta donde se remonta afinidad, y se lo denomina grado de similaridad acústica.

Los variados clanes de las residentes de las del sur y de las del norte, aparentemente parten de un ancestro en común, y esto surge del estudio de las vocalizaciones. Uno de los principales hallazgos de estos investigadores fue que, por lo menos, dentro de los grupos de las orcas residentes en el Pacífico Norte la estructura social era bastante compleja y estaba formada por grupos de orcas que se denominaron pods, que a su vez se podían subdividir en subpods o subgrupos, estos subgrupos estaban formados por grupos matrilineales que eran madres con sus descendencias de ambos sexos, formando un cuerpo cohesionado
A su vez cada grupo matrilineal está formado por su célula básica de la organización social de las orcas que es el par madre - cría. Estos grupos están liderados por hembras. La expectativa máxima de vida de una hembra es entre 80-90 años y para el macho 50 ó 60 años. Que la hembra viva tantos años más que un macho sugiere una mayor acumulación de experiencias y habilidades y la hace probablemente más sabia para dirigir una manada. Este es quizá el factor que determina que las sociedades de las orcas estén regidas por las hembras.

La aleta dorsal en los machos empieza a crecer marcadamente en altura entre los 11 años y medio y los 17 años y medio. Esto es de gran ayuda para determinar edades probables en machos juveniles, con relativa precisión.

Cuando vemos un pod de orcas en las que un macho se desplaza con hembras y juveniles, es poco factible que se trate de padre, madre y crías. Es más probable que se trate de una hembra post - reproductiva con su descendencia de ambos sexos, incluido alguno de sus hijos machos adultos.

En tanto las orcas son sexualmente promiscuas, una hembra se aparea con muchos machos. Es muy raro que un macho invierta tiempo en cuidado de hijos de orcas con las cuales él se apareó porque no tiene garantía de paternidad. Entonces mucho más común y lógico es ver machos acompañando e invirtiendo tiempo en crías de sus hermanas, que ellos saben que tienen parte de su carga genética, que acompañando crías de hembras con las que ellos y otros machos se aparearon.

Los transeúntes del Pacifico Norte comen principalmente mamíferos marinos y los residentes, peces. El soplido de las residentes cuando se están desplazando es muy fuerte y también se escucha la inhalación, mientras que en las orcas transeúntes el soplido es mucho más suave y casi no se oye cuando inhalan. ¿Por qué?, porque estarían evitando alertar a posibles presas.
La presa fundamental de las transeúntes del Pacífico Norte es la foca de puerto. La foca de puerto escucha muy bien, y es quizás un pinnípedo que posee un grado de inteligencia que le permite relacionar ciertos ruidos con la presencia de predadores. Entonces el predador va elaborando estrategias más complejas, una de ellas tiene que ver con ser silenciosas, cuando se trata de presas con buen oído.

Esta orca que estamos viendo en el diapositivo se llama Takú, forma parte de las residentes del Pacífico Norte y ha sido la orca pionera en el estudio de la foto identificación. Pionero también fue Michale Bigg, quien le hizo las marcas en el año 72 para demostrar que era posible hacer un estudio de animales conocidos a través del tiempo, sin necesidad de colocarle transmisores. El método entonces fue un poco cruel, pero él pretendía demostrar eso, para poder después hacer un seguimiento con un método benigno: la fotoidentificación, y el reconocimiento de ejemplares a través de las marcas naturales que tienen las orcas en los bordes de la aleta dorsal, y también el diseño de sus monturas.

Método de la fotoidentificación
El método de la fotoidentificación consiste básicamente en tomarle una foto perpendicular a la aleta dorsal, con la mayor superficie posible de la montura. Eso es una herramienta fundamental de las poblaciones porque nos permite ir haciendo un catálogo, un fotoidentikit de la orcas que componen una población.

Los machos adultos son por lo general bastante distintivos, y es bastante fácil reconocerlos cuando se está habituado.

Sparky es una hembra a la cual sería más fácil confundirla con otras hembras juveniles, pero una observación más detallada nos permitiría ver que tiene unas ondas en la aleta, que se ven mejor cuando se está de frente. Y la montura tiene dos ángulos, uno con dos líneas rectas mientras la otra es más redondeada. Además, fotografías con más detalles nos permiten observar marcas y mordidas que se pueden haber hecho cuando están jugando y nos permiten ser más precisos en la identificación.

Otra de las marcas individuales que nos permite reconocer individuos, que no pudieran ser reconocidos por la aleta dorsal por alguna razón o por la montura, son las manchas post-oculares. También son distintas en cada animal como lo es la montura.
La observación continuada de animales conocidos nos permite establecer parámetros vitales, tales como la edad de madurez sexual en hembras, como en el caso de Jazmín de la comunidad de la Patagonia Norte, una orca que llegó a su madurez sexual hace pocos años. Nació en el año ´91. Cuando yo empecé mis observaciones y tuvo su primer cría en el 2002. Es decir que quedó preñada a los nueve años, tras 16-17 meses de gestación.

Cada vez que han visto documentales, quizás un poco más viejos, de hace unos tres años para atrás de BBC de National Geographic, Discovery Channel, donde las orcas cazaban por medio del método de varamiento intencional sobre las playas de la Patagonia se ha tratado casi siempre (en el 90% de las veces) de dos animales hermanos. Uno de los cuales desapareció en el año ´93, Bernardo, y el otro Mel al cual todavía vimos esta temporada en Punta Norte.

Los machos adultos tienden a hacer coaliciones o alianzas entre si, cada vez que vemos dos machos navegando desplazándose juntos es muy probable que sean dos hermanos, o machos muy emparentados entre sí. ¿Qué beneficios les otorga esto? Probablemente sea que incursionando en territorios ajenos se protegen entre sí, y forman esta alianza para poder aparearse con hembras de otros territorios donde pueden haber otros machos. Evidentemente las marcas en la aleta dorsal de Bernardo han sido por luchas por hembras o por territorios.

Lamentablemente Mel tiene otra marca en la aleta pero que no ha sido por peleas. (Disparo de fal en el año 1977)

El catalogo de fotoidentificación es la herramienta fundamental para el estudio de poblaciones de orcas. Esto nos permite hacer un seguimiento continuado del individuo a través del tiempo y nos permite conocer detalles como por ejemplo el que les dije recién de Jazmín, una orca que tenía un año cuando la fotoidentificamos por primera vez y que ahora tiene una cría, Belén, que nación entre marzo y abril de 2002. Y con el cálculo de gestación nos da que quedó preñada a los 9 años.

La madurez sexual en las orcas, en las hembras, se puede tomar de acuerdo a tres criterios: la edad a la primera ovulación, la edad a la primera concepción o la edad a la primera menstruación. Últimamente el criterio que más se usa es la edad en que la orca tiene su primera cría viable. Jazmín ha tenido su primera cría viable a los once años, mientras que en los libros leemos que la madurez sexual de las hembras es alrededor de los 15 años. Puede tratarse de variaciones entre poblaciones.
La madurez sexual no siempre viene dada como un hecho fisiológico sino también por circunstancias sociales. A veces no solamente le basta a la sociedad de las orcas con una hembra que tenga preparado su organismo para tener crías, sino que también tiene que estar preparada socialmente iniciar a su cachorro en el aprendizaje necesario para sobrevivir en el medio.

¿Se sabe quién le puso los nombres de Mel y de Bernardo a los dos primeros machos?

Sí, el primero en comenzar el estudio de fotoidentificación fue Juan Carlos López, un guardafauna que estuvo desde el año ´74 en Punta Norte hasta el ´85, y él bautizó a varias de las orcas de la zona.
Cuando yo comencé mi estudio de fotoidentificación respeté los nombres que Juan> Carlos había dado a orcas que todavía podíamos identificar.
Cuando él los bautiza a Bernardo y a Mel te comenta cuán adultos eran, si ya tenían el tamaño de la dorsal desarrollada.

¿Qué se sabe de eso?

La determinación de edades es muy importante, sobre todo en machos adultos. Como en Mel, que tenía otra marca que no era como en el caso de Bernardo por luchas, sino que tiene la aleta torcida por un disparo que recibió en 1977. El gobierno de Río Negro había mandado a matar las orcas que predaban la lobería, por miedo de que terminaran con todos los lobos. Por suerte se salvaron... ese día recibió Bernardo también disparos en el lomo y en la aleta.

Cuando la identificó Juan Carlos López la identificó con el nombre de Melany, porque tenía la aleta falcada, como una hembra. Cerca del ´80 Mel empieza a dar evidencias de ser un sprouter, es decir, un macho que comenzaba a estirar su aleta. Entonces fue posible calcular su edad de nacimiento. Mel nació aproximadamente en el año en 1963, con un error de más-menos 2 años. Y también sabemos, por medio de un estudio genético que hizo un biólogo de Cambridge con muestras de piel, que Bernardo y Mel eran hermanos. Y si una hembra reproduce en promedio cada 5-6 años, y no produce más de 4 o 5 crías en toda su vida, podemos decir que Bernardo era, en promedio 5, 6 o 7 años más viejo que Mel, nos da que Bernardo nació aproximadamente en 1960 y si desapareció en el ´93, desapareció a la edad de 43 años aproximadamente, edad en que había ya sobrepasado la expectativa de vida media para un macho de su especie que de 29,2 años. 50,2 como media para las hembras, y de 29,2 años para los macho. Con máxima de 80-90 para una hembra y de 50-60 para los machos.

Juan Carlos López comenzó sus observaciones en la década del ´70, motivado por Bernd Wursig que venía del Pacífico Norte a trabajar con delfines en el Golfo San José y conocía ya el método de fotoidentificación. Y en esa época, cuando a la orca se la veía se la evitaba o se la trataba de matar.

El seguimiento continuado de animales conocidos, me ha dado la posibilidad en estos años de ir armando el rompecabezas de las orcas de la Patagonia Norte.

Sable y Alacrán que son probablemente hermanos porque se los ha visto juntos la mayor parte del tiempo.
Angie, una orca que desapareció en el ´98, pero que era infaltable en este grupo.
Las crías, de Ishtar, de Sparky, de Maga, de Antú con Exequiel, que son dos orcas que han estado juntas muy a menudo en estos últimos años.
Exequiel es un macho cuya aleta ha dado un estirón importante y que es un muy mal cazador por el método de varamiento. Y por eso que sigue bajo las polleras de su madre, Antu, es ella la que caza para él.
Ishtar tiene 2 crías, Jazmín y Agustín. A su vez Jazmín tiene su cría, Belén, que nació en el 2002.


Sparky tuvo 3 crías, Yaco en el ´96, C2 en el ´99 y C3, que nació muerto o que murió a los pocos días de nacer.
Y Maga, que yo creí que era la hembra más vieja, pero aparentemente es una hembra todavía reproductiva. Reproducen en promedio hasta los 42 años, después entran en una etapa menopaúsica, muy parecido a lo que sucede en la especie humana. Tiene 2 cachorros: Toya y Mako.
También están Shaka, Tania, Neuén. Hay algunos lazos definitivos y comprobados de parentesco y otros lazos probables.

En el catálogo del años ´96 tenía dieciocho orcas identificadas y en el catálogo del 2003 son veintisiete. En este ultimo catálogo falta la foto de Belén, la cría de Jazmín, y la cría de Sparky que nació muerta y no la pudimos fotoidentificar.

¿Se pudo recuperar el cadáver?

No, no. Pero vimos algo que es impresionante, una especie de ritual funerario y que también se vio en otras partes como Noruega. Es un hecho inexplicable en las orcas que nos hace tenerles más respeto aún.

Fin Parte I... en el próximo boletín la parte II

 
Ultima actualización: 01/11/2004