¿QUÉ ERA EL MONSTRUO DE NUEVA ZELANDA?

Fotografias por Yano MichihikoHistoria por John Koster. Deseamos poder agradecer a John Koster por el permiso para distribuir este artículo.

Este artículo fue originariamente publicado en Noviembre de 1977 en la Oceans Magazine (pag. 56-59). A pesar que los medios y el ambiente de científicos evolutivos nunca consideró que este material fuera digno de ser discutido y revisado, querríamos poder tener la oportunidad de revisar la información disponible.

Es importante destacar que los evolucionistas probablemente presentarían idénticos argumentos en contra del celacanto si se aplicaran los mismos métodos que fueron usados, tal como se menciona en este artículo. El celacanto, que se suponía extinto desde hace 60 millones años atrás, fue descubierto vivo y virtualmente sin cambios en las costas de Madagascar en 1938. Los evolucionistas consideran el cuerpo descompuesto descubierto en 1977 como el de un "tiburón peregrino"(Cetorhinus sp), pero las fotos a color de esta criatura tornan muy difícil el poder creer en sus conclusiones.

Cualquiera sea la opinión suya sobre este articulo, tenemos la esperanza de que disfrute de su lectura, que los evolucionistas han impedido que Ud. pueda leer.

¿Qué era el Monstruo de Nueva Zelanda?

Autor: John Koster

En Abril 25 de 1977, el barco pesquero Zuiyo Maru, pescando caballa en mar afuera de N.Zelanda enganchó en su red un cuerpo en descomposición a mas de 300 m. de profundidad y levantó sus restos a la superficie, los cuales no pudieron ser identificados por nadie a bordo del navío.

"No es un pescado, ballena, ni ningún otro mamífero" dijo el profesor Yoshinori Imaizumi del Japan's National Science Museum, en un artículo del periódico Asahi Shimbun que llevó la noticia al mundo."Es un reptil y el esquema parece el de un Pleisiosaurio". Agregó "es un descubrimiento precioso e importante para los seres vivientes". "Parece demostrar que estos animales no están extintos después de todo".

Para beneficio de aquellos que nunca han estudiado Paleontología o que han visto el film "La Tierra que el tiempo olvidó", un pleisiosaurio es un reptil marino, primo de los dinosaurios que se extinguió hace unos 60 millones de años, excepto en Hollywood y en los filmes japoneses.

Los pleisosaurios eran comedores de peces "tenían muy buenos dientes", dice un científico y estaban ampliamente distribuidos a lo largo de los mares del mundo en la era Mesozoica, que fue la era de los dinosaurios.

Para los científicos japoneses que examinaron la evidencia dejada por la ola del monstruo podrido de N.Zelanda, el candidato más cercano parece ser el pleisiosaurio.

Tonterías gritaron los científicos británicos y norteamericanos y unos cuantos de Japón, donde el monstruo fue título de tapa de los periódicos por varias semana, mas que enfrentar el cadáver putrefacto del dinosaurio marino, aparentemente muerto hacia más de 30 días.

Los paleontólogos, mastozoólogos y biólogos marinos en todo el mundo lanzaron nuevas teorías- era una foca, una ballena, un tiburón peregrino, ...pero ninguna podía explicar el ejemplar de más de 2 toneladas, y más de 9,6 m de longitud que había sido fotografiado cinco veces y cuyos tejidos habían sido muestreados antes de tirarlo de nuevo al profundo y misterioso mar para que no contaminara la carga de pescados del Zuiyo Maru.

Una vez que el monstruo estaba perdido, el punto focal de la historia paso a ser Michihiko Yano, el asistente del gerente de producción de 39 años de edad de la Taiyo Fisheries Ltd. que midió y fotografió el cuerpo antes de que fuera tirado por la borda y desapareciera en las misteriosas profundidades. Todo el mundo se olvidó del cadáver que olía horrible, no bien desapareció, pero Yano, un hombre inteligente, graduado en la Yamaguchi Oceanological High School en 1957, hizo algunos esfuerzos para saber qué tipo de criatura era el monstruo, lo que lo catapultó sin saberlo a la fama. Yano retornó a Japón en un navío diferente el 10 de junio de 1977 y le solicitó permiso a la compañía para procesar las cinco fotos a color que había obtenido del monstruo con una máquina prestada. Los ejecutivos de la Taiyo que estaban fascinados le solicitaron su opinión a unos científicos locales."No es una tortuga, no es una ballena, no es un delfín... es algo que nunca hemos visto anteriormente", fue el primer comentario. Realmente excitados, los ejecutivos de la Taiyo trajeron delante de Yano a un panel de expertos de alto nivel compuesto por eminentes biólogos marinos para que emitieran su opinión. Yano contestó las preguntas de los Profesores Ikuo Obata y Hiroshi Ozaki del Japan's National Science Museum y el Profesor Toshio Kasuya, del Tokyo University's Marine Research Center (eminente cetólogo ya fallecido)."Fue capturado en una red de arrastre" dijo Yano, la superficie del cuerpo estaba suelta y tenia grasa blanca. Yo podía ver algo de carne en algunos lugares, era de color roja y estaba podrida. No había órganos internos. De acuerdo a la condición de la carne roja, estimo que había estado vivo hacia unos 30 días atrás.

La grasa colgaba en hilos como si fueran de "tofu" (comida japonesa basada en poroto de soja) y la cubierta del navío se tornó blanca. El olor era terrible. No era olor a pescado, pero si de un animal superior. Al principio creí que era una ballena e informé que se trataba de una ballena en putrefacción. "Pregunté que debíamos hacer?". El capitán (Akira Tanaka) ordenó "Levántenlo como está" "Queríamos soltarlo en el mar, fuera del lugar donde estaba la red de pesca"..... "Es una práctica común que cuando se recoge el cuerpo de un animal podrido no se lo levanta para evitar contaminar la carga de pescados del navío." "La tripulación sabía que si recogíamos el cuerpo teníamos que limpiar y desinfectar la cubierta".

"Pudimos soltarlo de la red e izarlo con cuerdas a la cubierta atándolo de la mitad del cuerpo. La cuerda no fue bien manejada y el animal se soltó. Entonces levantamos su cuello y saqué las fotos. Las cámaras son mi hobby pero como no tenía mi propia cámara pedí una prestada".

En este punto Yano añadió: "había 8 personas en la cubierta, 5 en el puente y 2 trabajando con el guinche de pesca. La criatura fue vista por la totalidad de ellos y varios otros que escucharon los ruidos y se asomaron para curiosear. En total fue observado por 18 tripulantes. Convencido que la criatura era inusual, Yano midió partes de ella. La cabeza, dijo, tenia 45 cm de longitud, el cuello 1,6 m. Y cada una de las cuatro aletas tenían 1 m. Y el cuerpo de la cabeza a la cola media 6 m. Él observó que las vértebras bien desarrolladas medían 45 cm y tenía 15 cm de espesor.

"Como era el tamaño de las aletas de adelante respecto de las posteriores" preguntó Obata."Creo que no había mucha diferencia" dijo Yano, "pero si trato de recordar, creo que la delantera era mayor" "lamento que no se pueda apreciar eso en la foto". Añadió, "pero lo más interesante es la aleta posterior. Si uno mira las fotos es posible creer que se trata de una foca podrida"."En el Antártico existen elefantes marinos del Sur ( Mirounga leonina ), que crecen hasta 3,5 m (en realidad llegan a los 5 m), pero el tamaño no coincide". "Si esta criatura hubiera sido una foca, su cola es muy larga" agregó Kasuya."Si ésta hubiera sido un reptil, el número de vértebras del cuello debería ser mayor, de acuerdo con el dibujo" agregó Ozaki, refiriéndose al simple esquema con medidas que había realizado Yano dos meses después de haber retornado al Japón.

Un periodista que cubría la mesa redonda hizo una pregunta, quizás inspirado en los filmes sobre monstruos que horrorizaban o aburrían a los jóvenes entre las décadas del 50 y 60."Qué opinan Uds. de la posibilidad de que se trate de una criatura prehistórica, congelada en un glaciar de la Edad del hielo que se liberó o se derritió y comenzó a flotar. Estaba en el fondo del océano o era arrastrada por las corrientes submarinas ?"."No lo sé" dijo Yano, "fue colectado en la red de arrastre y muchos tripulantes creían que era una tortuga cuya caparazón se había soltado"Entonces el periodista preguntó: "podía el monstruo de N.Zelanda ser un dinosaurio?". "Es mas fácil sobrevivir en el mar que en la tierra" replicó Obata con cuidado. "Una teoría es que el animal es un mamífero y la otra es que es un monstruo de cuello largo (en otras palabras un pleisiosaurio). Y hay muchos aspectos que no encajan en la teoría del mamífero. Dentro de mis conocimientos, parece más un pleisiosaurio, pero no lo puedo asegurar si no tengo en mis manos su cráneo y vértebras para examinarlo"."Me niego a aceptar la teoría del Nessie" dijo Ozaki en desacuerdo, usando el nombre humorístico que se le da al monstruo del Lago Ness de Escocia que fue objeto de expediciones de los Japoneses y Norteamericanos. Si realmente existe, yo quiero ver su cráneo. Sino es un monstruo marino, puede ser un mamífero o un pescado, pero no creo que se trate de un pescado."

"Si fuera un tiburón, su columna vertebral sería mas pequeña", agregó Kasuva , "y su cuello es muy largo tal como lo muestra en la foto. Creo que podemos excluir la teoría de que es un pescado". "Puede ser o un mamífero o un reptil", dijo Osaki, "pero de acuerdo con los datos que tenemos no podemos juzgar". "Si fuera un reptil, se parece a un pleisiosaurio" dijo Osaki, "los pleisiosaurios tenían aletas en el frente y atrás y el cuello y la cola eran terriblemente largos". Obata agregó para beneficio de los periodistas presentes: "Durante los tiempos prehistóricos existían dos tipos de dinosaurios marinos, uno con una gran cabeza y cuello corto (el mosasaurio) y el otro con una pequeña cabeza y largo cuello. Pero esta criatura tiene una pequeña cabeza y el número de vértebras del cuello (basado en los esquemas) es mucho más corto...v"Este es un monstruo de cuello largo, puede ser un nuevo tipo", sugirió Ozaki. "Es posible que haya evolucionado a los largo de los últimos 70 millones de años". "Hay algo que no puedo creer" dijo Kasuya en forma cuidadosa. "Hemos estado cazando ballenas en esa área durante el último siglo y me tiene perplejo que nadie lo haya visto vivo jamás". "Cuando un animal muere y se pudre, se parece a algo distinto, aún cuando estemos acostumbrados a ver esa criatura cuando está viva", agregó Zaki. El periodista, aún quizás pensando con nostalgia en algún film de su juventud, continuó insistiendo con su teoría del cuerpo congelado y dijo "Hay una teoría de que esa criatura se congeló hace millones de años atrás en el Antártico y se puso a derivar después de haberse descongelado". "Los mamíferos pueden ser hallados en el hielo", explicó Obata, "pero los pleisiosaurios prosperaron durante una época cuando el ambiente era cálido y amistoso".

"Que se puede decir de la teoría de que se momificó en el fondo del océano a bajas temperaturas y luego comenzó a flotar" insistió el periodista, "Existen criaturas vivientes en el fondo del océano y podría haber sido comido por ellas en esas profundidades" dijo Kasuya en desacuerdo, queriendo significar que la carne de la criatura no podría haber sobrevivido durante 70 millones de años. "De los datos que hemos colectado hasta aquí podemos llegar, ni más lejos ni más cerca, dijo Obata como si fuera un sumario. "Hay muchos seres aún no conocidos en el océano".

Los tres científicos le recomendaron a Yano para que convenciera a la empresa pesquera Taiyo que hiciera lo posible por recuperar el cadáver de la criatura, pero Yano, como buen empleado dijo francamente que no creía que esa fuera posible."Estamos haciendo un gran esfuerzo para tratar de recuperar la criatura" dijo Yano, "pero de acuerdo con mi experiencia les cuento que a veces no podemos recuperar una red de arrastre si ésta se cae al fondo del mar. No creo que lo podamos recuperarla nuevamente".

Esta discusión, a pesar de su tema sensacionalista y una cierta semejanza con los filmes de Hollywood, no fue citada por la prensa extranjera. Lo que los periódicos occidentales levantaron como noticia, fue la sorprendente reacción que causó entre el pueblo japonés el hallazgo de la criatura.

"Al principio creí que era una criatura imaginaria" dijo un hombre de la calle en Japón "bailé de alegría cuando leí la noticia y creí que estaba viva". Un profesor universitario dijo que la criatura era tan importante como el Pithecanthropus, uno de los hombres primitivos fósiles que ahora es considerado un eslabón viviente. Otro periódico destacaba que era el tipo de noticia que atraía tanto a los chicos de colegio como a los académicos. Las compañías de juguetes comenzaron a preparar planes para producir juguetes mecánicos de monstruos con esqueletos a cuerda. La compañía de la máquina de fotografía que había usado Yano para fotografiar al monstruo, relanzó toda su propaganda haciendo uso de la noticia que con esa máquina se lo había fotografiado. La compañía anunció que 20 navíos japoneses, 30 rusos y 8 de corea del sur se estaban dirigiendo al área de N. Zelanda para tratar de re-encontrar el monstruo. Este tipo de excitación era difícil de comprender, teniendo en cuenta la información fragmentaria y la naturaleza poco práctica del descubrimiento. Pero los japoneses han tenido una veta fantasiosa y un amor romántico por los monstruos, lo misterioso y lo grotesco.

El mismo desafío que encantaba a los japoneses y convertía al monstruo de N.Zelanda en un héroe nacional, lo convertía en un dragón amenazante para los académicos extranjeros, y surgieron con su espada mágica del escarnio ante la noticia del hallazgo.

"Son tonterías" dijo el Dr. Bob Schaeffer, curador de Paleontologia de Vertebrados del American Museum of Natural History en la ciudad de New York. "Cada 10 años , más o menos, algo es encontrado, usualmente en el Pacífico, y la gente cree que es un dinosaurio, y siempre resulta ser un tiburón peregrino o una ballena juvenil. Cuando los tiburones encuentran una ballena muerta, pasan un momento muy feliz y se lo comen, y el cuerpo semicomido parece el esqueleto de un dinosaurio".

Los científicos británicos, aún a mayor distancia, fueron aún menos impresionados. Mientras que en la colonia de los creyentes de la existencia del "Nessie" dieron la bienvenida a la noticia, creyendo que éste tenía un pariente marino, la mayoría de los académicos se retorcían ante la mera idea.

El Dr. Alwyne Wheeler, del London's Natural History Museum, dijo que el cuerpo era probablemente el de un tiburón . "Los tiburones son cartilaginosos" explicó en la revista New Scientist, Julio 28, 1977. " Cuando comienzan a descomponerse después de la muerte, las branquias y la cabeza son los primeras en caerse. Expertos mayores que los pescadores japoneses han sido engañados por la similitud de los restos de los tiburones con los de los pleisiosaurios".

El Dr. Wheeler, por supuesto, no estaba al tanto del panel de discusión que se había reunido en Japón para discutir el caso y de las medidas que había obtenido Yano de la cabeza y de las vértebras de la criatura, que había convencido a los científicos japoneses, no a simples pescadores, que el monstruo e N.Zelanda no era un tiburón. Pero la cantidad de científicos que no creían en el descubrimiento también sorprendió a los japoneses. Además de obtener las fotos, Yano había colectado algunas muestras de tejido fibroso de una de las aletas de la criatura para ser analizadas. No bien retornó a Japón se iniciaron los estudios de las muestras. Una semana después de que surgiera la noticia el 21 de julio, los primeros informes aparecieron.

Usando un método denominado cromatografía de intercambio iónico para determinar la estructura de los aminoácidos de la proteína en las muestras de tejido fibroso colectada por Yano, el Dr. Shigeru Kimura, un bioquímico de la Escuela de pesqueras de la Tokyo University, encontró que cada 1,000 unidades de aminoácidos en el tejido del monstruo, 40 eran de un tipo llamado tirosina.

La estructura de aminoácidos de la aleta de un tiburón azul tiene en promedio 44 unidades de tirosina por cada 1000 aminoácidos, que de acuerdo con Kimura, presentaba una correlación destacada. "Entre los peces, solo las rayas y tiburones tienen una proteína llamada elastoidina" dijo Kimura, "pero entre los reptiles no existe suficiente información aún en el exterior". El agregó que la proteína no podía provenir de la piel de un mamífero o de un pelo, por lo tanto químicamente el monstruo podía ser un pescado, posiblemente un reptil, pero no un mamífero". No bien la noticia llegó a la prensa, se produjo el feedback de parte de un zoólogo escocés, el Dr. Alan Fraser-Brunner, curador del acuario del Edinburgh Zoo, que descartó la teoría de que se tratara de un Nessie Dijo que el cuerpo era fácilmente reconocible como el de un león marino muerto, que la longitud y el peso estimado eran una exageración y que....como era la regla con todos los monstruos, no nos dejan ninguna prueba, excepto una foto poco clara, pero que era lo suficiente para probar que se trata de un mamífero. Nada de él tiene parecido con un pleisiosaurio, que era un reptil". El análisis del Dr. Fraser-Brunner y el análisis químico del Japonés se deben haber cruzado en el correo. Dado que el contenido químico del tejido fibroso descartaba cualquier posibilidad de que se tratara de un mamífero, uno podía creer que esta afirmación de que se trataba de un león marino iba a despertar un cierta sonrisa. Sin embargo ciertos legos japoneses también coincidieron con el escocés. Otros tomaron la postura de que se trataba de un tiburón, ignorando la descripción realizada por Yano, la existencia clara de una espina dorsal, la ausencia de una aleta dorsal y el pequeño tamaño de la cabeza, lo que no coincide con la anatomía de un tiburón. La raíz latina de la palabra "monstruo" significa "sobrenatural". Mientras que la palabra alemana unvieh significa una no criatura. Sobrenatural no era para nada el monstruo de N.Zelanda, pero era evidente que era una criatura que no cualquiera podía identificar.

"Aún cuando los tejidos contenían la misma proteína que un tiburón, es muy apurado decir que el monstruo era un tiburón, dijo el Profesor Tokio Shikama, paleontólogo de la Yokohama National University. " El hallazgo no es suficiente para refutar la especulación de que el monstruo es un pleisiosaurio".

Al final, los preconceptos de todo el mundo triunfaron. Aquellos que estaban preparados para creer en un pleisiosaurio viviente estaban convencidos o casi, mientras que los que se negaban a creer, no encontraron ningún argumento para cambiar de modo de pensar. Para los que tenían abierta su mente, o aquellos que eran meramente curiosos, el monstruo de N.Zelanda permanece como uno de los enigmas mas echizantes del mar.

Author John Koster is a New Jersey newspaperman and author of The Road to Wounded Knee and Alone Again.

 
Ultima actualización: 11/08/2003