BALLENAS VIAJERAS

En una publicación científica presentada ante el Comité Científico de la Comisión Ballenera Internacional reunida este año en Sorrento, Italia, Karina Groch (investigadora del Proyecto Ballena Franca de Brasil / IWC Brasil) reporta un repentino y reciente crecimiento en el número de ballenas francas que se avistan en las costas del sur de Brasil.

El proyecto Ballena Franca de Brasil ha llevado a cabo relevamientos aéreos de las ballenas desde 1987. Desde el año 1987 hasta el 2001 se han avistado entre 5 y 13 pares de madre/cría cada año. Sin modificar ninguna de las condiciones ni de la calidad del vuelo, entre 1997 y el año 2003, el número de hembras identificadas individualmente con crías aumentó a 37 ballenas en el 2002 y 26 ballenas en el 2003.
Groch et al. 2004 concluyen que sería poco probable que este repentino crecimiento sea un resultado de la productividad de las ballenas que han sido avistadas anteriormente en las costas de Brasil y que el motivo más factible sea la inmigración desde otras zonas de cría como Península Valdés, donde las ballenas están siendo acosadas severamente por las gaviotas cocineras.
Como resultado de un trabajo conjunto que se está llevando a cabo entre Karina Groch y Victoria Rowntree del Whale Conservation Institute (WCI), más de la mitad (183 ballenas) del catálogo de ballenas francas de Brasil, (que contiene 332 individuos), fue comparado con las 1.844 ballenas francas del catálogo del WCI, que fueron fotografiadas a lo largo de más de 31 años de relevamientos en Península Valdés.
A partir de esta comparación de catálogos se determinó que un 12.5% de las ballenas del catálogo brasilero han sido avistadas también en las costas de Valdés durante otros años. Una vez que la comparación de los catálogos se complete, los investigadores determinarán qué proporción del reciente aumento de ballenas en las zonas de cría del Brasil se debe a las ballenas que fueron fotografiadas en años anteriores en Península Valdés.
Los lomos de estas ballenas también serán examinados en busca de marcas de ataques de gaviotas para establecer si el acoso de esta especie puede haber contribuido al desplazamiento de las ballenas a una nueva zona de cría.

Tomado del Boletín del ICB

 
Ultima actualización: 03/09/2004