EXPERTOS
DE 18 PAÍSES SE REUNIERON PARA ESTABLECER UNA GUÍA PARA
EL USO ADECUADO DE LAS TORTUGAS MARINAS
Todas
las especies de tortugas marinas de Latinoamérica están
amenazadas de extinción, la baula, carey y kempi en peligro crítico,
debido entre otras causas, a muchos años de sobreexplotación.
En la actualidad, la extracción de sus huevos, carne y caparazón
podrían aumentar el riesgo que pesa sobre esta especie, por lo
que expertos latinoamericanos se han reunido para precisar formas de uso
responsable.“El recurso es muy limitado, por ello requerimos con
urgencia una guía clara que indique cuáles son los principios
y criterios que se deben cumplir para que el uso no comprometa su supervivencia,”
dijo Carlos Drews, Coordinador Regional de Conservación de Tortugas
Marinas para Latinoamérica y el Caribe del Fondo Mundial para la
Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), quien moderó
el taller sobre este tema.Actualmente, comunidades costeras de países
como Brasil, Colombia, Nicaragua, Costa Rica, Guyanas, México y
Cuba se benefician con programas de uso extractivo o con la visita de
turistas que asisten a presenciar el desove. Sin embargo, no existen suficientes
datos científicos ni fórmulas de manejo que orienten sobre
la forma de uso más adecuada para el beneficio tanto de la tortuga
como de las comunidades que la aprovechan.Es así como unos 150
representantes de 18 países se dieron cita en el Refugio Nacional
de Vida Silvestre Ostional, Costa Rica, una de los seis playas en el mundo
de desove masivo de las tortugas lora, donde iniciaron el diagnóstico
de las principales variables para avanzar en el desarrollo de una guía
para el manejo apropiado de las tortugas marinas. Los expertos llegaron
a la conclusión de que para afinar los planes de aprovechamiento
se requiere más información sobre asuntos como la cantidad
de tortugas que llegan a poner huevos a las playas, si aumenta o disminuye
la especie y su alimento y sobre su relación con otros seres vivos.
Además, deben existir leyes adecuadas, organización comunitaria,
participación amplia en responsabilidades y beneficios, y la rentabilidad
económica de su uso. Se enfatizó la importancia de integrar
aspectos biológicos, sociales y económicos y de la colaboración
entre expertos con diferentes especialidades.Por tratarse de especies
amenazadas y frágiles, la búsqueda de criterios para su
uso responsable es compleja y polémica. A pesar de que persisten
importantes lagunas del conocimiento respecto al uso de estas especies
amenazadas, esta reunión de expertos representó el arranque
de un proceso clave para orientar las investigaciones y políticas
de manejo de comunidades, gobiernos y organismos de conservación
como WWF.El taller se realizó del 18 al 22 de febrero con el apoyo
del Ministerio del Ambiente de Costa Rica, WWF y la Red de Especialistas
en Tortugas Marinas para Latinoamérica (RETOMALA), previo al Simposio
Mundial de Tortugas Marinas que iniciará el lunes 23 de febrero
en este mismo país y ocasión en que WWF anunciará
los resultados de su más reciente estudio sobre la rentabilidad
económica del uso y conservación de las tortugas marinas,
incluyendo usos no perjudiciales, como el ecoturismo.“Esperamos
aumentar la probabilidad de que el uso no perjudique la especie demostrando
los ingresos significativos que devengan comunidades costeras del mundo
al aprovechar la tortuga viva en proyectos turísticos y de conservación.
Así aumentará la apreciación hacia estos animales,
que valen más vivos que muertos” advirtió Carlos Drews
de WWF.
Tomado de Portal del Medio Ambiente.Boletin
informativo nº 97