OCEANOS
EN PELIGRO:
Pesca de desecho y destrucción
de la vida marina
OCEANA
es una organización internacional, sin fines de lucro dedicada
a la protección y restauración de los océanos
del mundo. Contamos con profesionales especializados.
Buscamos un movimiento internacional para salvar los océanos
a través del fortalecimiento de políticas públicas,
el aporte de la ciencia y la economía, la acción legal,
la participación ciudadana y la educación pública.
RESUMEN
OCEANOS EN PELIGRO:
Pesca de desecho y destrucción de la vida marina
La protección de los océanos del mundo debiera ser
una preocupación de todos los países. En distintos
puntos del planeta, por ejemplo, las redes de pesca estrangulan,
ahogan y aplastan a millones de peces, a miles de tortugas, ballenas,
delfines, tiburones y aves marinas. Otros equipos como redes de
arrastre, arrasan el fondo marino, destruyendo todo lo que hay en
su camino.
Estas prácticas destructivas de pesca están acabando
con gran parte de nuestros océanos y con la vida que hay
en ellos. “Pesca de desecho y destrucción de la vida
marina” pone en evidencia un problema particularmente devastador:
la pesca de descarte o pesca de desecho. Este método consiste
en la pesca no intencional y la posterior destrucción de
los peces no deseados, u otras vidas marinas.
Pero el problema no es sólo de los países más
industrializados. Alrededor del mundo cada año son desechados
aproximadamente 20 millones de toneladas de pescados, es decir,
el 25 por ciento de lo que se pesca en el mundo entero. Decenas
de miles de mamíferos marinos, aves, corales, y otras formas
de vida marina también son extraídas y luego desechadas.
Esta destrucción masiva pone en riesgo nuestros océanos,
y también nuestro suministro de alimento, nuestras economías
costeras e incluso a nosotros mismos.
Un ejemplo claro de esto es Estados Unidos, donde desafortunadamente
el gobierno no acata las leyes que ayudan a evitar la desaparición
de la fauna marina y a reducir la cantidad de animales marinos que
se capturan involuntariamente durante la pesca.
Con el fin de proteger la vida y el hábitat de los océanos,
Oceana ha hecho propuestas para terminar con las prácticas
de pesca de descarte. Entre ellas se pueden destacar algunas que
no sólo son aplicables a Estados Unidos, sino que a todos
los puntos del planeta.
- Calcular: Requiere un número apropiado de observadores
en los barcos de pesca para obtener una mejor información
acerca de la pesca de descarte.
- Fijar límites: Mejorar los proyectos de administración
pesquera incluyendo la mortalidad de la pesca de descarte en estimaciones
de mortalidad total. Fijar límites estrictos sobre la mortalidad
total de peces en la pesca de descarte para todas las pesqueras.
- Controlar: Desarrollar, aprobar e implementar planes de reducción
y evaluación de la pesca de descarte antes de permitir la
actividad.
- Mejorar: Modificar o establecer leyes de protección a mamíferos
marinos, aves y especies no comestibles, fijando metas de reducción
de la pesca de descarte a “niveles cercanos a cero”.
- Informar: Realizar Informes de Control de Pesca de Descarte que
detallen el estado de situación en las distintas pesqueras
de cada país.
El presente informe demuestra cómo la pesca de descarte amenaza
seriamente la existencia de peces y a especies marinas claves. Esta
destrucción indiscriminada de la fauna marina no sólo
está devastando especies, sino que está dañando
el equilibrio natural de los ecosistemas de los océanos y
provocando cambios en la red de vida marina que se ha desarrollado
durante el milenio. La extracción de fauna marina y la destrucción
de su hábitat trastornan a las comunidades marinas sanas
de la misma manera como la tala destruye los bosques y la fauna
terrestre.
Los gobiernos deben implementar leyes –en algunos casos ya
existentes- para reducir la pesca de descarte y exigir métodos
de pesca que sean más eficientes e higiénicos, terminando
con los desechos y la destrucción. Si no cumplimos esta meta,
nuestros océanos continuarán debilitándose
rápidamente, poniendo en riesgo todo lo que depende de ellos,
inclusive a nosotros mismos. La vida comenzó en los océanos,
y en estos momentos ellos la mantienen. Océanos sanos son
fundamentales para nuestra salud y bienestar.
Este informe es el primero en documentar prácticas destructivas
de pesca que no sólo reducen los stocks de peces, mamíferos
marinos y otros tipos de vida marina, sino que además destruyen
el hábitat esencial y contribuyen a la muerte total de los
ecosistemas marinos, poniendo en riesgo el ciclo vital de los océanos.
OCEANOS
EN PELIGRO:
Pesca de Desecho y Destrucción de la Vida Marina
1.
INTRODUCCION
Este informe trata de la pesca de descarte o pesca de desecho. Ambos
términos describen prácticas de pesca que desechan
y destruyen la vida marina, incluyendo algunas de las especies en
peligro de extinción. La pesca de descarte es un problema
enorme en la pesca industrial y artesanal, amenaza los ecosistemas
costeros y puede ser económicamente devastador para las pesqueras
y comunidades de pesca. Minimizar y eliminar la pesca de descarte
es uno de los problemas más estimulantes, pero más
urgentes que enfrentamos en la lucha por recuperar y proteger los
océanos del mundo.
Los océanos, vitales para la supervivencia humana, están
en riesgo. Ellos alimentan a miles de millones de personas en todo
el mundo, producen oxígeno y proveen el 95 por ciento del
espacio vital para los animales y plantas de la tierra. Desafortunadamente,
los seres humanos están causando verdaderos estragos en los
océanos de un modo más rápido de lo que los
ecosistemas marinos pueden recuperarse y reponerse. De acuerdo a
las Naciones Unidas, más del 70 por ciento de las especies
de peces marinos de todo el mundo necesita acciones urgentes para
evitar que disminuya su población debido a la pesca excesiva.
Casi el 60 por ciento de los arrecifes del mundo están en
riesgo por las prácticas destructivas de pesca, por la contaminación
y por el desarrollo costero y ya muchos han sido degradados sin
posibilidad de recuperarse. De las 126 especies de mamíferos
marinos, 88 han sido incluidos en la Lista Roja de Especies Amenazadas
recopilación hecha por la Unión Internacional para
la Conservación de la Naturaleza. La disminución de
la población de peces, el aumento de la cantidad de especies
marinas en peligro de extinción, y la tensión económica
que viven las comunidades pesqueras, son
señales de que los océanos están en peligro.
A medida que los océanos se vean cada vez más amenazados,
también lo estará el ciclo vital que sustenta a la
población humana.
“La pesca de descarte” o “pesca de desecho”,
se refiere a todas las especies vivas del océano que los
pescadores comerciales y recreativos dañan o matan, a pesar
de que no tienen la intención de hacerlo. La pesca de descarte
incluye:
• Pesca accidental o daño de especies que no eran el
objetivo, o especies que sí lo eran pero resultaron ser de
otro tamaño, sexo o calidad de la deseada, durante operaciones
de pesca;
• Muertes causadas por la pesca que pasaron inadvertidas,
como por ejemplo cuando un delfín u otras especies se enredan
y mueren con redes de pesca que han sido perdidas o desechadas en
el océano;
• Invertebrados marinos, tales como corales, esponjas y anémonas
que son afectados durante la pesca de arrastre de fondo, método
que desplaza gigantescas redes a través de las profundidades
marinas.
La pesca de descarte se produce principalmente por dos razones:
Primero, porque los animales marinos migran en conjunto y miles
de distintos tipos coexisten en los mismos hábitat, como
en el caso de arrecifes de coral o templados. Segundo, porque muchas
veces los pescadores no dan en el blanco al peso exacto, sexo, calidad,
o especie de peces que pretenden extraer. De hecho, la red de arrastre
recogerá todo lo que esté en su camino.
Cada vez más, científicos, pescadores y conservacionistas
reconocen que la pesca de descarte causa un número importante
de víctimas en el medioambiente marino. La pesca de descarte
elimina muchos tipos diferentes de vida oceánica, incluyendo
delfines, tortugas marinas, lobos marinos, tiburones y aves marinas.
Debido a que este método se ejecuta sin una abierta intención,
normalmente se devuelven muchas especies muertas o por morir. La
pesca de descarte produce el desecho innecesario de importantes
recursos naturales. Pero más importante aún, contribuye
a la destrucción de los ecosistemas marinos a través
del exceso de pesca y de la muerte de especies protegidas (1).
2.
GRANDES PÉRDIDAS, UN PROBLEMA DEVASTADOR
El principal efecto de la pesca de descarte es que daña los
ecosistemas producto de la sobrepesca y de la matanza de especies
protegidas (2).
Mundialmente,
la pesca comercial genera aproximadamente
20
millones de toneladas de desechos cada año
Pesca
de desecho de las pesqueras
Mundialmente,
la pesca comercial desecha aproximadamente 20 millones de toneladas
de pescado al año (3), lo que equivale aproximadamente al
25 por ciento del total de la pesca comercial del mundo entero.
Además, la suma real de la pesca de descarte es significativamente
mayor que esta cifra. La estimación anterior calcula la cantidad
de desecho de la pesca de descarte, pero no incluye ninguna estimación
de la pesca que se conservó. Además, nadie ha hecho
estimaciones globales sobre la pesca de desecho en la pesca recreativa,
o en la pesca de subsistencia, o sobre muertes inadvertidas tales
como aquellas que se producen en redes abandonadas. Finalmente,
estas cifras sólo incluyen los desechos de peces, y no la
pesca de descarte de mamíferos marinos, aves marinas u otras
especies distintas.
“En
1995, 60 buques factoría desecharon casi tantos peces en
el Mar de Bering como los que fueron conservados en la pesca de
langostas en Nueva Inglaterra, en la pesca de caballa en el Atlántico,
en la pesa de camarones en el Golfo de México, en la pesca
de bacalao negro en el Pacífico y en la pesca de hipoglosos
en el Pacífico del Norte juntas. Estos 60 buques factoría
tiraron por la borda, muertos y sin uso, casi uno de cada cuatro
que pescaron... El año pasado, los buques rastreros del Mar
de Bering desecharon el 17 por ciento de los pescados, muertos y
sin uso. Yo creo que esta cuenta (Ley de Pesca Sustentables de 1996)
terminará con esta imperdonable cantidad de desechos”.
Senador del Congreso de Estados Unidos, Ted Stevens
(142.
Cong. Rec S10810)18/9/96
Por ejemplo, la pesca de desecho en Estados Unidos da cuenta en
gran parte de la destrucción de la vida en los océanos
provocada por la sobrepesca. Asumiendo que la tasa de pesca de desecho
es comparable a la del resto del mundo (aproximadamente por cada
2 kilos de pesca, medio kilo va a desecho), sobre 1.360 toneladas
de pescados son desechados anualmente en las pesqueras norteamericanas,
más adicionales pescas de descarte retenidas que han sido
calculadas. Algunas incluso muestran tasas mayores. Por su parte,
la comunidad de pesca recreativa y deportiva también contribuye
a este problema, al usar equipos que no son los adecuados y al devolver
especies que mueren una vez que son reintegradas al mar. En algunos
lugares del planeta la industria de pesca
recreativa devuelve por lo menos un pescado por cada dos que saca
(4). Mientras algunas especies pueden sobrevivir a los programas
recreativos de “pescar y devolver”, otras especies no
soportan los cambios de presión que se producen cuando son
llevadas a la
superficie.
La
amenaza a los ecosistemas y la vida marina
El
impacto de la pesca sobre los ecosistemas marinos difícilmente
se puede dimensionar.
Diecinueve prominentes científicos de todo el mundo concluyeron
recientemente que “la extinción ecológica causada
por la sobrepesca es anterior a cualquier otra alteración
humana a los ecosistemas costeros, incluidos la contaminación,
la degradación de la calidad del agua, y el cambio climático
antropogénico” (5). El estudio realizado por estos
investigadores puso énfasis en que el daño a una especie
puede repercutir y dañar todo el ecosistema
marino. Por ejemplo, la sobrepesca de depredadores dominantes que
se alimentan de otra especie puede provocar una explosión
demográfica de esta última. De igual manera, los depredadores
pueden verse obligados a alimentarse de nuevas especies si es que
muchas de sus presas están muertas, lo que tiene efectos
potenciales sobre todo el ecosistema. La pesca de descarte, también
puede alterar los ecosistemas como resultado del tremendo volumen
de material muerto sumado como alimento, causando mayores alteraciones
en la cadena alimentaria.
Las muertes producidas por la pesca de descarte también pueden
dañar seriamente a especies individuales (6). Especies de
larga vida que se reproducen tardíamente, como tiburones,
mamíferos marinos, tortugas marinas y algunas especies de
peces, están especialmente en peligro ya que pueden ser capturados
antes de que hayan tenido la posibilidad de reproducirse.
Un
problema global
La
pesca de descarte es un problema mundial. Cada día llegan
nuevos informes de desechos y destrucción de vida marina.
Hace un año el titular de un periódico inglés
decía lo siguiente: “Desastre con delfines: debe terminar
esta horrible matanza”, refiriéndose a
la pesca de descarte en redes de enmalle (Western Morning News,
8 de febrero de 2002). De igual manera, un informe reciente de la
Conservación de Aves Americanas identifica a la pesca patagónica
con palangre pelágico, como la responsable de la muerte de
miles de albatros.
En el mes de julio de 2003 los medios chilenos publicaban las fotografías
y antecedentes de la matanza de dieciocho lobos marinos en Mejillones,
en la II Región, para usar sus testículos en la elaboración
de afrodisíacos. En un artículo del diario El Mercurio
de Antofagasta se recuerda que el año anterior “en
las cercanías de Punta Itata aparecieron algunos lobos en
iguales condiciones”.
3.
EQUIPO DE PESCA RIESGOSO
La
pesca de descarte es provocada principalmente por equipos no selectivos.
Si bien algunos de ellos producen más pesca de descarte que
otros, la selectividad de éstos depende de lo exacto que
sea en atrapar y capturar sólo las especies requeridas. Generalmente,
los equipos de pesca van desde los más selectivos -como la
pesca con arpón, que exige al pescador buscar y matar individualmente
a la presa- a las menos selectivas, como son las que capturan grandes
cantidades de pesca de descarte, junto con los objetivos definidos.
a) Red de arrastre
Las redes de arrastre son colocadas en la parte de atrás
de los pesqueros, y se ocupan en el fondo marino o en la columna
de agua para capturar crustáceos y peces. La pesca de arrastre
se compone de una gran red en forma de saco, ancha en la parte superior
y que termina en forma de punta. Estas redes barren grandes áreas
del fondo del mar, capturando todo lo que esté en su camino,
incluyendo peces no deseados, pequeños organismos y especies
marinas amenazadas o en peligro de extinción, los cuales
son descartados al mar.
Dentro de los objetivos de este tipo de pesca en Chile se encuentran
especies de fondo y demersales, como el camarón nailon, el
congrio dorado, el langostino amarillo y colorado, la merluza de
cola, merluza común, merluza del sur y merluza de tres aletas.
Esto se presenta principalmente entre la III y XII regiones en Chile.
La
pesca de arrastre produce apenas el 2% de la pesca mundial de pescado
en
peso, pero produce más de un tercio de la pesca de descarte.
b)
Palangres y/o espineles
El equipo de pesca con palangres y/o espineles se compone de un
cordel que mide desde unos 30 metros hasta muchos kilómetros
de largo; posee ramales con anzuelos cebados enganchados en ellos
a intervalos fijos. Los anzuelos cebados permanecen dentro del agua
por muchas horas, atrayendo y pescando a los peces que eran el objetivo
y a otros tantos tipos de vida marina. Los palangres son fijados
a lo largo del fondo del océano (palangres de fondo) o flotando
en el agua (palangres pelágicos), dependiendo de las especies
que se intente extraer. Algunos palangres capturan regularmente,
como pesca de descarte, a tiburones, aves marinas, peces espada
(tales como marlines azules y blancos), peces espada de menor tamaño
y tortugas marinas. La pesca de descarte en los palangres pelágicos
actualmente es considerada el mayor factor que contribuye a la disminución
de muchas poblaciones de aves marinas en el mundo entero (7). En
Chile la pesca con palangre de pez espada tiene una incidencia negativa
en tiburones; mientras que en pesquerías de palangre en la
zona sur austral o aguas internacionales, se producen también
efectos contrarios en aves marinas, como albatros y petreles.
Las especies objetivo de este tipo de pesca son entre otras: bacalao
de profundidad, merluza austral, merluza del sur y pez espada, entre
los más destacados de la pesca artesanal e industrial. Las
zonas de extracción van entre la III y XII regiones en Chile,
en aguas cercanas a la costa a profundidades que van desde unos
pocos metros (merluza común) hasta 800-1000 metros de profundidad
(bacalao de profundidad).
La
pesca de descarte de pez espada en palangres es
mayor
al 50 por ciento de la pesca deseada.
c)
Red de enmalle
Las redes de enmalle son grandes paredes cuadradas fijadas al fondo
con un peso, para que se eleven desde el fondo marino. Otro tipo
son mallas suspendidas en la columna de agua, y se usan de distintos
tamaños. Los peces (y otras especies nadadoras) se desplazan
hacia el interior de la red siendo capturados por la malla (8).
Muchas otras especies marinas se enredan solas en estas redes.
Estos sistemas de enmalle, para captura de especies altamente migratorias,
pueden atrapar incidentalmente a tiburones o delfines; las redes
de enmalle para capturas de profundidad pueden afectar a ciertos
crustáceos.
Otro problema importante es la llamada “pesca fantasma”,
que se produce cuando un arte de enmalle se pierde en el mar y sigue
pescando, ya que las fibras sintéticas son de gran durabilidad.
Las especies capturadas en nuestro país por este arte son
entre otras: anchoveta, cabrilla común y pez espada. Estas
redes se usan comúnmente entre la I y X regiones, particularmente
en la costa.
d) Red de enmalle de deriva
Internacionalmente, las redes de enmalle de deriva de gran escala
fueron ampliamente usadas en alta mar hasta que las Naciones Unidas
decretó una prohibición global en 1991. Un año
antes, estas redes capturaron a 42 millones de animales que no eran
el blanco. A pesar de la prohibición internacional, la pesca
ilegal con redes de enmalle de deriva todavía se usa. En
1999, 11 barcos fueron hallados pescando en losa mares del Pacífico
del Norte violando las normas internacionales.
e) Red de cerco
Una red de cerco corresponde a una larga pared de red enmarcada
por una línea superior de flotadores y una línea inferior
de plomos. Además tiene fijados anillos en su parte inferior,
a través de las cuales corre un cabo o cable de acero llamado
jareta, que permite el cierre de la red. En la proa del barco, ésta
dispone de un ancla de mar, que tiene por objeto ofrecer resistencia
al momento de calar.
La pesca de cerco afecta en nuestro país a lobos marinos
(9). Otro efecto negativo es la captura de ejemplares pequeños
(inmaduros), produciendo un impacto directo sobre el stock y provocando
daño en el ambiente si estos son descartados (muertos) en
el mar.
Los objetivos de este arte corresponden a especies pelágicas
de una amplia gama de tamaños que se agrupan densamente (cardúmenes),
entre las que se encuentran: anchoveta, jurel, sardina común
y española. Las zonas de extracción son entre la I
y X regiones en Chile, principalmente la VIII.
f) Trampas
Las trampas son pequeñas jaulas ubicadas en el fondo del
océano, que permiten que peces y crustáceos entren
y queden atrapados. Cada una de ellas es fijada por una sirga vertical
(piola metálica o de cordel) a una boya que marca su posición
en la superficie (10). Después de una cantidad determinada
de tiempo, la presa es traída hacia arriba, una presa por
vez, permitiendo que la pesca de descarte en las nasas tenga mayor
posibilidad de sobrevivir. Sin embargo, los mamíferos marinos
también pueden ser capturados con este tipo de pesca ya que
se enredan en la sirga que conecta la nasa con la boya en la
superficie.
Las trampas para peces también contribuyen al problema de
la pesca de descarte, cuando las líneas que los fijan se
rompen y quedan abandonadas en el fondo marino. Cuando una se extravía
en el mar, puede continuar pescando por algún tiempo, como
una forma más
de “pesca fantasma”. Las especies capturadas en Chile
por medio de este proceso corresponden mayormente a crustáceos
(centolla, centollón, langostas, cangrejos, jaibas y camarones),
aunque también se utilizan en la captura de pulpos y anguilas.
Esto se hace efectivo en todo Chile continental e Islas Oceánicas.
Particularmente utilizado en el Archipiélago de Juan Fernández
para la captura de langosta y en la XII región para la captura
de centolla y
centollón.
4.
RECOMENDACIONES PARA UNA PESCA MÁS SUSTENTABLE EN EL FUTURO
El
análisis y la evaluación de Oceana indican claramente
que, para proteger los océanos, los gobiernos debieran:
1) Exigir un número apropiado de observadores en los barcos
pesqueros para obtener mejores datos sobre la pesca de descarte.
Los expertos coinciden en que tener observadores en los barcos pesqueros
es la mejor manera de obtener información confiable acerca
de este tipo de pesca.
2) Fijar límites absolutos para la pesca dirigida y para
la pesca de descarte.
Esto significa considerar el factor de la mortalidad en la pesca
de descarte dentro de la mortalidad total, y exigir duras restricciones
y fiscalizaciones (incluyendo peces, mamíferos marinos, especies
amenazadas y en peligro de extinción, aves marinas y toda
tipo de pesca no beneficiaria).
La pesca de descarte es un componente importante de la mortalidad
total como resultado de la pesca. La pesca debiera suspenderse cuando
se llega a la cantidad máxima fijada, ya sea al límite
de mortalidad por pesca o al de pesca de descarte, según
el que se alcance
primero.
3) Exigir reducción de pesca de descarte.
Se debe clarificar las disposiciones sobre reducción de pesca
de descarte, para exigir que ella sea reducida a niveles prácticamente
nulos en cada pesca e incentivar a los administradores de pesqueras
y pescadores a que desarrollen soluciones para reducir la pesca
de descarte a niveles cercanos a cero.
4) Actualizar la definición de pesca de descarte.
Se debiera llenar el vacío que tienen algunas definiciones
actuales sobre “pesca de descarte“. La mayoría
de éstas se aplican sólo para vida marina desechada,
no a vida marina retenida. Además, se debe asegurar que la
definición de pesca de descarte abarque toda la pesca no
beneficiaria (que no era el objetivo). Esta definición debe
dar cuenta también de las muertes provocadas por la pesca
de descarte que han pasado inadvertidas, incluyendo fauna no comestible,
como esponjas, corales, estrellas de mar, entre otras.
5) Actualizar y publicar informes de pesca de descarte que detallen
su estado en las pesqueras de cada país.
Para manejar mejores antecedentes sobre los procesos de reducción
y evaluación los administradores de pesca, los congresos
y el público en general deben contar con informes actualizados
y públicos que regularmente evalúen y caractericen
la pesca de descarte en cada pesquera. Esto ayudará a que
estas medidas sean aprobadas para minimizar la pesca de descarte.
5.
CONCLUSIÓN
Millones
de peces, miles de mamíferos marinos, aves y tortugas siguen
muriendo cada año en las pesqueras del mundo y en los océanos
como resultado de la pesca de descarte. Desafortunadamente, en muchos
casos, no se ha hecho nada o muy poco para detener este flagelo.
Incluso en lugares donde el problema ha sido importante durante
años, los progresos han sido mínimos. En muchos casos,
los avances se han hecho sólo cuando organizaciones conservacionistas
han presentado demandas para que se cumpla la ley. La falta de información
sobre los métodos destructivos de pesca ya no podrá
ser usada nunca más como excusa para no tomar medidas. No
se podrá detener la sobrepesca hasta que se controle de manera
sustentable la pesquería; y no se verá la recuperación
de especies protegidas hasta que las protejamos.
Se
puede reducir la pesca de descarte
En
las décadas pasadas, los administradores, científicos
y la industria pesquera han identificado estrategias y modificaciones
de los equipos para evitar y reducir la pesca de descarte. Esta
puede lograrse por medio de un esfuerzo de reducción total
de la pesca, mejorando la tecnología de los equipos, cambiando
las prácticas de extracción, fijando límites
deltiempo de pesca o cerrando zonas para su protección (11).
También se puede reducir significativamente la pesca de descarte
cambiando latecnología de los equipos, por ejemplo agregándoles
dispositivos de reducción. Un ejemplo de esto es el uso de
Dispositivos de Exclusión de Tortugas (TEDs) en la pesca
de camarones, tecnología que ha reducido significativamente
la muerte de estos ejemplares comparado con los niveles anteriores
al uso de ellos, aunque aún deben realizarse mejorasen su
diseño.
Incluso no siempre son necesarios elementos tecnológicos;
por ejemplo, en el caso de los espineles, que son puestos en el
mar durante el día, lo que provoca la mortalidad de una serie
de especies de aves marinas, que ellos fueran colocados sólo
durante la noche para qué así mamíferos y aves
que tienen hábitos diurnos de alimentación.
Para finalizar, podemos señalar que los programas más
efectivos de reducción de pesca de descarte involucran cambios
tanto en las prácticas de pesca como en los recursos tecnológicos,
y ellos pueden ser más exitosos cuando se involucra a la
industria pesquera, al gobierno y a la ciencia en la búsqueda
de soluciones.
