La mayor parte de nuestro planeta está cubierta por los océanos y la vida probablemente se ha originado en el mar, sin embargo la población humana se ha desarrollado en forma exponencial (6.525 millones de habitantes) sobre la superficie de la Tierra, y eso está trayendo serios problemas de conservación para la mayoría de los ecosistemas. Si bien la Argentina es un país con escasa población, sus prácticas descuidadas de agricultura y ganadería y el asentamiento humano han tenido consecuencias sobre las tierras fértiles de la llanura, la desertificación de la Patagonia y el retroceso de la selva misionera, por citar algunos ejemplos.