LO
QUE DEJO LA 55ma. REUNION DE LA COMISION BALLENERA INTERNACIONAL
Entre el 16 y 19 de junio último se llevó a cabo en Berlín la 55ma. reunión
anual de la Comisión Ballenera Internacional. En la primer jornada de
la reunión los países conservacionistas festejaron la aprobación de la
propuesta de creación de un comité que se dedicará exclusivamente a políticas
de conservación de cetáceos. Dicho comité estudiará los problemas que
amenazan a las ballenas, como los cambios climáticos, las ondas de sonar
y las redes de pesca que según ambientalistas provocan la muerte de 300.000
ballenas, delfines y marsopas al año.
Pero
en la segunda jornada la alegría se diluyó.
Por
cuarto año consecutivo la propuesta de creación de un Santuario en el
Atlántico Sur no alcanzó las tres cuartas partes de los votos necesarios.
Dicha propuesta encabezada por los gobiernos de Brasil y la Argentina,
con el apoyo de Sudáfrica consiguió 24 votos a favor, 19 en contra y 3
abstenciones. Lo mismo sucedió con la propuesta llevada adelante por Australia y Nueva Zelanda,
a pesar de contar también con la mayoría de los votos, para la creación
de un Santuario en el Pacífico Sur. Como contrapartida, tampoco se aprobó
la propuesta de modificación de provisión del Santuario Austral, lo que
hubiera significado un duro revés para los países preocupados por la conservación
de los grandes cetáceos. Algunos de los países que objetaron la creación
de estos santuarios son Islandia, Noruega, y por supuesto Japón.
Los
intentos de éstos países para lograr un aumento en el número de ejemplares
permitidos para cazar con fines de investigación científica se vio frustrado.
El título "caza científica" es el título con el que tratan de disimular
la economía que les permite a Japón, por ejemplo, matar 700 ejemplares
al año y vender después un plato de carne de ballena en las calles de
Tokio en 100 dólares. La CBI aprobó una resolución que intima a las naciones
a terminar con los permisos especiales de caza y a no iniciar nuevas solicitudes.
El
delegado japonés Masayuki Komatsu dijo "nuestra frustración ha aumentado"
y deslizó que Japón considerará la posibilidad de retirarse de la CBI.
También
se establecieron límites para la caza de ballenas por parte de poblaciones
aborígenes para períodos que van desde el 2003, hasta el 2006 y 2007 en
otros casos.
En
la misma jornada se estudiaron los informes sobre los stocks de caza balleneros
y los métodos que se utilizan para matar a estos cetáceos. Las futuras
reuniones de la CBI se llevarán a cabo en Italia en el 2004 y en Ulsan,
República de Corea en el 2005.
Para
ver más: www.iwcoffice.org