CIENTIFICOS
ARGENTINOS HALLAN FOSIL DE ANFIBIO MAS ANTIGUO.

Holotype
of Apankura machu. a, JUY-P24. Scale bar, 5 mm. b, Interpretative
drawing of JUY-P24. act, anterior cephalic tergite; an, antenna;
ap, apodemal rod; ?go, possible gonopore; gt, gut; li, limbs;
ma, mandible; pct, posterior cephalic tergite; sp p, spheroidal
process; T1-T5, pre-abdominal tergites 1-5; P1-P6, post-abdominal
segments 1-6 |
Los restos fósiles de un artrópodo
-un ancestro mandibulado de los cangrejos, las langostas marinas,
los cienpiés y los insectos- que vivió hace unos 495
millones de años, fueron descubiertos en Jujuy por investigadores
del Conicet, quienes publicaron sus conclusiones en un estudio recientemente
publicado por la revista Nature.
"Se trata de un artrópodo fósil hallado en la
localidad de Tilcara, en la Quebrada de Humahuaca, al que denominamos
Apankura machu, que significa cangrejo viejo en quechua", contó
el paleontólogo Emilio
Vaccari , que es investigador del Consejo Nacional de Investigaciones
Científicas y Técnicas (Conicet).
"Este fósil pertenece a un grupo ancestral de los euthycarcinoideos
(artrópodos mandibulados), que incluyen a los actuales insectos,
langostinos, cangrejos y ciempiés", agregó Vaccari.
Apankura fue hallado en la Garganta del Diablo por Cristian Escudero
, un estudiante de geología de la localidad de Palpalá
(en Jujuy) que luego lo llevó al laboratorio para su análisis.
Vaccari desarrolla sus trabajos en el Centro de Investigaciones
Paleobiológicas (CIPAL) de la Facultad de Ciencias Exactas,
Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba.
El estudio del fósil fue desarrollado en
el Instituto De Geología y Minería de la Universidad
Nacional de Jujuy y contó con la asistencia del doctor Gregory
D. Edgecombe, del Australian Museum de Sydney.
La investigación, publicada por la revista Nature a finales
de julio pasado, fue financiada por la Agencia Nacional de Promoción
Científica y Tecnológica (ANPCYT-FONCYT) y el Conicet,
en el marco de proyectos que estudian la biodiversidad y evolución
de la fauna en el Paleozoico inferior.
"Este es un fósil excepcional. Forma parte de un grupo
raro de artrópodos, del que se conocen pocas especies. Hasta
ahora se creía que vivieron hace unos 250 millones de años,
pero nuestro hallazgo amplió el periodo de vida de este grupo,
llevándolo hasta unos 495 millones de años",
contó Vaccari.
"El descubrimiento también es importante porque propusimos
que se trata de un grupo ancestral de los artrópodos mandibulados,
como los crustáceos, los miriápodos (cienpiés)
y los exápodos (actuales insectos)", agregó.
Pero Apankura no fue hallado sólo, ya que en el mismo bloque
se encontraban dos especies de trilobites muy conocidas, que indican
sin dudas la edad de estos fósiles.
"Sabemos que provienen de unos estratos de rocas que se formaron
hace aproximadamente 495 millones de años, cuando gran parte
del Noroeste argentino estaba cubierto por un extenso mar, ya que
los continentes estaban unidos y formaban lo que denominamos Godwana",
explicó Vaccari.
Otro aspecto muy importante de esta investigación fue el
hallazgo de una traza fósil, probablemente realizada por
Apankura.

|
"Estas trazas -destacó el científico- son las
huellas o marcas del desplazamiento de los organismos dejadas en
el sedimento. Lo llamativo es que se trata de huellas similares
y de la misma antigüedad que las encontraron petrificadas en
rocas que se formaron a partir de dunas de arena en una antigua
playa cerca de lo que hoy es la provincia de Ontario, en Canadá".
La importancia de estas trazas fósiles halladas
en Canadá es que son la evidencia más antigua que
se conoce de un organismo desplazándose fuera del agua.
"No olvidemos que hasta entonces, desde su origen en el mar,
los organismos vivos eran solamente acuáticos". concluyó
Vaccari.
De esta forma, el hallazgo de Apankura y de trazas
similares en la misma formación geológica en Jujuy,
confirma lo postulado por los investigadores canadienses: que los
euthycarcinoideos debieron ser los primeros animales en hacer excursiones
ocasionales fuera del agua, como paso previo a la conquista permanente
de la tierra firme por parte de los organismos vivos.
"Los científicos canadienses, con los hallazgos de las
trazas hace dos años, suponían que el organismo que
las había hecho era el que nosotros encontramos ahora y junto
a nuevas trazas", concluyó Vaccari.
